Franco Mastantuono, cedido este verano por el Real Madrid, sigue sin destacar en la Fiorentina, sumida en el último lugar de la Serie A con tres derrotas en las tres primeras jornadas, y el entrenador Fabio Grosso, quien el sábado relevó al argentino en el descanso ante el Torino (1-2), ya está cuestionado. Incluso, según informa la prensa italiana, se juega su continuidad en los próximos tres encuentros.
Contratado en junio pasado procedente del Sassuolo, Grosso no ha empezado con buen pie su etapa al frente de la Fiorentina. Tanto es así que la afición pidió ya el sábado su destitución debido a la decepcionante imagen que está ofreciendo el equipo y a los malos resultados: 4-0 en la primera jornada contra la Roma, 0-3 frente al ascendido Frosinone en la segunda y el mencionado 1-2 ante el Torino en la tercera. Solo un gol a favor y nueve en contra. En Coppa, los 'viola' sí golearon al Benevento (Serie B) en la primera eliminatoria (4-1).

Por de pronto el ex lateral zurdo internacional, que ganó con la selección italiana el Mundial de Alemania en 2006, no va a ser despedido ya que la directiva de la Fiorentina no tiene ninguna intención de hacerlo, mientras el propio Grosso ha dejado claro que no renunciará.
Según la prensa italiana, la sensación es que no se tomará ninguna decisión hasta el parón de selecciones. Solo entonces la Fiorentina se plantearía un relevo en el banquillo si los resultados no mejorasen. Grosso todavía tiene tiempo para recuperar el crédito.
Pero los jugadores también están en el ojo del huracán. El sábado, cuando se acercaron a la Curva tras consumarse la derrota ante el Torino, el cántico más suave fue "¡merecemos más!" y se les instó a dar más en el campo.
Venezia, Pisa y Nápoles
A Grosso le quedarían al menos tres partidos para revertir la situación: ante el ascendido Venezia como visitante el viernes, contra el Pisa (Serie B) en la segunda ronda de la Coppa Italia el 15 de septiembre y cinco días después, de nuevo en el Artemio Franchi, frente al Nápoles en la Serie A.
Las protestas de la afición están condicionadas por la decepcionante pasada temporada, cuando la Fiorentina estuvo durante muchas jornadas en zona de descenso (llegó a ir colista ya que no logró la victoria en los primeros quince partidos) y finalmente se salvó matemáticamente a falta de dos encuentros por disputar.
Mastantuno decepcionó la pasada temporada en el Real Madrid pese a las expectativas que generó su llegada procedente de River Plate por 45 millones de euros. Cedido a la Fiorentina para que recupere su mejor fútbol, el mediapunta argentino sigue sin despuntar. El futuro de Grosso depende en gran parte de que mejore su nivel de inmediato.