El gran problema de los ahorros inmóviles

2026/09/15

No hacer nada con los ahorros tiene un coste, y las nuevas cifras lo cuantifican.

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Revolut publicó la semana pasada su European Wealth Drain Index, que combina una encuesta a 20.007 adultos en 20 Estados miembros con datos oficiales de depósitos e inflación, y el retrato que ofrece es el de un continente donde los hogares se empobrecen en silencio mientras mantienen el dinero inmóvil.

En 12 de los 20 mercados incluidos en el estudio, los tipos medios de los depósitos a un año no logran seguir el ritmo de la inflación.

En el conjunto de la muestra, los depósitos pagan de media un 2,76% frente a una inflación del 2,94%, lo que significa que incluso los ahorradores que inmovilizan su dinero pierden terreno en términos reales.

Inercia, confusión y cansancio con las aplicaciones

El coste de oportunidad es mayor que la pérdida por inflación.

Tomando como referencia la rentabilidad anualizada a diez años del 9,06% del ETF MSCI Europe, Revolut calcula que los hogares renuncian de media a 638 euros por cada 10.000 euros al año por permanecer en efectivo.

Si se extrapola a los 6,3 billones de euros, eso supone 422.000 millones de euros al año de capital para el crecimiento que no llega a las empresas europeas.

Tres factores explican por qué los ahorradores se quedan donde están.

Dos tercios nunca han cambiado de banco para obtener un mejor tipo, un 26% afirma que simplemente prefiere su entidad actual, un 18% considera que la diferencia es insignificante y un 15% no sabe dónde buscar.

Casi la mitad, un 46%, evalúa mal la rentabilidad ajustada por inflación, y un 19% no sabe que la inflación afecta en absoluto a su efectivo. Más de la mitad utiliza varias aplicaciones financieras y, entre ellas, el 45% afirma que esa fragmentación dificulta activamente la inversión.

Para empeorar las cosas, uno de cada cinco europeosno tiene ningún ahorro.

Si la inercia llega tan lejos, la pregunta obvia es si unos mejores productos pueden vencerla o si hace falta algo más contundente, como la afiliación automática que se utiliza para aumentar la participación en los planes de pensiones.

Rolandas Juteika, responsable de gestión de patrimonio y de negociación en Revolut, descarta esa vía.

Con todo, su empresa, que cuenta con más de 80 millones de clientes, tiene un evidente interés comercial en la respuesta, ya que vende los productos de inversión que, según el estudio, los europeos deberían utilizar, y señala que el número de inversores minoristas activos de la UE en su plataforma creció un 56% interanual.

Entre quienes no invierten, la encuesta detecta que el riesgo percibido es la principal barrera para el 29% y la falta de conocimientos para el 27%.

"La inscripción obligatoria no aborda las causas profundas de la inercia: el riesgo percibido (29%) y la falta de conocimientos (27%)", dijo Juteika a 'Euronews', que añadió: "Con una inversión inicial mediana en la UE de solo 18 euros, vemos de primera mano que reducir la barrera a un euro permite de forma natural que los consumidores actúen".

Preguntado por si integrar banca, ahorro e inversión en una sola aplicación reduce realmente la fragmentación o simplemente la desplaza, Juteika sostuvo que la diferencia es estructural.

La consolidación de esas funciones "elimina el muro administrativo entre el salario de una persona, sus ahorros y los mercados de capitales", afirmó.

Un continente dividido en tres bloques

Los patrones regionales son claros.

Europa central y oriental registra las mayores brechas entre inflación y tipos de los depósitos, encabezadas por Bulgaria, con un 2,3%, Eslovaquia, con un 1,7%, y Lituania, con un 1,3%. Sin embargo, allí es donde más interés hay por invertir pequeñas cantidades, con un 51% tanto en Bulgaria como en Rumanía dispuesto a comenzar.

Europa occidental y meridional acumula las mayores montañas de efectivo ocioso, con Alemania en 1,9 billones de euros y Francia en 588.000 millones, y afronta una brecha de oportunidad del 6% al 7%.

En Europa septentrional, los tipos de los depósitos se alinean en líneas generales con la inflación, pero la conciencia es menor, con menos del 40% de los encuestados en Dinamarca y Suecia que comprende cómo la inflación afecta a la riqueza a largo plazo.

Bruselas quiere que ese mismo dinero se mueva

Las conclusiones llegan en pleno debate político.

A finales del mes pasado en París, al dirigirse a los empresarios franceses, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, hizo unos planteamientos casi idénticos y presentó los depósitos ociosos como un problema de competitividad europea más que de finanzas personales.

"En Europa no falta ni tecnología ni ahorro", declaró von der Leyen, que añadió: "Todavía falta capacidad para ampliar la escala de las empresas europeas".

Las empresas que nacen en Europa abandonan con demasiada frecuencia el continente para buscar financiación, añadió, desplazando su centro de gravedad o siendo adquiridas por completo. "Europa tiene ahorro. Y, por desgracia, ese ahorro está inmóvil", prosiguió.

"Hoy, 10 billones de euros de ahorro de los hogares se mantienen en cuentas bancarias. Y una gran parte del ahorro europeo se invierte fuera de nuestro continente. Europa necesita ahora poner ese ahorro a trabajar para sus empresas. Este es el objetivo de la 'Savings and Investments Union'".

Los 10 billones de euros de la Comisión y los 6,3 billones de Revolut miden cosas distintas.

La cifra de la Comisión abarca el ahorro de los hogares en cuentas bancarias de toda la UE, mientras que Revolut solo contabiliza los depósitos líquidos en los 20 mercados que ha estudiado, lo que deja fuera a siete Estados miembros.

La aritmética que explica el interés de Bruselas es sencilla. El informe Draghi cifra en entre 750.000 y 800.000 millones de euros al año hasta 2030 las necesidades adicionales de inversión de Europa para financiar la digitalización, la energía, la defensa y las infraestructuras, una cantidad que los Estados miembros no pueden obtener recurriendo a la deuda.

La deuda pública se situó en el 82,9% del PIB de la UE en el primer trimestre de este año y en el 88,9% en la zona euro, según Eurostat. Si el dinero no va a venir de los gobiernos, tendrá que llegar de otra parte.

La 'Savings and Investments Union', adoptada como estrategia en marzo de 2025 y supervisada por la comisaria de Servicios Financieros Maria Luís Albuquerque, es el instrumento elegido. No es un mecanismo para tocar los depósitos de nadie y no otorga ningún poder para hacerlo.

En cambio, funciona mediante incentivos y cambios en la arquitectura financiera, con una recomendación sobre cuentas de ahorro e inversión que ofrece a los pequeños ahorradores una vía sencilla hacia los mercados de capitales, una revisión del producto de pensiones paneuropeo sobre el que el Consejo fijó posición en junio, normas sobre titulización, cambios en la forma en que pueden invertir bancos y aseguradoras y una supervisión más profunda.

"En conjunto, estas medidas podrían liberar hasta 470.000 millones de euros de inversión adicional", dijo von der Leyen.

Juteika respalda la iniciativa, pero considera que falta una pieza.

"Es importante que la UE pueda apoyarse en un mercado único unificado, impulsado por los principios de banca abierta y finanzas abiertas, que permita a los ciudadanos ver toda su situación financiera, beneficiarse de la innovación y mover capital sin fricciones", declaró a 'Euronews', y añadió: "Mientras la normativa se pone al día, nosotros ya estamos cubriendo ese vacío en los 27 Estados miembros".

No todo el mundo se siente cómodo. Los críticos sostienen que una Comisión ante una brecha de financiación de este calibre tiene un interés evidente en influir en el destino del dinero de los hogares, y que una supervisión armonizada concentra el poder en Bruselas sobre decisiones que antes correspondían a los reguladores nacionales y a los propios ahorradores.

El calendario es ajustado y von der Leyen ya ha dejado claro que no va a esperar a todos.

"Ahora necesitamos lograr un acuerdo antes de que acabe el año, idealmente con los 27 Estados miembros. Pero si eso no es posible, si es necesario lo haremos con quienes estén preparados", afirmó.