La Guardia Costera de Estados Unidos suspendió la búsqueda de las seis personas que viajaban en un avión sanitario desaparecido en el Atlántico, frente a la isla de Nantucket, Massachusetts.
La decisión se tomó después de unas 66 horas de operativo, durante las cuales los equipos localizaron restos vinculados con la aeronave, pero no encontraron a sus ocupantes.
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El Gulfstream G100, operado por la empresa canadiense Latitude Air Ambulance, cubría una misión de traslado médico desde Bermudas hacia el Aeropuerto Internacional Logan de Boston.
A bordo viajaban un paciente, un familiar, dos pilotos y dos integrantes del equipo médico: cuatro ciudadanos canadienses y dos nacionales de Bermudas.
La suspensión puso fin a la fase activa del operativo de búsqueda y rescate, aunque no esclareció qué ocurrió durante el vuelo ni permitió identificar todos los componentes recuperados en el mar. La Guardia Costera informó que ya notificó a los familiares de los seis ocupantes.
La búsqueda comenzó en la madrugada del sábado, luego de que la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) notificara la pérdida de contacto con el avión.
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Durante casi tres días, la Guardia Costera desplegó aeronaves, helicópteros, embarcaciones y personal especializado en una amplia zona marítima frente a Nantucket.
El contraalmirante Matthew Lake, comandante del Distrito Nordeste de la Guardia Costera, reconoció que la determinación fue compleja.
“Suspender una búsqueda no es una decisión fácil”, afirmó, según declaraciones recogidas por CBS News. También expresó sus condolencias a los familiares y agradeció la participación de las agencias que colaboraron en el operativo.
Los equipos hallaron un campo de restos que fue confirmado como perteneciente al avión médico. Sin embargo, el coordinador de búsqueda y rescate, Kastriot Kastrati, señaló que los investigadores no podían determinar aún qué partes de la aeronave habían sido recuperadas.
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Las piezas quedaron bajo resguardo para las actuaciones posteriores. La búsqueda incluyó al cúter de respuesta rápida CGC William Sparling, además de aeronaves y otros recursos movilizados desde la costa de Massachusetts.

El avión había despegado desde el Aeropuerto Internacional L. F. Wade, en Bermudas, con destino a Boston.
Estaba previsto que aterrizara cerca de la 1:30 de la madrugada del sábado, pero perdió comunicación con el control aéreo durante la aproximación a la costa de Massachusetts.
La FAA emitió una alerta de búsqueda y rescate después de que los controladores dejaran de recibir respuestas de la tripulación.
La empresa operadora también se contactó con la Guardia Costera cuando verificó que el vuelo no había llegado a destino.
Una grabación de las comunicaciones aéreas difundida por LiveATC.net registró indicios de una emergencia antes de que se interrumpiera el contacto.
“¿Está declarando una emergencia o no?”, preguntó un controlador a la aeronave, de acuerdo con el audio citado por CNN.
La respuesta de la tripulación no se escucha con claridad. Después, los controladores solicitaron a otro vuelo comercial que intentara localizar al avión sanitario y establecer comunicación por radio, sin resultados.
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El Gulfstream utilizaba el indicativo Heartbeat 104. En las últimas comunicaciones disponibles, un controlador preguntó a la tripulación si volaba sin instrumentos y posteriormente confirmó que la aeronave había declarado una emergencia.

Los datos de seguimiento de FlightAware citados por CNN indican que el jet descendió cerca de 3.962 metros en dos minutos, después de mantenerse durante más de una hora a unos 7.315 metros de altitud.
La información preliminar de FlightRadar24 también reflejó una pérdida rápida de altura antes de que se perdiera la señal.
El avión atravesaba una zona con tormentas, aunque las autoridades no establecieron una relación entre las condiciones meteorológicas y la desaparición.
La exinspectora general del Departamento de Transporte de Estados Unidos, Mary Schiavo, planteó la posibilidad de que la tripulación hubiera sufrido una falla en los instrumentos de navegación.
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“Es un lugar terrible para perder los instrumentos y volar a ciegas”, dijo a NBC News al referirse al descenso y al contexto meteorológico.
Las autoridades no atribuyeron el hecho a una causa determinada. La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte de Estados Unidos (NTSB) informó que reunía antecedentes sobre la desaparición, mientras continúan las diligencias para determinar qué provocó la emergencia y el posterior descenso del avión.

Latitude Air Ambulance, con sede en Canadá, opera vuelos de repatriación y traslados médicos internacionales.
El director de Operaciones de Vuelo de la compañía, Clarence Togeretz, explicó que los cuatro miembros de la tripulación habían viajado a Bermudas para recoger al paciente y a su acompañante.
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El avión estaba registrado en Canadá y había sido fabricado en 1996. Documentos del Gobierno canadiense citados por CNN señalan que Latitude Air Ambulance lo tenía registrado desde 2018.
La empresa dispone de aeronaves destinadas a evacuaciones y traslados sanitarios, con dos pilotos y personal médico a bordo en cada misión.
Togeretz indicó que era la primera vez que la compañía perdía contacto con uno de sus aviones durante una operación.
El Gobierno de Canadá expresó su preocupación por la desaparición de los cuatro ciudadanos canadienses que integraban la tripulación.
El ministro de Transporte, Steven MacKinnon, trasladó sus condolencias a los familiares, allegados y compañeros de las personas a bordo.
Las autoridades de Bermudas, por su parte, mantuvieron contacto con las familias de los dos pasajeros y con los organismos estadounidenses.
Antes de la suspensión del operativo, el primer ministro David Burt había definido la situación como “profundamente preocupante”.
La búsqueda en superficie concluyó sin que fueran localizados los seis ocupantes. Los restos recuperados permanecen bajo custodia y la investigación deberá establecer qué causó la emergencia, la pérdida de comunicaciones y la desaparición del vuelo frente a Nantucket.
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