La oscura mafia de la “ayuda económica” que engañaba a escolares en Perú para explotarlas sexualmente

2026/08/30

La Policía Nacional del Perú (PNP) desmanteló una organización criminal que reclutaba a escolares para explotarlas sexualmente a través de redes sociales, según reveló Domingo al Día en un informe especial.

El caso expuso el funcionamiento de una estructura criminal que operaba en varias regiones del país y utilizaba promesas de “ayuda económica” para captar a menores de edad, principalmente de entre quince y diecisiete años.

De acuerdo con el informe periodístico, el principal cabecilla de la red se identificaba como Aldair Álvaro Huamaní Ingna, conocido en el entorno delictivo como el Monstruo de las redes. Utilizaba perfiles falsos en aplicaciones como TikTok y Telegram, haciéndose pasar por una joven llamada Gabriela o Daniela, para contactar a sus víctimas y ofrecerles supuestos trabajos de modelaje o castings.

PUBLICIDAD

Fuerza Aérea del Perú - FAP - Villa El Salvador - Trata de Personas - Whatsapp - Telegram - Fiscalía - Ministerio Público - PNP - Perú - 22 setiembre
Aldair Álvaro Huamaní Ingna, conocido como el Monstruo de las redes, captaba a menores con perfiles falsos en TikTok y Telegram. (Infobae Perú)

Los testimonios obtenidos por la División contra la Trata de Personas de la Policía Nacional del Perú (PNP) evidencian que la manipulación comenzaba en la virtualidad. “Todo es por TikTok. Te ofrecen ayudarte con dinero y como dice colegialas, yo ya cumplí diecisiete. Nosotras pensamos que era para ser modelo o anfitriona. Te piden fotos y videos de ropa interior, pero era mentira”, relató una de las víctimas.

Las adolescentes, en situación de vulnerabilidad y muchas veces sin acompañamiento familiar, recibían mensajes privados en los que se les prometía dinero a cambio de participar en un casting. El contacto final ocurría a la salida del colegio. “Aprovecha ese estado de vulnerabilidad emocional y de padres que no están presentes para que estas caigan fácilmente”, explicó uno de los agentes entrevistados por Domingo al Día.

PUBLICIDAD

Una vez convencidas, las menores eran citadas en lugares públicos como Plaza Norte, para después ser llevadas a hoteles. Allí, los delincuentes realizaban sesiones de fotos y videos bajo presión y, en muchos casos, bajo los efectos del alcohol.

Abuso escolar.
La Policía Nacional del Perú desmanteló una organización criminal que reclutaba a escolares para explotarlas sexualmente a través de redes sociales. (Andina)

La investigación periodística describe que el grupo criminal gestionaba chats en aplicaciones como WhatsApp y Telegram con nombres como “Caletas del Cole Universidad” o “Ayuda económica Caletas 2026”. Los administradores, haciéndose pasar por mujeres, agregaban a las nuevas víctimas y promocionaban sus imágenes bajo sobrenombres, detallando edad, distrito y precios por fotografía o encuentro.

“Todas las que serán subidas apenas saldrán por primera vez. Así que se recomienda cautela, discreción y ser lo más caballeroso posible. Se adjuntará fotos de las chicas, edad y distrito por el que sale junto al precio establecido según el valor de la chica por imagen”, se lee en uno de los mensajes.

PUBLICIDAD

Los clientes pagaban entre cuatrocientos y seiscientos soles por una hora de encuentro con las menores. Las adolescentes recibían instrucciones precisas sobre cómo presentarse y, en ocasiones, eran obligadas a reclutar a otras compañeras. “Valentina, a sus dieciséis años, se volvió una reclutadora. Le enviaba futuros prospectos de niñas a dicho monstruo”, documentó Domingo al Día.

Menor de 16 años es madre de tres niños producto de las violaciones sexuales que sufría por su padrastro, en Cajamarca
Menor de 16 años es madre de tres niños producto de las violaciones sexuales que sufría por su padrastro, en Cajamarca | Foto referencial: Andina

Los relatos recogidos muestran el profundo impacto emocional sobre las víctimas. “Yo no quiero salir de mi casa, no quiero ir al colegio, no quiero que me vean, que me toquen. Estoy asustada y me da vergüenza. Quiero gritar de la cólera. Pienso en mi mamá, en mis hermanitos. No sé qué sentir”, declaró una de las menores.

PUBLICIDAD

Otra víctima narró el proceso de captación: “Nosotras hablamos en el recreo. Queríamos ganar nada más doscientos soles. Viendo esos videos nos habla una chica. Se llamaba Gabriela. Ella nos pregunta si queríamos hacer plata por unas fotos y un casting. Quedamos un día y lugar y saliendo del colegio nos fuimos a Plaza Norte”.

La red criminal no sólo utilizaba el engaño, sino también la intimidación. Al momento de la intervención policial, los involucrados intentaron borrar conversaciones de WhatsApp y destruir pruebas, mientras las adolescentes permanecían en estado de shock y bajo los efectos del alcohol.

Abuso sexual: Cifras oficiales revelan casi 10 mil casos de abuso sexual infantil en el país| Andina
Los chats de WhatsApp y Telegram difundían imágenes de las menores con sobrenombres, edades, distritos y precios por fotografía o encuentro. (Andina)

La operación policial permitió rescatar a varias menores, quienes recibieron atención médica y psicológica. Una de las adolescentes, identificada como Hanna en los chats, fue hallada en una vivienda de San Juan de Lurigancho, donde había sido obligada a trabajar jornadas de más de ocho horas para poder comer y dormir.

PUBLICIDAD

Según la policía, la red criminal tenía más de seis mil miembros en su canal de Telegram y cientos de adolescentes inscritas. La administradora del hotel y el recepcionista que impidieron el ingreso de los agentes forman parte de la investigación contra la organización conocida como Los enfermos del TikTok.

Domingo al Día informó que los responsables permanecen bajo detención preliminar mientras las autoridades avanzan en las pesquisas. Las víctimas, por su parte, son acompañadas por especialistas y organismos del Estado para su protección y recuperación.

“Yo no quiero tenerlo cerca. Es un hombre asqueroso. Siento que jugó con nuestros sueños. Nosotras solo queríamos comprarnos maquillaje y ahorrar para irnos de viaje, comprar comida e ir al cine. Yo no quería hacer lo que él me obligó”, expresó una de las adolescentes a la policía, según recogió Domingo al Día.

PUBLICIDAD