Los fármacos para adelgazar, asociados a menos fracturas de huesos

2026/08/06

Publicado 06/08/2026 - 7:02 CEST•última actualización 7:37

Los medicamentos GLP-1 como Ozempic podrían reducir el riesgo de fracturas óseas graves en personas con diabetes tipo 2, según un amplio estudio que cuestiona el temor de que estos fármacos estrella puedan perjudicar la salud de los huesos.

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Los investigadores comprobaron que los pacientes que empezaban a tomar medicamentos GLP-1 tenían un riesgo de fracturas por fragilidad un 21% menor a lo largo de tres años que pacientes comparables tratados con fármacos DPP-4, otro grupo de medicamentos contra la diabetes.

Las personas con diabetes tipo 2 presentan un riesgo de fracturas elevado por traumatismos de baja energía, como caídas desde la propia altura o menos, pese a que a menudo tienen una densidad ósea normal o alta. Esto "puede deberse a una menor resistencia ósea, una microarquitectura del hueso alterada y una pérdida ósea acelerada", señalaron los investigadores.

Tras analizar los historiales médicos de más de 133.000 adultos de entre 50 y 90 años con diabetes tipo 2 en Estados Unidos entre 2015 y 2022, los investigadores observaron que quienes tomaban medicamentos GLP-1 registraban las mayores reducciones en fracturas vertebrales, que bajaron un 32%, y en fracturas de cadera o fémur, que disminuyeron un 30%.

Un dato importante es que la reducción del riesgo de fracturas fue independiente de los cambios en el peso corporal y en los niveles de glucosa en sangre, lo que sugiere que estos fármacos podrían actuar directamente sobre el hueso.

Los resultados contrastan con la preocupación, sostenida desde hace años, de que una pérdida de peso rápida pueda aumentar el riesgo de fracturas al reducir la densidad ósea. No obstante, los investigadores advirtieron de que el estudio no demuestra que estos medicamentos protejan los huesos. Al basarse en historiales médicos observacionales y no en un ensayo clínico aleatorizado, otros factores, entre ellos la actividad física, la fuerza muscular y el estado previo de la salud ósea, pueden haber influido en los resultados.

El estudio tampoco encontró un efecto protector en personas que tomaban medicamentos GLP-1 sin tener diabetes tipo 2, lo que sugiere que las conclusiones podrían no ser aplicables a quienes usan estos fármacos únicamente para controlar el peso.

Los autores señalaron que ahora se necesitan ensayos clínicos prospectivos para determinar si la aparente reducción del riesgo de fracturas responde a un efecto biológico real y si se mantiene con tratamientos más prolongados.