La factura de la luz supone en ocasiones un quebradero de cabeza para muchos consumidores españoles. En este sentido, muchas veces, por pura comodidad, no prestamos atención a los detalles y aceptamos las tarifas estándar o nos dejamos guiar por el operador de turno sin ser conscientes de que podemos estar pagando de más.
En España, según datos oficiales de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), el recibo medio mensual ronda los 48 euros. No obstante, esta cantidad podría ser menor, tal y como refleja un estudio de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) en el que ha analizado casi 10.000 facturas de electricidad de hogares españoles con tarifas en el mercado libre correspondientes al periodo comprendido entre octubre de 2025 y marzo de 2026.
El análisis de la organización revela importantes ineficiencias en la forma en la que los consumidores contratan y gestionan su suministro eléctrico, con un impacto directo en el coste final de la factura. Uno de los principales hallazgos del estudio revela que apenas un 2% de los consumidores tienen contratadas dos potencias diferenciadas. Se trata de un derecho de todos los consumidores domésticos que permite configurar un término de potencia para el día y otro distinto para la noche y fines de semanas.
"Esta falta de información o de comprensión hace que muchos hogares no optimicen correctamente su potencia, pese a que podrían hacerlo sin afectar a su nivel de confort", explica la OCU. Por ejemplo, un hogar que tiene actualmente 5,5 kW contratados de manera uniforme podría bajar la potencia diurna a 3,3 kW - de 08.00 a 00.00 horas- y mantener los 5,5 kW en el tramo nocturno y fines de semana -de lunes a viernes de 00.00 a 08.00 y las 24 horas de sábados, domingos y festivos nacionales- para cargar un coche eléctrico o poner electrodomésticos de noche.
En este sentido, el informe concluye que hasta "un 34% de los consumidores podría reducir aún más su factura eléctrica si ajustara la potencia contratada a sus necesidades reales, ya que actualmente mantienen niveles superiores a los necesarios sin ser conscientes de ello". Esta falta de optimización "supone, para esto hogares, un sobrecoste medio de 88 euros al año".
Diferencias de 230 euros en el recibo en la misma compañía
La OCU también llama la atención sobre las "diferencias muy significativas en las facturas correspondientes a hogares con perfiles de consumo similares, tanto entre distintas comercializadoras como, en muchos casos, entre clientes de una misma compañía". "Los resultados muestran que un suministro representativo de un hogar medio pagaría una factura mensual hasta un 57% mayor de estar con una comercializadora de electricidad o con otra, lo que supone pagar 450 euros más al año por un suministro idéntico", afirma.
Sin embargo, las diferencias son aún más llamativas si cabe cuando se analizan las facturas de los clientes de una misma compañía: "La política comercial de muchas de las compañías analizadas muestra una disparidad total en las tarifas que se aplican en un mismo periodo a sus clientes. Analizando el grueso que agrupa el 50% de los clientes de cada compañía las diferencias de la factura anual pueden llegar a los 230 euros y pueden superar los 400 euros cuando se comparan facturas extremas".
En este contexto, la OCU advierte que "las revisiones periódicas de precios pueden acabar alejando progresivamente las condiciones de muchos clientes de aquellas que motivaron la contratación inicial". "La complejidad de las tarifas, la falta de transparencia y las dificultades para comparar ofertas contribuyen a que numerosos consumidores desconozcan que están pagando importes sensiblemente superiores a los que podrían obtener revisando su contrato o cambiando de comercializadora".
La mayoría de hogares opta por una tarifa de precio único
Finalmente, el estudio también ha detectado que para los hogares adaptar los hábitos de consumo a las señales horarias del mercado no resulta sencillo, por lo que optan por tarifas más simples. "El 84% de los hogares analizados tiene contratada una tarifa con un único precio de la electricidad durante las 24 horas del día, pese a que la estructura de las tarifas de peajes y cargos impone para todos los suministros con hasta 15 kW de potencia 3 tramos horarios", asegura el colectivo de consumidores.
Entre aquellos hogares que sí cuentan con tarifas de tres periodos horarios, el análisis detecta "un cierto esfuerzo por trasladar consumos hacia las horas más económicas", aunque el impacto en la práctica es reducido: "el volumen de consumo realizado en horario valle apenas aumenta tres puntos porcentuales respecto a los hogares con un único precio con 3 tramos horarios".