¿Recuerdas las tardes de juego en la calle con tus amigos? Esas horas de diversión al aire libre siempre te generan mucha alegría, pues se trata de una etapa que disfrutaste. Pese a ello, los expertos en psicología tienen una perspectiva interesante sobre esta vivencia emotiva. Si quieres descubrir qué revela esta ciencia al respecto, te invito a leer los siguientes párrafos de este artículo informativo.
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Cada vez que regresabas de la escuela, tenías una idea en mente: almorzar rápidamente y acabar tus tareas para salir a la calle con el objetivo de jugar con tus amigos de tu propia vecindad.
Disfrutabas de distintas actividades recreativas que surgían desde la improvisación, tales como las escondidas, patear una pelota, entre otras opciones. Es una etapa que lo recuerdas con mucha emoción y aún te preguntas por qué esos momentos no se aprecian en tiempos recientes.
Aunque te parezca increíble, la experiencia de salir a la calle para jugar siendo tan solo un niño tiene una respuesta por parte de la psicología que ha forjado tu personalidad conforme han pasado los años.

Entre los 2000 y 2010, los niños disfrutaban de sus ratos libres jugando en las calles. (Crédito: Magnific / Imagen referencial)
Qué dice la psicología sobre las personas que han jugado en las calles siendo niños
Distintos estudios en psicología puntualizan que aquellas personas que disfrutaron jugar en la calle en su infancia intentaron demostrar a sus padres que pueden tener autonomía.
Desde la perspectiva de la Asociación Americana de Psicología, se trata cuando un ser humano toma decisiones autosuficientes. Entonces, si tuviste la experiencia de divertirte en las aceras de tu barrio, pretendiste ser independiente ante los ojos de tus progenitores.
Para los especialistas, cuando un menor de edad actúa con autonomía y confianza, está desarrollando una personalidad con buena autoestima y seguridad en la etapa adulta, aunque no resulta en todos los casos; dependerá de otros factores.

Estos menores pretenden demostrar a sus padres que pueden ser "independientes". (Crédito: Magnific / Imagen referencial)
Por su parte, investigaciones realizadas por la Universidad de Exeter consideraron que brindarle a los infantes —especialmente entre los dos y cuatro años— la posibilidad de jugar en las calles suele formar un mejor perfil de salud mental.
“(Brindar a los niños pequeños más oportunidades para jugar al aire libre) debería considerarse en las políticas de salud pública, educación y publicación”, precisó la profesora Helen Dood.
También se puede añadir que estas personas han desarrollado la capacidad para enfrentar la incertidumbre. Entonces, si te divertiste en la calle durante tu niñez, sabiendo que saldrás de tu zona de confort, puedes adaptarte a los cambios constantes.
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SOBRE EL AUTOR
Estudió Periodismo en la Universidad Jaime Bausate y Meza. Dos años de experiencia en medios digitales. Actualmente, se desempeña como Redactor Real Time de Mag.
