Llegan las Oriónidas 2026: la mejor noche para ver los meteoros del cometa Halley

2026/10/21

El cielo de octubre ofrece la oportunidad de contemplar uno de los fenómenos astronómicos más llamativos de otoño. Las Oriónidas, una lluvia de estrellas fugaces vinculada al famoso cometa Halley, se acercan a su punto de mayor actividad y permitirán observar destellos luminosos que atraviesan rápidamente la atmósfera terrestre. 

Aunque el espectáculo se repite cada año, las condiciones de observación cambian en función de la fase lunar, la meteorología y la contaminación lumínica. En 2026, el satélite será uno de los principales obstáculos para distinguir los meteoros menos brillantes. Aun así, elegir bien el lugar y el momento puede marcar la diferencia. 

La lluvia de meteoros permanece activa aproximadamente entre el 2 de octubre y el 7 de noviembre, pero su máximo está previsto para la noche del 21 al 22 de octubre. En este periodo se espera una mayor concentración de estrellas fugaces, aunque también podrán verse en las madrugadas cercanas. 

En condiciones ideales, las Oriónidas pueden alcanzar una tasa aproximada de 20 meteoros por hora. Esta cifra es una estimación y no significa que aparezca una estrella fugaz cada tres minutos. Los destellos se producen de manera irregular y la cantidad visible depende de las condiciones del cielo. 

Para quienes observen el fenómeno desde España, la segunda mitad de la noche será el periodo más recomendable. La Luna, que se encuentra en fase creciente, aportará luminosidad durante parte de la madrugada. Su puesta, prevista en torno a las 03.00 horas peninsulares, permitirá disfrutar de un cielo más oscuro antes de que amanezca. 

No hará falta disponer de un telescopio ni de otros instrumentos para disfrutar de las Oriónidas. De hecho, lo más recomendable es observar el cielo a simple vista porque las estrellas fugaces pueden aparecer en distintas zonas del firmamento. 

A pesar de que reciben su nombre de la constelación de Orión, porque desde la Tierra parecen proceder de esa región, los meteoros pueden cruzar cualquier parte del cielo. Por eso, conviene mantener una visión amplia del firmamento en lugar de fijar la mirada en un único punto.