La presión policial alivia la angustia de los vecinos del edificio de la calle Muntaner

2026/08/08

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Al menos durante estos últimos días estos vecinos no se están encontrando ninguna persona drogada y tirada a pierna suelta en el portal de su edificio. La presión de los Mossos d’Esquadra y de la Guardia Urbana está amedrentando a los toxicómanos que meses atrás se hicieron con una vivienda de un edificio de la calle Muntaner a la altura de la calle Mallorca. Al menos durante estos últimos días dejaron de asustar, insultar y amenazar a quienes se encontraban por las zonas comunes.

“El otro día, esta misma semana, mi hija salía del ascensor y se cruzó con una de estas personas en el portal –cuenta una de las vecinas de este inmueble del Eixample–. Y mi hija se llevó un buen susto porque el hombre se metió en el ascensor corriendo, a toda velocidad, mirando hacia abajo, hacia al suelo, escabulliéndose... Pero mi hija pues vio que al otro lado de la puerta del portal estaban dos policías de paisano con sus wlakie talkies, mirando todo lo que pasaba”.

“Antes te insultaban por cualquier cosa, y ahora te aguantan la puerta del portal”, dicen en los rellanos

Estos policías son de la Guardia Urbana y de los Mossos d’Esquadra. Estos días la policía de la Generalitat está enviando a esta zona a furas de paisano, a sus agentes especializados en reincidentes. La unidad de investigación de la comisaría del Eixample también participa en estos trabajos. Además, la presencia de patrullas uniformadas en los alrededores de la finca está contribuyendo a que algunos de los visitantes ocasionales de este conflictivo prefieran montar sus juergas en otros lugares.

“Anoche discutieron de madrugada en el piso, se pusieron a dar golpes y soltar algunos gritos –prosiguen detallando los vecinos de esta finca–, pero la verdad es que, desde que salió todo esto en los medios de comunicación y que tenemos unos cuantos policías en los alrededores del edificio, están tratando de mostrarse mucho más discretos, de no montar los follones que montaban antes. A ver, que la luz la volvieron a pinchar después de que se la cortaran, enseguida, pero...”.

El caso es que si bien tras tantos meses de infierno la euforia no se desató en esta escalera, los vecinos sí que se muestran al menos expectantes, incluso esperanzados. En septiembre presentarán la pertinente instancia a fin de que el Ayuntamiento solicite el desalojo de esta vivienda. De toda formas algunos confían en que entretanto aparezcan los familiares herederos del propietario de este piso recientemente fallecido. “Ya intentamos contactar con ellos varias veces, pero se desentendían de todo...”.

Hablamos, cuentan los vecinos, de un abogado de buena familia, de la parte alta de la ciudad, con inversiones inmobiliarias sobre todo en el Eixample, que en los últimos años bajó a los infiernos de un modo exagerado y llenó esta vivienda de cuatro habitaciones y dos baños de personas también con muchos problemas... hasta que una tarde de finales de abril se marchó de una manera precipitada. A las pocas horas reventaron la puerta de este piso y cambiaron la cerradura.

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“Yo también me crucé con ellos en el portal, el jueves por la tarde, al volver del trabajo, con el argelino y con la italiana, con los dos que están mandando en el piso... y yo estaba asustadísima, porque a estas personas les decías que las bicicletas no se pueden dejar en el portal y te respondían con insultos y amenazas, por cualquier cosa ¡y esta vez el hombre me abrió la puerta y me la aguantó! y después aparecieron dos más, por las escaleras, deprisa, también mirando hacía abajo”.

Mayka Navarro Miranda

Escribe y cuenta historias de la mala vida desde que empezó en el oficio del periodismo, desde los tiempos del fax. Autora de 'Desmontando el crimen perfecto'. Convive con dos perros, Simón y Lola; y con todo por aprender

Luis Benvenuty Alcalde

Nacido en Salamanca en 1974. Licenciado en Sociología por la Universidad de Granada. Máster en Periodismo Les Hueras de la Universitat de Barcelona. Premio Josep Maria Huertas Clavería en 2008 por su obra Mudanzas . Desde el año 2000 escribe reportajes en La Vanguardia , en su mayor parte sobre el ámbito local.