20/08/2026
Actualizado a las 07:24h.
La infancia es una época de la vida que suele marcar a todo el mundo. Desde que somos bebés hasta que nos convertimos en adultos, atesoramos recuerdos de la niñez, la adolescencia y esos primeros años de juventud.
Durante todo ese tiempo ocurren vivencias felices y emotivas, pero también duras y complicadas, que hacen a una persona ser quien es, aprendiendo de las experiencias que brindan el paso de los años y la compañía que va a nuestro lado.
Así, el hecho de tener presente la familia de la que uno viene o el lugar donde creció, hace que muchos encuentren sentido a su vida y den explicación a por qué su realidad es, en parte, lo que es en la actualidad.
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Esto puede volverse especialmente importante para las celebridades que, por las tesituras en las que pueden verse envueltos por la vida ante las cámaras y los focos, a veces necesitan reconectar con sus raíces para encontrar bienestar. Además, en muchas ocasiones, su profesión está ligada con lo que vivieron cuando eran pequeños o con lo que veían en casa.
Manuel Carrasco, sincero sobre su infancia en Isla Cristina
Algo así es lo que contaba el cantante Manuel Carrasco, de 45 años, en una entrevista para 'Isabel Lascurain Abre la caja de...', donde esta le preguntaba por cómo fue la infancia del artista. Carrasco creció en Isla Cristina, Huelva, en una familia numerosa y en un entorno donde el mar no era solo un paisaje, sino una forma de vivir. Era el cuarto de cinco hermanos y desde pequeño estuvo familiarizado con los horarios, las ausencias y las dificultades del mundo de los pescadores.
«Mi niñez fue una niñez muy relacionada con el mar», recordaba el cantante. En su pueblo, los niños acudían a esperar a los adultos que volvían de trabajar: «Vivía en un puerto de mar donde todos los niños íbamos al muelle a buscar a nuestros padres cuando venían de pescar», pues el suyo también se dedicaba a ello.
Para Carrasco la de pescador es una profesión que asocia con el esfuerzo constante y con una recompensa que no siempre estaba asegurada. El artista creció viendo de cerca esa realidad y entendiendo que detrás de cada jornada de trabajo había muchas horas de sacrificio, algo que ha aplicado durante su vida.
«Cantaba delante de todos los marineros y luego yo pasaba al plato»
Sus primeras canciones ante los marineros
En la misma entrevista hablaba de que la música apareció muy pronto en su vida y lo hizo en su cotidianidad, lejos de los escenarios profesionales. De niño, el de Isla Cristina solía cantar en los bares del pueblo, e incluso recordaba que se subió «al mostrador del bar de turno» y que le animaban a cantar «delante de todos los marineros y luego yo pasaba al plato para claro... Y me iba con mi platita para casa»
Además, tal como la entrevistadora le plantea, lo de cantar le venía de su padre que, según Carrasco, lo hacía muy bien: «allí, si te soy sincero, generalmente hay mucha gente que canta bien porque se canta mucho en la calle, la música está en la calle, el flamenco... Es que claro, el flamenco es una música que no hace falta ni tener una guitarra para cantar y, por lo tanto, es algo que que tenemos inculcado desde pequeños».
El cantante también describía su localidad como «un pueblo muy trabajador» destacando de nuevo la dureza de dedicarse al mar y cómo eso marcó en su casa, en su infancia y en su vida en general. Para él, haber crecido en ese ambiente le «ha servido para luego hacer un camino donde yo tuviera la fuerza suficiente para conseguir las cosas», comentaba el onubense.