Publicado 19/07/2026 - 17:50 CEST
En la capital esolvaca, Bratislava, la 16ª edición de la marcha del Día del Orgullo LGTBQ se celebró en un ambiente bastante tenso. El mensaje central de este año fue "la valentía", ya que los organizadores querían demostrar, precisamente a través del ejemplo húngaro, que cuando la comunidad LGBTQI+ es capaz de defenderse, puede lograr cambios políticos importantes.
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Martin Macko, principal organizador de la marcha, explicó a 'Euronews': "Mientras el mundo es cada vez más abierto, las leyes eslovacas son cada vez más excluyentes. El Parlamento aprobó recientemente una enmienda constitucional inspirada en la normativa húngara. En virtud de ella, las personas del mismo sexo no pueden casarse y tampoco se reconoce que existan personas transgénero".
Los participantes se reunieron en la plaza de la Libertad de Bratislava, cerca de la sede del Gobierno eslovaco. Tras los eventos culturales de la mañana, el desfile comenzó por la tarde por las calles del centro, siguió un recorrido similar al del año pasado y regresó al punto de partida, donde les esperaban conciertos y discursos hasta la noche.
Uno de los momentos más significativos del acto volvió a ser el antiguo bar gay Tepláreň, donde en octubre de 2022 un hombre armado de extrema derecha asesinó a dos personas. Allí, los participantes también rindieron homenaje a las víctimas, cuya muerte marcó un antes y un después en la historia de la comunidad LGTBQ en Eslovaquia.
Una de las principales oradoras fue Silvia Porubänová, directora ejecutiva del Centro Nacional Eslovaco de Derechos Humanos. En su intervención afirmó que la sociedad está cada vez más dividida, por lo que la visibilidad y la defensa de los derechos resultan especialmente importantes.
"El concepto clave de este año es la valentía. Valentía para ser visibles, para ser quienes somos y para defender nuestros derechos. La mayoría sentimos que vivimos tiempos difíciles, nuestra sociedad está cada vez más polarizada".
En el Pride de Bratislava participaron también políticos extranjeros. Según la eurodiputada francesa Mélissa Camara, los ataques contra los derechos de las mujeres y de las personas queer suelen ser el preludio de una ofensiva más amplia contra las instituciones democráticas.
Por motivos de seguridad, los organizadores tampoco hicieron público en esta ocasión el recorrido exacto y la zona estuvo fuertemente custodiada por la Policía, de modo que la marcha transcurrió sin incidentes.
Coincidiendo con el Pride, volvió a celebrarse una marcha conservadora que defiende el modelo de familia tradicional. Los participantes desfilaron bajo el lema "el matrimonio protege a los niños" y llevaron globos rojos con el mensaje "mamá y papá para siempre".