Los oftalmólogos advierten del impacto de la retinopatía solar ante el eclipse total del próximo 12 de agosto

2026/08/09

El eclipse total de Sol del 12 de agosto atraerá miles de miradas al cielo, pero observarlo sin gafas homologadas puede causar daños permanentes en la retina. Oftalmólogos y Sanidad reclaman extremar las precauciones durante todo el fenómeno.

El Ministerio de Sanidad identifica como una de las principales amenazas la lesión retiniana provocada por mirar directamente al Sol sin protección adecuada y advierte de que puede ser irreversible. Consumo, por su parte, aconseja adquirir gafas certificadas en establecimientos especializados o canales oficiales y mantenerlas puestas durante la observación.

Los especialistas en Oftalmología y Optometría del grupo sanitario Ribera comparten esta preocupación. Dirigir la vista hacia el astro sin las medidas apropiadas, incluso durante un periodo muy breve, puede dejar secuelas permanentes.

Qué es la retinopatía solar y cómo afecta a la visión

La retinopatía solar, también denominada maculopatía solar, daña la mácula, el área de la retina que permite percibir los detalles y hace posible la visión central. La energía luminosa se concentra en el interior del ojo y altera las células responsables de la capacidad visual. La lesión puede avanzar sin que la persona sea consciente de ello, puesto que la retina carece de receptores del dolor. «El cristalino actúa como una lupa que concentra la luz solar sobre la retina», explica Sara García, oftalmóloga de Ribera Povisa, en la información facilitada por el grupo sanitario.

Sanidad atribuye el problema principalmente a un mecanismo fototóxico originado por la exposición a radiación de onda corta. Entre sus manifestaciones más frecuentes se encuentran la pérdida de agudeza visual, la fotofobia, la alteración en la percepción de los colores y la aparición de una zona oscura en el centro del campo visual. También pueden percibirse las formas de manera distorsionada.

Un eclipse parcial tampoco permite mirar al Sol

La presencia de la Luna delante del disco solar puede generar una falsa sensación de seguridad. Sin embargo, mientras el Sol no esté completamente oculto, la radiación continúa alcanzando los ojos. «Muchas personas creen que el riesgo desaparece cuando la luna cubre parcialmente el sol, pero no es así. Aunque el eclipse esté avanzado, la radiación sigue llegando a la retina y puede producir daños importantes», alerta César Azrak, jefe del Servicio de Oftalmología del Departamento de Salud del Vinalopó, según el grupo Ribera.

El peligro no depende únicamente de una observación prolongada. Sara García avisa, a través de Ribera, de que «unos pocos segundos pueden ser suficientes para provocar una lesión», sobre todo cuando la mirada permanece fija. Adrián Tobío, optometrista del centro médico Ribera Assistens, descarta igualmente que exista un margen sin peligro: «El daño en la mácula puede producirse tras exposiciones muy cortas, por lo que no existe un tiempo de observación sin protección que pueda considerarse seguro».

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Foto: Tres personas mirando el eclipse solar (iStock)

La ausencia inicial de dolor puede favorecer que la exposición se prolongue inadvertidamente. Ante un daño que Sanidad considera probablemente irreversible una vez establecido, las instituciones y los profesionales coinciden en que la prevención resulta esencial: el eclipse del 12 de agosto debe contemplarse únicamente con protección certificada.

El eclipse total de Sol del 12 de agosto atraerá miles de miradas al cielo, pero observarlo sin gafas homologadas puede causar daños permanentes en la retina. Oftalmólogos y Sanidad reclaman extremar las precauciones durante todo el fenómeno.