Las alertas del 7-O que Israel desoyó: “Gaza les va a estallar en la cara”

2026/10/06

Actualizado Miércoles, 7 octubre 2026 - 01:36

Los israelíes homenajean hoy a las víctimas del ataque yihadista en los kibutzim asaltados, en la explanada del festival de música que Hamas convirtió en orgía de sangre y en la ceremonia central de las familias en Tel Aviv. Entre lágrimas y recuerdos, varias preguntas se mantienen tres años después: "¿Cómo fue posible?, ¿Se pudo evitar?".

Preguntas que sobresalen ante la ausencia de una comisión de investigación estatal y la avalancha de informaciones sobre las alertas que recibieron los organismos de seguridad y el primer ministro Benjamin Netanyahu meses, semanas e incluso días antes del ataque más letal en la historia de Israel con 1.200 muertos y 251 secuestrados en pocas horas.

Más allá de sus consecuencias políticas a 20 días de los comicios (no decisivas de momento ante el enquistamiento de las posiciones a favor o en contra de Netanyahu), son preguntas importantes para las familias de los 2.347 muertos en varios frentes desde la jornada que sorprendió al ejército y al servicio de seguridad Shabak. Sus respectivos jefes, Herzi Halevi y Ronen Bar, dimitieron en 2025 tras asumir la responsabilidad. El líder del Likud, que no la asumió, ha logrado agotar la legislatura que aspira renovar el 27 de octubre. En un país aún en trauma y bajo la crítica internacional, la polarizante campaña electoral dificulta el debate sereno sobre si Netanyahu recibió avisos, si fueron concretos y si tomó medidas.

Fuera de lo común

Días después del ataque, la periodista Smadar Peri de Yediot Aharonot reveló que el jefe de Inteligencia egipcio, Abbas Kamel, envió un mensaje a la oficina del primer ministro en Jerusalén avisando sobre la posibilidad de "algo fuera de lo común" contra Israel desde Gaza. Según su fuente en El Cairo, en Israel le dijeron que el ejército estaba centrado en los ataques palestinos en Cisjordania. "La frontera con la Franja de Gaza está bajo control", le respondieron. Tres años después, The Atlantic añade que Kamel mantuvo una reunión de 67 minutos con altos funcionarios israelíes en el aeropuerto Ben Gurión, cerca de Tel Aviv, en la que advirtió sobre un posible ataque. Tras recomendar concesiones económicas a Hamas, señaló que de lo contrario "Gaza les va a estallar en la cara". Precisamente ese día, el 26 de septiembre, tuvo lugar el acto del 50 aniversario de la guerra iniciada con el ataque-sorpresa de Egipto y Siria. "Como lección central de la guerra de Kipur, no subestimamos ninguna amenaza", proclamó Netanyahu. Por otro lado, él ha sido criticado precisamente por alentar la ayuda económica de Qatar, desde 2018, a la Franja de Gaza bajo control de Hamas para evitar una crisis y mantener la calma. El dinero llegó a la población pero también al brazo armado del grupo de Yahia Sinwar.

En septiembre, Emiratos Árabes Unidos envió un mensaje a Shabak sobre una posible acción de Hamas. Posteriormente y según revelaron en Haaretz los periodistas Shlomi Eldar y Ruth Yuval, el presidente emiratí Mohamed Bin Zayed llamó por teléfono a Netanyahu avisándole que Sinwar estaba preparando un ataque a gran escala que puede encender toda la región aunque sin concretar lugar y fecha. El aviso, una semana y media antes del 7-O, procedía del mensaje de Sinwar al palestino Sufian Abu Zaida. "Diles a los israelíes que, si no hay avances, que esperen un Zilzal (terremoto)", le comunicó en alusión a las negociaciones sobre el canje de presos palestinos por dos ciudadanos israelíes con problemas mentales que entraron en Gaza y los cadáveres de dos soldados. Según la información, Netanyahu no avisó a los jefes de seguridad. El premier niega la conversación.

Sinwar ordenó la invasión sabiendo que provocaría una devastadora ofensiva en la Franja de Gaza. A tal punto que contempló que "incluso podría usar una bomba nuclear", según un documento con su puño y letra sobre los planes del ataque en Israel.

Los organismos de seguridad israelíes habían alertado sobre el aumento de las probabilidades de un ataque aprovechando lo que era percibido "debilitamiento interno sin precedentes". Era la época de mayor agitación en Israel con protestas multitudinarias contra la iniciativa del Gobierno de reducir el poder del estamento judicial. Esta situación agravó las tensiones entre el nuevo Gobierno de Netanyahu y los jefes de seguridad. Su enfrentamiento continuó tras el 7-O, llevando al entorno del dirigente a alimentar teorías de conspiración.

Peligros

El 19 de marzo de 2023, un oficial de la Inteligencia militar (Aman) avisó por carta a Netanyahu que "la probabilidad de una guerra en el próximo año es grande". Seis días después, el ministro de Defensa Yoav Gallant pidió en público el freno de la polémica reforma judicial (muy contestada también entre sectores de reservistas) alegando que "el peligro es claro, inmediato y palpable para la seguridad del Estado".

Entre abril y julio de 2023, tres documentos confidenciales de Inteligencia apuntaron que Irán, Hamas y Hizbulá detectaban "la oportunidad de una tormenta perfecta".

"La estimación en Aman es que aumentó el peligro de guerra ¿Qué nos puede decir al respecto?", preguntaron a Netanyahu el 13 de abril de 2023 en el Canal 14. "Creo que hay una exageración en eso, pero siempre nos preparamos para esta posibilidad. Nuestros enemigos entienden que no es una buena idea iniciar una guerra con Israel".

Tres meses antes del 7-O, Bar entregó a Netanyahu "una advertencia de guerra". "No sabemos el día ni la hora en que estallará", aclaró. En una reunión con la cúpula de seguridad el 1 de octubre, Netanyahu dijo que una acción militar contra Hamas en Gaza podría poner en peligro la que veía cercana normalización de relaciones con Arabia Saudí. Netanyahu niega que Bar le avisara de un ataque desde Gaza y le responsabiliza del fracaso por no tomar las medidas necesarias pese a señales recibidas en la madrugada como la activación de decenas de tarjetas SIM israelíes en el enclave palestino.

El 26 de septiembre de 2023, dirigentes de las localidades cercanas a la Franja de Gaza, citados por el Canal 12, denunciaron la libertad de acción de Hamas: "Los terroristas se sienten en la frontera como si estuvieran en el paseo marítimo. Esto acabará en una tragedia".

Netanyahu y altos mandos de seguridad subestimaron los avisos (como, por ejemplo, de una soldado sobre el llamado Plan Jericó de Hamas, del que los oficiales restaron importancia) y no dejaron que desafiaran su creencia de que Hamas estaba disuadido y que priorizaba la faceta pragmática que requiere gobernar Gaza frente a la faceta yihadista como grupo.