Lotería Nacional, con 132 años de trayectoria en el Ecuador, presentó oficialmente la noche de este miércoles, 23 de septiembre, su nueva imagen institucional en un evento que marcó un hito en su historia. El objetivo es modernizarse sin perder el legado que la ha vinculado históricamente a la vida de los ecuatorianos.
Julio César Alvarado, gerente general de la entidad, explicó que la renovación no responde a un deseo estético, sino a un proceso profundo de escucha activa: “Antes de llegar al diseño hubo reflexión, escucha y análisis. Quisimos entender mejor qué valoran hoy los ecuatorianos de Lotería Nacional, qué esperan de nosotros y qué debemos cuidar mientras seguimos avanzando”.
Tras este proceso, determinaron que el objetivo no era transformar su esencia, sino actualizar su lenguaje visual. “No necesitábamos inventar una nueva esencia. Necesitábamos encontrar una manera más actual, más cercana y más clara de expresarla”, afirmó el directivo.
El nuevo logo integra la letra L de la marca con un corazón, buscando representar la emoción de ganar y la satisfacción de ayudar. “El corazón de quien juega, de quien sueña, de quien gana. Y el corazón de una institución cuya actividad también se convierte en ayuda”, describió Alvarado.
Para el ejecutivo, el éxito de la entidad radica en esa dualidad: “Si tuviera que resumir lo que ha sostenido esta historia durante tanto tiempo, diría que está justamente ahí, en la ilusión, en las oportunidades y en la posibilidad de ayudar a los demás”.
Por su parte, Iván Baquerizo, director (e) de la Junta de Beneficencia de Guayaquil, destacó que esta evolución permite una proyección más ambiciosa: “La nueva identidad que hoy asume Lotería Nacional recoge la fructífera historia que nos antecede y nos proyecta hacia el futuro. Reúne bajo un solo paraguas, bajo un solo color (naranja), todos sus juegos de manera innovadora y conforme al propósito que compartimos”.
El directivo hizo énfasis en la transparencia y en el destino de los fondos generados. “Para la Junta de Beneficencia de Guayaquil, cada avance tiene un solo objetivo muy concreto: fortalecer nuestra capacidad de servir, porque en Lotería Nacional lo damos todo; no una parte, un porcentaje, el 100 % de los recursos netos que genera Lotería Nacional se destinan a la vasta obra que hace la Junta de Beneficencia de Guayaquil”, reiteró.
Estas cifras son significativas: desde 2020, la institución ha entregado más de 750 millones de dólares en premios, consolidándose como un motor de impacto económico y social.
Alvarado detalló que esta evolución tecnológica y de juegos busca expandirse. “Nuestro impacto va mucho más allá de los premios. Generamos empleo directo y, a través de nuestros loteros, puntos de venta y aliados, generamos también oportunidades de ingreso y actividad económica en todo el país”, indicó el gerente.
De cara al futuro, la organización anunció que este nuevo capítulo se inicia con el lanzamiento de la Lotería de Navidad 2026. Con esta renovación, la institución reafirma su compromiso de seguir siendo, como señaló Alvarado, un custodio temporal de un legado centenario.
Bajo su nuevo lema, “Si te late, juega con el corazón”, Lotería Nacional apuesta por una era de innovación, transparencia y, sobre todo, esperanza para los ecuatorianos. (I)