La jornada laboral en Europa invade cada vez más el tiempo personal

2026/08/03

¿Te has visto alguna vez respondiendo correos de trabajo a altas horas de la noche? Por desgracia, es una situación demasiado habitual para mucha gente.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

La expansión del trabajo remoto, combinada con la volatilidad y los despidos continuos en el mercado laboral global, ha difuminado cada vez más los límites de una jornada laboral razonable.

Como consecuencia, millones de europeos comprueban que el trabajo invade de forma creciente su tiempo personal.

Según un importante estudio de Eurofound estudio publicado en junio, en torno a uno de cada cinco trabajadores de la UE afirma que es contactado por motivos laborales fuera del horario habitual varias veces al mes, lo que genera un estrés adicional significativo y refuerza una cultura de disponibilidad permanente.

Este fenómeno se extiende también al Reino Unido, donde el nuevo informe 'Always-On Workforce Report 2026' de la empresa de currículos MyPerfectCV destaca que más de la mitad de los empleados británicos trabaja más allá de su horario normal todos los días.

El contacto fuera del horario laboral, un factor clave de estrés

En torno al 59% de los trabajadores europeos encuestados por Eurofound afirmó que siempre o casi siempre siente estrés en el trabajo. El estudio constató que la frecuencia con la que se contacta con los trabajadores fuera del horario normal está directamente relacionada con mayores niveles de estrés.

En cambio, solo el 17% de quienes nunca son contactados fuera del horario laboral declaró sentirse estresado.

De forma similar, según un reciente análisis de la Encuesta de Fuerza Laboral del Reino Unido realizado por el Trades Union Congress (TUC), aproximadamente 3,5 millones de trabajadores británicos, es decir, uno de cada ocho, hicieron el año pasado horas extra no remuneradas de forma habitual, lo que equivale a una contribución estimada de 28.500 millones de £ en trabajo no pagado, unos 33.300 millones de euros.

Esta cultura del siempre disponible, cada vez más extendida, está teniendo un impacto significativo en la salud mental y en la conciliación de la vida laboral y personal.

Según Eurofound, las cargas de trabajo excesivas son el principal factor que impulsa el contacto fuera de horario en Europa.

Los trabajadores a distancia, en particular, tienen más dificultades para mantener límites claros y están más expuestos a horas extra, horarios irregulares y tareas que se prolongan en su tiempo libre, además de la expectativa de que deben estar siempre disponibles.

"Entre los empleados con horarios de entrada y salida flexibles, el 64% declara que recibe contactos fuera del horario laboral al menos ocasionalmente, frente al 49% de quienes tienen horarios estándar. Se observa un patrón similar según el lugar de trabajo: el 63% de los teletrabajadores informa de este tipo de contactos, frente al 48% de los empleados que trabajan exclusivamente en las instalaciones de su empresa", señala la encuesta de Eurofound.

Según el 'Always-On Workforce Report', el 92% de los empleados del Reino Unido tiene dificultades para desconectar mentalmente durante su tiempo libre, muy por encima de la media europea, situada en el 78%. Del mismo modo, el 88% afirma sentirse ansioso o culpable cuando solicita vacaciones.

Una combinación de factores operativos, personales y culturales impide que los trabajadores desconecten del todo, entre ellos el miedo a perderse algo, las expectativas de la dirección, las aplicaciones de trabajo en el móvil y el temor a ser percibidos como reemplazables.

Qué hacen los países europeos al respecto

Qué hacen los países europeos al respecto

Con el objetivo de proteger mejor la conciliación de la vida laboral y personal de los trabajadores, varios países europeos, entre ellos Francia, Italia, Bélgica, España, Portugal, Irlanda, Grecia y Luxemburgo, han introducido medidas legales, normas laborales o códigos internos destinados a limitar el contacto fuera de horario y a garantizar el derecho al descanso de los empleados.

Estas medidas van desde leyes que reconocen el derecho legal a desconectar y reformas de los códigos laborales hasta convenios colectivos y códigos de conducta no vinculantes. En contraste, el Reino Unido no cuenta actualmente con un derecho específico a la desconexión recogido en la ley.

A pesar de estos avances, la aplicación y el cumplimiento de las normas siguen siendo complejos. Los enfoques nacionales difieren de forma considerable, lo que genera un panorama regulatorio fragmentado en Europa. Las empresas deben lidiar además con culturas laborales profundamente arraigadas de disponibilidad permanente, mientras que el trabajo híbrido, la colaboración internacional y los equipos transfronterizos dificultan establecer límites claros entre el tiempo de trabajo y el tiempo personal.

Esto es especialmente cierto en el caso de los directivos y de los empleados con fórmulas de trabajo flexibles, cuyos puestos suelen implicar horarios irregulares, mayor autonomía y colaboración entre diferentes husos horarios. En consecuencia, resulta menos evidente cuándo se espera que estén disponibles y cuándo comienza su tiempo personal.

En algunos países, determinadas obligaciones solo se aplican a empresas por encima de un tamaño concreto, lo que significa que los trabajadores de compañías más pequeñas pueden no disfrutar del mismo nivel de protección.

El miedo a represalias o a ser vistos como menos comprometidos también puede llevar a los empleados a responder voluntariamente a comunicaciones de trabajo fuera del horario habitual, lo que dificulta que las organizaciones impulsen cambios culturales duraderos.