Los ‘retiros’ de Illa con sus consejeros del Govern le cuestan a Cataluña más de 210.000 euros

2026/08/06

Actualizado Jueves, 6 agosto 2026 - 02:08

El Govern de Salvador Illa (PSC) ha gastado más de 210.000 euros en cuatro «jornadas de trabajo», según su propia definición, fuera del Palau de la Generalitat, organizadas en viernes-sábado y uno en fin de semana y en enclaves como el monasterio de Santa Maria de Poblet o el Santuario de la Vall de Núria. En concreto, han sido dos convivencias por año, en las que el presidente catalán ha reunido a todo su ejecutivo fuera de Barcelona en un formato recuperado por el socialista en el arranque de la legislatura, justo después de una investidura de la que este sábado se cumplirán dos años.

El primer encuentro fue el 30-31 de agosto de 2024, apenas dos semanas después de que los socialistas llegaran de nuevo al poder en Cataluña y de un arranque de mandato agitado, con la fuga de Carles Puigdemont y la crisis con los Mossos d'Esquadra aún abierta. En este contexto y según se desprende de una respuesta parlamentaria a preguntas del PP, el gabinete de Illa se desplazó hasta el monasterio de Santa Maria de Poblet para un cónclave que costó en total 17.425 euros, contando el alojamiento, la organización y el transporte de 30 miembros del Ejecutivo, asesores y funcionarios. Unas jornadas destinadas a conocerse y a fijar los retos de la legislatura.

El segundo encuentro fuera de Barcelona fue en abril de 2025, ocho meses después y en el Santuario de la Vall de Núria, otro lugar emblemático de la geografía catalana. Este cita tuvo un coste más elevado, de 39.159 euros, la mayoría (30.000) en logística y eventos, y el resto en alojamiento y transporte de los 30 miembros del Ejecutivo. En el orden del día figuraba el «balance de los seis primeros meses de Gobierno» y la coordinación de «la acción política para el resto de la legislatura», según consta en la respuesta parlamentaria remitida por el consejero de la Presidencia, Albert Dalmau.

La tercera tuvo lugar a finales de agosto del año pasado, coincidiendo con el fin de las vacaciones del gabinete (29 y 30 de agosto). Se celebró en la localidad de Arnes (Tarragona) con un objetivo similar: «Evaluar el primer año completo» y «coordinar la acción política» para el resto de legislatura. Siguiendo la tendencia in crescendo, el coste de estas jornadas se elevó hasta los 54.192 euros, un total que incluye el alojamiento, manutención, los gastos de logística y de eventos. En este caso, el Govern escogió Arnes al estar cerca de la zona donde hubo uno de los grandes incendios del año pasado en Tarragona. En paralelo, varios miembros del Ejecutivo aprovecharon estas jornadas para participar en actos por el sur de Tarragona como parte de la agenda del fin de semana.

La última de las jornadas de trabajo fue la que acarreó un gasto más elevado para las arcas públicas: fueron dos días (25 y 26 de abril de este año) en el complejo Món Sant Benet (un proyecto cultural y turístico de la Fundació Catalunya-La Pedrera que tiene como principal elemento el monasterio de Sant Benet de Bages) y cuyo coste se elevó hasta los 100.980 euros. Aquí, los gastos están desglosados de la siguiente manera: 57.038 euros para el alquiler de salas, montaje, asistencia técnica y coffee breaks; 27.808,36 para alojamiento manutenciones, logística y eventos, y el resto en transporte o alojamiento y dietas. En total, la factura para la Generalitat asciende a 211.757 euros.

Por su parte, desde el PP critican con dureza que «los retiros» de Illa y su ejecutivo repercutan en las arcas públicas. «Cada euro que el Govern malgasta en sus caprichos es un euro que falta para la sanidad, la educación, la dependencia o la seguridad de los catalanes», afea Lorena Roldán.

«La justificación dada por el Govern nos parece una tomadura de pelo. Hacer estas reuniones fuera de Palau no es una necesidad, ni una obligación institucional, ni beneficia en nada a los ciudadanos. Es una decisión política y un gasto completamente evitable», critica la diputada del PP.

La dirigente se refiere a la justificación firmada por el propio Dalmau en la que asegura que estas reuniones «tienen por objetivo la coordinación y reflexión compartida sobre cuestiones estratégicas que, por su transversalidad o complejidad, requieren espacios efectivos de debate». «Completan el trabajo ordinario del Consejo Ejecutivo y permiten profundizar en los retos y prioridades», asegura.