Los sentimientos por Kawhi Leonard y la nostalgia del anillo que trajo en 2019 tienen un límite en Toronto. Visto lo visto, cómo pintan de bastos, los Raptors podrían estar conformes con que la estrella se quede en Los Ángeles y no se consume el idílico retorno.
Según informó ayer Ramona Shelburne en la ESPN, la franquicia canadiense no está dispuesta por ahora a completar un traspaso parado mientras la investigación de la NBA sobre el caso de Kawhi y los Clippers no concluya. La ESPN también apuntaba hace dos días que dicha investigación podría prolongarse hasta 2027.
“Los Raptors se niegan a completar el traspaso por Kawhi Leonard porque no están dispuestos a tomar el riesgo de potenciales penalizaciones de la NBA. No están dispuestos a asumir estos riesgos”, dijo Shelburne.

La liga estadounidense investiga si los Clippers evadieron su límite salarial a través de un acuerdo de patrocinio de 28 millones que Leonard firmó con la compañía de banca verde Aspiration, que cayó en bancarrota y también tenía un contrato de patrocinio de 23 años y 300 millones con la franquicia angelina.
Los Raptors están actuando con lógica prudencia más que bonito pero vacío romanticismo después de todo, pues es mucho lo que han pagado por Kawhi para que se vean en la situación de no poder ponerlo en pista: Brandon Ingram y Gradey Dick más un abundante capital de draft que incluye dos picks de primera ronda de draft no protegidos de 2031 y 2033, selecciones de segunda ronda de 2030 y 2033 y un intercambio de primera ronda de 2027.
La NBA informó a los Raptors que ellos asumirían el riesgo de cualquier castigo que reciba Leonard como una posible suspensión o la anulación de su contrato.
Dando los pasos correctos en su reconstrucción, Toronto no se puede permitir tirar por la borda tantos activos como sería el caso si no puede sacar ningún provecho del único retorno de esta inversión. Aparte, la incertidumbre de poder contar con Kawhi o no es un enorme condicionante para el cuerpo técnico y el front office a la hora de planificar la siguiente temporada. Podría no haber regreso de Leonard a Toronto para que se cumpla el dicho: las segundas partes nunca fueron buenas.