El Sevilla FC, como ante el Espanyol, se dejó dos puntos en el descuento en el partido ante el Levante, una situación para la que tuvo mucho que ver la polémica expulsión de Isaac Romero. “Con once en el campo no hubiéramos empatado”, decía Luis García Plaza tras acabar un partido que tuvo un final loco con tres goles y una expulsión en el tiempo de prolongación.
Isaac vio la segunda tarjeta amarilla por celebrar el 2-3 poniéndose el dedo en la boca con el gesto de mandar callar a la afición, lo que Cordero Vega interpretó como una provocación. La verdad es que la situación se produjo bajo una lluvia de botellas de agua que caían sobre los jugadores del Sevilla. El árbitro amonestaba a Juan Iglesias, que bebió de una de ellas y escupió el líquido, y también al delantero lebrijano, que ya había visto una tarjeta un minuto antes por un forcejeo con un rival.
Esta situación queda a la interpretación del árbitro según la norma, pero en el Sevilla se quejan del trato recibido por Cordero Vega y los agravios comparativos con otras jugadas. Vinícius es habitual que mande callar a la grada en las visitas del Real Madrid, el propio Lamine Yamal en el Sánchez-Pizjuán se encaraba con el público local en la victoria del Barcelona por 1-3, Qué decir del famoso gesto de Sergio Ramos con el Real Madrid en Copa tras marcar de penalti que provocó el cierre parcial del estadio sevillista.
En redes sociales ha circulado desde la noche de este lunes la imagen del ex bético Iker Losada en el Sevilla-Levante de la temporada pasada, cuando también mandó callar al publico de Nervión tras marcar para los granotas y no fue amonestado.
Carew, único precedente en la Liga
Isaac se convierte así en el segundo jugador en la historia de la Liga en ser expulsado por este motivo. John Carew, en un Athletic-Valencia hace 26 años, también vio la segunda amarilla por ponerse el dedo en la boca y dirigirse al banquillo rival y a la grada. Sin embargo, el Valencia recurrió y los comités le anularon la tarjeta, por lo que no fue sancionado.