Los veterinarios lo confirman: la persona favorita de los gatos suele ser la que se muestra más distante

2026/08/26

Gato adulto blanco y negro sentado en el regazo de una persona que lo acaricia. La persona viste jeans azules y un suéter claro. Fondo de sala de estar luminosa.

Un gato adulto de pelaje blanco y negro descansa tranquilamente en el regazo de su dueña, quien lo acaricia afectuosamente en una luminosa sala de estar, reflejando su cálido vínculo cotidiano. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Es bien sabido que, al contrario de los perros, quienes suelen ser vistos como animales muy sociables y amigables, los gatos son vistos como seres más reservados.

De acuerdo con especialistas, esta característica puede moldear también su preferencia hacia ciertas personas en lugar de otras.

Y es que la persona favorita de los gatos suele ser la que mantiene más distancia y respeta su espacio, de acuerdo con lo explicado por el veterinario Manuel Manzano para Okdiario.

Ese patrón ayuda a entender por qué un felino elige a un integrante del hogar sobre otro y coincide con una convivencia en la que estos animales han ganado presencia en los hogares en tiempos recientes.

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Manzano explica que ese vínculo se entiende a partir de la forma en que el gato se relaciona con los humanos. “A diferencia del perro, el gato nos considera como un igual, no tiene esa relación de sumisión. Nos ve como un gato o una gata grande, no como un ser inferior o superior. En la relación del día a día te entiende como un igual”.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
En la imagen, un gato negro se pone de pie apoyando sus patas delanteras en la pierna de una mujer, posiblemente su dueña, en un salón bien iluminado por la luz natural. Al fondo, se aprecian plantas y un sofá, creando una atmósfera hogareña y relajada. La interacción muestra el vínculo afectuoso entre el animal doméstico y la persona en un entorno moderno. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El veterinario señaló que la primera etapa de adaptación y el vínculo que el animal forma al separarse de su madre pueden marcar sus relaciones posteriores. También influyen la edad, el carácter del felino y su nivel de actividad.

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Los gatos jóvenes, curiosos y muy activos pueden sentirse más cómodos con personas dinámicas. Los de temperamento tranquilo suelen acercarse más a quienes transmiten calma y serenidad.

Aun con esas diferencias, el punto que el especialista subrayó como más llamativo es el trato corporal. “Al gato, por lo general, no le gusta que el humano sea especialmente cariñoso”.

Por eso, la persona que no lo persigue todo el tiempo, que respeta sus momentos de descanso y deja que el animal se acerque por voluntad propia suele ganar su confianza. Sobre ese comportamiento, Manzano resumió: “Esa persona un poquito más distante tiende a ser, por lo general, la elegida”.

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Persona adulta sentada en un sofá, abrazando un gato anaranjado. Al fondo se ven una ventana, una planta en una mesa y una estantería con libros.
Una persona adulta abraza a un gato de pelaje anaranjado y ojos verdes en un sofá, dentro de una sala de estar iluminada. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cuando el vínculo ya se consolidó, el gato suele mostrar su preferencia con conductas sociales muy visibles. Una de las más claras aparece cuando se acerca, se frota contra las piernas o pasa la cabeza y la cara por el cuerpo de su humano favorito.

El experto describió ese gesto como una forma de integración afectiva. “Te recibe siempre que llegas a casa con mimos, se frota sobre ti y cuando lo coges en brazos intenta pasarte su cara por encima porque en el cuello tiene unas glándulas que secretan feromonas y con eso te marca. Te está diciendo que formas parte de su círculo más íntimo”.

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La publicación añadió que también puede amasar con las patas delanteras, una conducta asociada con la lactancia. Otra señal consiste en ronronear apenas detecta la presencia de esa persona o buscarla en distintos cuartos de la casa.

El lugar donde duerme también funciona como una pista directa. Si por la noche elige de forma habitual la cama de una persona, se acurruca a su lado o busca su contacto durante el sueño, está mostrando una preferencia que no suele ser casual.