Ola de calor: Cómo dormir bien en las noches tropicales de verano

2026/08/19

Publicado 19/08/2026 - 7:00 CEST•última actualización 7:13

A medida que suben las temperaturas, también aumenta el riesgo de pasar una mala noche. Aunque durante las olas de calor gran parte de la atención se centra en mantenerse a salvo cuando los termómetros superan los 35ºC, los efectos de las noches calurosas sobre el sueño y la salud se conocen bastante menos.

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Un estudio reciente que utiliza datos del Servicio de Cambio Climático de Copernicus ha comprobado que las noches se están calentando especialmente rápido. Desde la década de 1970, la temperatura mínima de sensación térmica durante las diez noches más cálidas del año ha aumentado 0,32ºC por década a escala mundial, según el estudio de Copernicus. Esta medida, conocida como Índice Universal de Clima Térmico (UTCI), tiene en cuenta la temperatura, la humedad, el viento y la radiación.

El número de noches tropicales, cuando la temperatura no baja de 20ºC, también ha aumentado en torno a dos noches por década.

La noche es el momento en que el organismo debería recuperarse

Los investigadores señalan que esta tendencia es importante porque las noches calurosas dejan al cuerpo menos margen para recuperarse del calor soportado durante el día. Los días de mucho calor seguidos de noches cálidas también son cada vez más frecuentes, en Europa estos llamados episodios compuestos de calor se han incrementado un 73% desde la década de 1970.

Durante el sueño, la frecuencia cardíaca y la actividad fisiológica descienden, mientras la temperatura central del cuerpo baja. Esto ayuda a que los sistemas nervioso, inmunitario y cardiovascular se recuperen del desgaste del día.

Sin embargo, cuando el dormitorio se mantiene demasiado caliente, al organismo le cuesta más perder calor. Los vasos sanguíneos cercanos a la piel se dilatan para liberar calor y el corazón tiene que trabajar más para bombear la sangre. La sudoración también puede provocar deshidratación.

El resultado puede ser más dificultad para conciliar el sueño, despertares más frecuentes y un descanso menos reparador.

La situación puede volverse especialmente grave cuando las noches cálidas se prolongan varios días seguidos. Después de una noche de sueño interrumpido y de una refrigeración incompleta, el organismo comienza el día siguiente ya sometido a tensión, justo cuando las temperaturas vuelven a subir.

Cada vez interesa más a los investigadores hasta qué punto esta falta repetida de recuperación nocturna podría ayudar a explicar por qué las olas de calor prolongadas suponen un riesgo tan importante para la salud.

Qué puede hacer para mantenerse fresco durante la noche

La mayoría de las viviendas en zonas poco acostumbradas al calor no están adaptadas al aumento de las temperaturas y pueden tener dificultades para refrescarse después de la puesta de sol. Como consecuencia, los dormitorios pueden seguir siendo calurosos y húmedos mucho después de que haya pasado lo peor del calor diurno.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda mantener la temperatura interior por debajo de 24ºC por la noche siempre que sea posible, para ayudar al cuerpo a enfriarse y favorecer un mejor descanso durante las olas de calor.

Estas son siete medidas que puede adoptar para refrescar su vivienda y dormir mejor durante las olas de calor: