Los hinchas de Boca coparon las playas de Copacabana en la previa del duelo vs. Vasco

2026/10/20

(BUENOS AIRES).- «el chancho no desciende», cantaron los hinchas de Boca durante un banderazo en Copacabana, en Río de Janeiro, antes del partido de vuelta de la semifinal de la Copa Sudamericana ante Vasco da Gama. La concentración se realizó el 19 de octubre, en la previa del encuentro previsto para este martes.

La convocatoria se difundió a través de las redes sociales y reunió a centenares de fanáticos en la zona de Copacabana. Los hinchas llegaron para alentar al equipo a poco más de 24 horas del partido, que podía darle el boleto hacia una nueva final.

Bombos, redoblantes y pirotecnia acompañaron los cantos durante una tarde húmeda y calurosa. Los hinchas compartieron un momento ameno en la playa, mientras algunos brasileños curiosos se acercaban a observar qué estaba pasando.

Un hombre con una máscara de cerdo se convirtió en uno de los centros de atención y provocó que los hinchas volvieran a cantar «el chancho no desciende». El cántico había sonado por primera vez en el Monumental en 2012, meses después del regreso de River a Primera. En ese contexto, también hubo en el estadio un chancho inflable enorme con la camiseta de Boca.

Boca llegaba a la vuelta tras perder 0-1 ante Vasco da Gama en el partido de ida, disputado una semana antes en el Maracaná. Para avanzar, necesitaba remontar el resultado: una victoria por un gol llevaba la serie a los penales, mientras que un triunfo por dos o más tantos le daba la clasificación directa. El encuentro sería arbitrado por el venezolano Jesús Valenzuela.

Las 4.000 localidades disponibles para Boca se agotaron, al igual que las entradas de los hinchas de Vasco. La previsión era que el Maracaná recibiera alrededor de 75.000 espectadores. Boca acumulaba 11 partidos sin ganar en Brasil, la racha más larga del equipo en el país vecino; llegó a esa cifra con el empate ante San Pablo que le dio el pase a semifinales.

Como había ocurrido en el Morumbí poco más de un mes antes, los hinchas esperaban volver a festejar una clasificación en Brasil. El equipo de Rodolfo Arruabarrena debía cortar la racha sin triunfos para meterse en la final. Boca no ganaba la Copa Sudamericana desde 2005 y durante el banderazo también se palpitó el Superclásico ante River, previsto para el 1° de noviembre en La Bombonera, desde las 15.00.