(BUENOS AIRES).- “Fue algo que se dio naturalmente, porque muchos jugadores eran excompañeros míos”, dijo Luis Vidal, presidente de Recoleta FC, el modesto club paraguayo que será el rival de Boca en los octavos de final de la Copa Sudamericana. El Xeneize llega a esta instancia después de una clasificación agónica ante O'Higgins: cayó 1-0 en Rancagua y forzó la definición por penales, donde el último remate de Lautaro Blanco selló el pasaje con un global de 1-1.
Recoleta FC es una institución muy humilde de Asunción, con un presupuesto mensual de apenas 70 mil dólares, según confirmó el propio Vidal. Tiene 95 años de historia, pero casi siempre se movió en las divisiones de ascenso del fútbol guaraní. Ascendió a Primera por primera vez en 2001 y no logró sostenerse; en 2015 llegó a caer hasta la Cuarta División. Retornó a la máxima categoría en 2025 y en el Apertura 2026 terminó octavo con 28 puntos. Su estadio, con capacidad para menos de 2.000 personas, no está habilitado y apenas cuenta con 1.200 socios.
A pesar de la austeridad, el conjunto Canario ya dio varios golpes en esta Sudamericana. En la fase previa eliminó a Nacional de Paraguay, subcampeón de la Libertadores en 2014 justamente ante San Lorenzo, y en la fase de grupos terminó primero en el Grupo D por encima de Santos —con Neymar— y Deportivo Cuenca. Por esa campaña ya acumuló 250 mil dólares en la fase anterior, 300 mil por cada localía en grupos, 125 mil por cada triunfo y 600 mil por alcanzar los octavos de final.
El presidente Vidal es, además, un dirigente atípico. En noviembre del año pasado, con 51 años, 11 meses y 20 días, se dio el gusto de jugar un partido oficial ante Nacional por el Clausura paraguayo. Ingresó a los 91 minutos y se convirtió en el futbolista más longevo en disputar un encuentro de la máxima categoría guaraní. “Fue algo que se dio naturalmente, porque muchos jugadores eran excompañeros míos”, explicó sobre aquella tarde. Vidal asumió la presidencia en 2019, cuando el club deambulaba por la Tercera División, y en siete años llevó a Recoleta FC a la élite. Llegó a considerar calzarse los cortos también en la Sudamericana, algo que hasta ahora no sucedió.
La eliminación de San Lorenzo en fase de grupos es otro de los hitos recientes de Recoleta FC. El 8 de abril empató 1-1 en Asunción y el 26 de mayo dio el golpe al vencerlo 1-0 en el Nuevo Gasómetro, con un gol de Allan Wlk que silenció al Ciclón. En ese plantel figura Marcelo Cañete, un enganche surgido de la cantera de Boca que debutó en Primera con la camiseta xeneize en 2010. Al año siguiente fue cedido a Universidad Católica de Chile y luego comprado por el Sao Paulo.
La llave entre Boca y Recoleta FC se jugará entre el martes 12 y el jueves 21 de agosto. La ida será en La Bombonera —porque el club argentino viene de caer en la Libertadores— y la revancha se disputará en el Estadio Defensores del Chaco de Asunción. Los Canarios suman un nutrido grupo de futbolistas argentinos: Andrés Marsengo, Nicolás Marotta, Lucas Monzón, Marcelo Cañete y Paul Charpentier.
“Ya conocemos a nuestro rival para los Octavos de Final de la CONMEBOL Sudamericana. Se viene un nuevo desafío y estamos listos”, publicó la cuenta oficial de Recoleta Football Club cuando se confirmó el cruce, el 31 de julio pasado.