Estudiar durante años las características y los secretos de otro planeta del sistema solar. Eso es lo que lleva haciendo el rover Perseverance desde que aterrizó en Marte en febrero de 2021. Ahora, el vehículo robótico de la NASA ha marcado un nuevo hito: el 11 de octubre, alcanzó los 45,22 kilómetros recorridos sobre el Planeta Rojo.
Con esta marca, Perseverance ha superado el récord que tenía Opportunity, otro rover de la NASA que recorrió 45,16 kilómetros durante una misión que se prolongó desde 2004 hasta 2018. La diferencia entre ambos registros es pequeña, pero el tiempo empleado para alcanzarlos revela el avance de esta tecnología.
Perseverance solo ha necesitado cinco años y medio para superar una distancia que su predecesor tardó casi quince años en recorrer. Así, el rover de la Agencia Espacial Estadounidense se ha convertido en el vehículo robótico que más distancia ha recorrido sobre otro planeta hasta la fecha.
“La misión original preveía un recorrido de no más de 20 kilómetros”, compartió Steven Lee, director del proyecto de los rovers Curiosity y Perseverance de la NASA. “Hemos superado con creces esa cifra y, dado que todos los sistemas de movilidad están plenamente operativos y los resultados de las pruebas de vida útil prolongada en tierra han sido favorables, esperamos que el Perseverance siga batiendo este récord durante muchos años más”.
Un laboratorio científico con ruedas
A diferencia de las sondas que observan un planeta desde la órbita, los rovers puede desplazarse por el terreno, fotografiarlo de cerca, examinar las rocas del suelo y recoger muestras que pueden ayudar a los humanos a hacerse una idea de cómo es ese mundo ubicado a miles de kilómetros de la Tierra.
En el caso de Perseverance, su misión principal es investigar si Marte reunió en algún momento las condiciones necesarias para albergar vida y buscar posibles señales de organismos microscópicos que hubieran existido en el pasado. Para ello, este pequeño laboratorio de seis ruedas explora el cráter Jezero, una región donde los indicios geológicos apuntan a la existencia de un antiguo lago hace miles de millones de años.
Desde el 18 de febrero de 2021, cuando aterrizó en Jezero, Perseverance ha avanzado lenta pero constantemente por la región, realizando múltiples perforaciones para analizar sedimentos. Una de las claves que explican el récord es la capacidad que tiene para desplazarse de forma autónoma. El sistema AutoNav le permite analizar el terreno mientras avanza en su recorrido, calculando la ruta más segura para hacer sus experimentos.
“El rover ha recolectado 29 muestras de roca y regolito que abarcan el fondo del cráter, un abanico deltaico formado por un río desaparecido hace mucho tiempo y, ahora, el borde del cráter. En esta última región, ha estado explorando rocas generadas por impactos de unos 4 mil millones de años de antigüedad”, comparten los investigadores de la NASA.