Las redes, nuevo campo de batalla de la revuelta estudiantil francesa

2026/10/06

Francia

Las redes sociales están siendo un vehículo para expandir la movilización pero también para vigilar las protestas

Un agente de policía persigue a un manifestante, ayer, durante los enfrentamientos que se produjeron tras una manifestación, en París.

Un agente de policía persigue a un manifestante, ayer, durante los enfrentamientos que se produjeron tras una manifestación, en París.AP

Actualizado Miércoles, 7 octubre 2026 - 01:36

Cuando Guillaume Tatu (40), antiguo teniente de alcalde para la juventud de Annecy, se grabó con su móvil mientras caminaba para apoyar a los estudiantes que se estaban manifestando, no esperaba las repercusiones que tuvo. El miembro del partido ecologista y del Nuevo Frente Popular publicó el jueves un vídeo en apoyo a los jóvenes que reivindican mejoras en la situación de la educación pública. Al día siguiente, la policía lo citó a declarar. Alguien había denunciado que en la grabación se hacían injurias públicas contra el ministro del Interior, Laurent Núñez. En el vídeo, Guillaume humilla al ministro llamándole "pis" y "cubo de orina".

Tatu insultó a Núñez porque considera que es el causante de la represión policial que está teniendo lugar en Francia desde hace dos semanas, donde más de 5.000 personas han sido interpeladas o detenidas por las fuerzas del orden -el 85% de ellas menores de edad-. El 30 de septiembre, el ministro del Interior había enviado una carta a los prefectos y fuerzas de seguridad para decirles que "el uso de la fuerza proporcional no debe nunca inhibir la acción del restablecimiento del orden". El Gobierno defendió así que las fuerzas de seguridad debían poder actuar para restablecer el orden ante el aumento de los bloqueos y los incidentes.

A Tatu, la respuesta policial le llegó apenas 15 horas después de que publicara el vídeo. El lunes 5 de octubre tuvo que personarse en la comisaría, acompañado de su abogada. "Me sorprendió la rapidez con la que me convocaron", afirmó estupefacto Guillaume. El periodista de formación reconoció que había dicho que el ministro era meado, pero justificó que eso no debería conllevar que le denunciaran por injurias y que la verdadera razón está en el miedo del Gobierno a la movilización ciudadana, como indicaba también en el vídeo. Además, se acogió a su libertad de expresión para justificar sus comentarios. "La policía ha dado por hecho que he cometido esa infracción. No he hecho ninguna infracción y el vídeo no lo voy a borrar", explicó contundente.

Tatu aún no sabe si fueron los servicios de Inteligencia franceses quienes denunciaron su vídeo. Ahora tiene que esperar tres meses para saber quién puso la denuncia y si será archivada o lo llevarán a juicio. Si es condenado, la multa que deberá pagar podría alcanzar los 12.000 euros. "Por el momento llevo 600 euros gastados(en abogados)", explicó el también antiguo consejero de medios de Jean-Luc Mélenchon en las elecciones de 2017.

Redes sociales como TikTok e Instagram están llenas de vídeos grabados por jóvenes en las protestas que están consiguiendo movilizar a un segmento de la población que ya no se guía por líderes sindicales o por partidos políticos y que opta por las nuevas tecnologías para difundir sus mensajes, aconsejar sobre cómo actuar si son detenidos o si graban a policías, así como para coordinarse.

La policía observa el rol de las plataformas en las protestas. Una nota de la policía de París destacaba cómo un joven influencer que fue a Creteil a apoyar a un instituto que estaba protestando se había convertido en uno de los propulsores de las protestas por los contenidos virales que generaba en redes sociales. Éstas se han convertido en una herramienta de movilización ciudadana dentro de un movimiento que no tiene líderes.

Guillaume subraya que hay más gente a la que han denunciado por comentarios como los suyos. "Yo no soy nadie y mira cómo me han perseguido", lamenta el antiguo teniente de alcalde, que afirma que "el Gobierno tiene miedo" y considera que, por ello, se está reprimiendo tanto a los menores. "Voy a tener cuidado con lo que digo en redes, saben todo lo que escribo y digo", afirmó Guillaume en otro vídeo publicado después de salir de comisaría.

Al mismo tiempo, las organizaciones de derechos humanos como La Ligue des droits de l'Homme han advertido de las numerosas detenciones de menores y denuncian una vulneración de las libertades de manifestación y expresión.

Mientras los estudiantes siguen acudiendo a las grandes movilizaciones convocadas, el caso de Guillaume muestra que la vigilancia policial no sólo tiene lugar en las calles sino también en las redes sociales.