¿La Tierra 2.0 está más cerca? Harvard confirma el hallazgo de una atmósfera en un planeta rocoso y potencialmente habitable

2026/07/18

La búsqueda de vida más allá de las fronteras de nuestro sistema solar ha dado el paso más importante y esperanzador de las últimas décadas. Un equipo de astrofísicos y científicos de la Universidad de Harvard ha logrado detectar, por primera vez en la historia de la astronomía, la existencia de una atmósfera real rodeando a un exoplaneta rocoso de características similares a la Tierra que orbita exactamente en la zona habitable de su propia estrella.

El histórico descubrimiento, publicado este mes de julio de 2026 en la prestigiosa revista científica Science, se centró en el estudio de LHS 1140 b, un exoplaneta rocoso ubicado a una distancia cósmica relativamente cercana de 48 años luz de la Tierra, el cual se encuentra orbitando a una estrella enana roja.

Se requieren avances en la tecnología de materiales para satisfacer las necesidades científicas de los próximos grandes observatorios. Estos observatorios se esforzarán por encontrar, identificar y estudiar exoplanetas y su capacidad para albergar vid NASA JPL (NASA JPL/Europa Press)

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Por qué este hallazgo cambia las reglas de la astrobiología

Hasta la fecha, los astrónomos habían logrado identificar miles de exoplanetas a lo largo y ancho del universo, incluyendo cientos de cuerpos rocosos situados en regiones templadas. Sin embargo, comprobar si estos mundos conservaban una capa de gases protectora era un desafío tecnológico que parecía imposible de superar.


La presencia de una atmósfera es el ingrediente fundamental para que cualquier planeta pueda desarrollar y sustentar vida tal como la conocemos en la Tierra. Evita que la radiación estelar barra la superficie y permite una estabilidad térmica crucial. La característica más notable de LHS 1140 b es que se ubica en la “zona de ricitos de oro” de su sistema solar: una región donde las temperaturas ambientales permitirían la existencia de agua líquida en su superficie.

El método de la fuga de helio desde el norte de Chile

El éxito de la investigación combinó la física teórica avanzada con el poder de la infraestructura astronómica instalada en el norte chileno. El líder del estudio, el doctor en Ciencias de la Tierra y Planetarias de Harvard, Collin Cherubim, diseñó inicialmente una serie de modelos matemáticos que predecían que LHS 1140 b debía poseer una atmósfera superior densa y rica en helio, y que este gas noble se estaría escapando lentamente hacia el vacío del espacio debido a la actividad de su enana roja.

Para comprobar la hipótesis en el mundo real, Cherubim y su equipo utilizaron el espectrógrafo de alta precisión WINERED (Warm Infrared Echelle), montado en el Magellan Clay Telescope del Observatorio Las Campanas, ubicado en la región de Coquimbo, Chile. Las observaciones de luz infrarroja captadas en el desierto chileno confirmaron la huella exacta del helio huyendo del planeta, entregando la prueba física irrefutable de que el mundo posee y conserva una atmósfera activa.

“Esta es la primera vez que alguien encuentra una atmósfera en un planeta rocoso en la zona habitable de otra estrella... Este hallazgo proporciona la evidencia más sólida hasta la fecha de que podrían existir mundos más allá de nuestro sistema solar con condiciones similares a las de la Tierra en composición y temperatura”, declaró oficialmente el equipo de Harvard en su comunicado de prensa.

Una nueva estrategia para cazar mundos vivos

La confirmación del gas en LHS 1140 b no solo vuelve a este planeta el candidato número uno para buscar marcadores biológicos de forma prioritaria con telescopios espaciales como el James Webb. Los resultados de Cherubim validan una metodología científica completamente nueva: a partir de ahora, los astrónomos podrán rastrear de forma masiva los gases que se evaporan o escapan de otros exoplanetas para detectar atmósferas invisibles en mundos rocosos lejanos.

Tabla: Ficha técnica del exoplaneta LHS 1140 b (Datos de 2026)

Parámetro AstronómicoDatos del Objeto CelesteImplicación para la Ciencia
Tipo de PlanetaRocoso (Similar en composición a la Tierra).Idóneo para el desarrollo de una corteza sólida estable.
Distancia a la Tierra48 años luz.Cercanía relativa que permite el análisis espectral directo.
Estrella que orbitaEnana roja de baja actividad.Permite una zona habitable más cercana a la estrella.
Componente detectadoFuga de Helio (Vía espectrógrafo WINERED).Evidencia irrefutable de la presencia de una atmósfera.
Estado de HabitabilidadZona Habitable Activa.Potencial real de albergar agua líquida y compuestos orgánicos.

Un nuevo hogar

El descubrimiento en la cueva orbital de LHS 1140 b demuestra que la ciencia está derribando las fronteras que nos hacían pensar que la Tierra era una anomalía solitaria en el cosmos.

Encontrar una atmósfera rocosa templada a 48 años luz de casa es un punto de inflexión astronómico. Demuestra que el camino para descifrar si estamos solos en el universo ya no requiere de conjeturas o teorías abstractas de salón; ahora se basa en analizar la luz y los pequeños restos de gas que los planetas vecinos dejan escapar en su viaje eterno alrededor de las estrellas.