Durante años, las zonas comunes de una vivienda de lujo se medían en piscinas y gimnasios; a veces incluso en kid clubs. Ahora, un nuevo miembro de la familia entra en la ecuación con sus cuatro patas por delante. En San Pedro Alcántara, The Grove se ha convertido en la primera promoción prime de Marbella en incorporar un Pet Spa para el cuidado de las mascotas. No es un capricho: es el reflejo de un país que hace tiempo dejó de tratar a sus perros como animales para considerarlos, sencillamente, familia.
Que se lo pregunten a cualquiera que tenga perro. Ya no es "el perro de casa": es uno más, con su sitio en el sofá, su hueco en las vacaciones y, cada vez más, voz y voto en decisiones tan serias como dónde vivir. Los números confirman lo que se ve en cualquier parque a las ocho de la tarde: el 52% de las familias españolas convive ya con un animal de compañía y, lo más revelador, el 86% de quienes tienen mascota la considera un miembro más de la familia, según el Barómetro AEDPAC 2025. Andalucía encabeza el mapa con cerca de 3,3 millones de animales registrados, la mayor población de compañía de toda España.

Un país rendido a sus mascotas
Ese cariño mueve, además, mucho dinero. Las clínicas veterinarias facturaron más de 3.069 millones de euros en 2025, un 7,4% más que el año anterior, y la alimentación para mascotas creció un 6,1%, según el Informe Sectorial de AMVAC. Detrás de esas cifras hay una realidad cotidiana: peluquerías caninas, comida gourmet, seguros, guarderías y toda una industria del bienestar animal que no para de crecer porque responde a una demanda real.

Lo interesante es cómo el mundo que rodea a esas familias se está reorganizando para hacerles sitio. El ejemplo más reciente y llamativo lo ha dado el tren. Desde el 21 de julio de 2026, el Día Mundial del Perro, Renfe permite viajar con perros de hasta 40 kilos en prácticamente todos sus trenes, del AVE a la Media Distancia. Se convierte así en el primer operador español en abrir sus vagones a los perros grandes en toda la red y en una de las compañías ferroviarias más avanzadas de Europa en este terreno. Hasta hace nada, el límite rondaba los 10 kilos: un labrador o un pastor alemán se quedaban en el andén. Ya no.

La televisión también ha captado el fenómeno. Dog House, el programa de adopción responsable que presenta la cantante Chenoa en La 1, acaba de estrenar segunda temporada respaldado por una audiencia que sorprendió a todos el verano pasado, hasta convertirse en una de las revelaciones de la parrilla estival. Y en el día a día, la lista de hoteles, restaurantes, playas y comercios "pet friendly" se multiplica temporada tras temporada.
Pet spa ahora también en la vivienda

En ese contexto encaja el movimiento de The Grove, el nuevo proyecto de vivienda prime de Praxfer Homes en San Pedro Alcántara. Su Pet Spa, un espacio diseñado para el aseo y el cuidado de los animales dentro de la propia urbanización, parte de una idea muy sencilla: si el perro es de la familia, la casa tiene que pensar también en él. La ventaja práctica es evidente, sobre todo en verano, cuando los paseos por la playa y la arena convierten el baño del perro en rutina: se hace sin salir del complejo y sin montar el cuarto de baño de casa patas arriba.

No es un gesto aislado, sino parte de una manera distinta de entender el hogar. La misma lógica que lleva a The Grove a incluir una Kids Room pensada para que los niños jueguen seguros es la que inspira el Pet Spa: las zonas comunes dejan de ser solo ocio y empiezan a resolver la vida real de quienes las habitan, con sus horarios, sus rutinas y sus distintas formas de convivencia. Es lo que la promotora bautiza como Urban Resort Living, un concepto que traslada a la vivienda servicios propios de un hotel de cinco estrellas. La apuesta parece estar funcionando: el proyecto ha vendido ya un 30% antes incluso de abrirse al canal internacional de agencias.

Cómo son las casas

Más allá del Pet Spa, The Grove es una promoción de 139 viviendas y una inversión superior a los 70 millones de euros, con licencia concedida y obra ya iniciada. Se organiza en tres tipologías: las Signature Residences (de uno a tres dormitorios, con terrazas de gran tamaño), las Iconic Residences (viviendas en esquina de una sola planta con piscina privada integrada) y las Sky Villas (áticos dúplex con solárium, piscina propia y vistas al Mediterráneo y a La Concha).

El catálogo de servicios explica su ambición: un Wellness Hub con sauna, baño de vapor, cold plunge y piscina interior de nado; cuatro piscinas de agua salada -una de ellas infinity en el Rooftop Lounge reservado a adultos-; gimnasio, sala de pilates, Business Hub, cine, billar, Kids Room y, por supuesto, el Pet Spa. Todo bajo seguridad 24/7 con inteligencia artificial y tecnología Smart Living.


La arquitectura sigue el principio light first, con la luz natural como protagonista, ventilación cruzada y una paleta mediterránea de tonos arena, piedra y madera.

El paisajismo lleva la firma del estudio de Laura Pou, con especies mediterráneas y riego inteligente para reforzar la sensación de oasis urbano, y el interiorismo se apoya en una colaboración con Gianfranco Ferré Home, que traslada a las viviendas la elegancia atemporal del llamado "arquitecto de la moda". El proyecto, además, se ha diseñado para alcanzar o superar la doble calificación energética A, con producción fotovoltaica, envolvente térmica optimizada y medidas de ahorro de agua.

Ubicada en Marbella West, un distrito en plena transformación, la promoción está a diez minutos a pie de la playa y a cinco en coche de Puerto Banús, cerca de campos de golf de referencia y colegios internacionales.

Un enclave pensado para vivir de puertas afuera. Y, ahora, un enclave donde el perro de la familia también tiene su rincón. Porque la vivienda del futuro, parece, se mide cada vez menos en metros y más en cuántos de sus habitantes, de dos patas o de cuatro, se sienten de verdad en casa.