
Aprovechando una pausa en su trabajo en televisión, Karina Mazzocco viajó a Sudáfrica junto a su hijo Malek para tachar uno de sus asuntos pendientes. La conductora compartió en sus redes sociales las primeras imágenes de una travesía que atraviesa con profunda emoción: “Un sueño cumpliéndose. Una experiencia que soñaba vivir junto a mi hijo algún día y el día llegó”, destacó.
El recorrido arrancó en Ciudad del Cabo, donde la conductora subió hasta la cima de Table Mountain —uno de los destinos más visitados del país, con más de mil metros de altura sobre el nivel del mar— con mochila al hombro y ropa deportiva gris. En la foto, aparece sentada sobre las rocas liquenosas de la cumbre, la capucha puesta y los anteojos de sol reflejando el cielo despejado, con la ciudad entera desplegada a sus pies: el puerto, las playas y las montañas del horizonte forman un panorama que se extiende hasta donde alcanza la vista.
PUBLICIDAD


Desde allí, el viaje continuó hacia la Ruta Jardín, el corredor costero del sur de Sudáfrica que conecta Ciudad del Cabo con Port Elizabeth. Una de las paradas fue Knysna, ciudad costera conocida por su laguna y sus acantilados. Karina y Malek posaron juntos en The Heads, el estrecho natural donde el océano Índico se encuentra con la laguna.
Con el agua turquesa encuadrada entre dos colinas verdes y el sol entrando desde el costado, los dos sonríen a cámara en lo que es la única foto del álbum donde aparecen juntos fuera del safari. Llegando al atardecer, la conductora recorrió la laguna en lancha. Recostada en los asientos acolchados de la embarcación, con el puerto de Knysna al fondo y un cielo cargado de nubes que el sol tiñe de naranja, regala una pose con la mano derecha en alto para eternizar el momento.
PUBLICIDAD


La segunda gran etapa del viaje fue el safari en el Parque Nacional Addo Elephant, en la provincia del Cabo Oriental. Antes de partir, Karina posó apoyada en el jeep verde de la empresa con campera inflable marrón y pantalón salmón, un look a tono con el paisaje. Ya en marcha, una imagen la muestra de perfil asomada a la ventanilla abierta del jeep: la capucha de lana puesta, los ojos fijos en la sabana, la vegetación baja y la tierra colorada extendiéndose bajo un cielo con nubes. Su mirada expresa la atención por el paisaje y la película de su vida, con esa sensación de plenitud que transmiten los sueños cumplidos.
En otra toma, madre e hijo comparten el asiento trasero del vehículo: ella con la capucha y una pose descontracturada hacia la cámara, él con campera blanca y el brazo apoyado en el respaldo, mientras en el horizonte verde se distingue la silueta de un animal. Una pausa del recorrido los encuentra en un refugio rústico de madera: Mazzocco sentada sola bajo la estructura, con una botella de agua en las manos y la luz del atardecer tiñéndolo todo de naranja. Una pausa también en el álbum de fotos, que prometió completar con más postales de la experiencia. En sus palabras, “un carrusel multicolor. El camino a lo que viene luego”
PUBLICIDAD


El viaje soñado con su hijo llega en una etapa de descanso que la conductora inició tras su salida de América TV, donde condujo A la Tarde durante cinco años. El 29 de mayo se despidió del ciclo con una emotiva última emisión y, desde entonces, cambió los estudios de televisión por destinos de naturaleza. Primero fue Angra dos Reis, en el estado de Río de Janeiro, donde recorrió playas de arena blanca rodeadas de vegetación densa, navegó entre islas y disfrutó de atardeceres sobre el agua.
Ahora, el escenario es diferente aunque el espíritu aventurero se mantiene entre paisajes sudafricanos junto a su hijo. A sus 19 años, Malek tiene una trayectoria ligada al automovilismo desde la infancia, cuando comenzó en el karting siguiendo el legado de su padre, Omar El Bacha.
PUBLICIDAD