(BUENOS AIRES).- Messi atraviesa uno de sus momentos deportivos más complejos desde su llegada a Inter Miami: falló un penal en la derrota por 4-1 ante Nashville y acumuló su tercer penal consecutivo sin convertir. El conjunto de Florida apenas ganó uno de sus últimos cinco partidos.
El resultado ante Nashville no fue un hecho aislado: Inter Miami había sido eliminado de la Leagues Cup durante la fase de grupos y la caída ante uno de los protagonistas de la Conferencia Este profundizó las dudas alrededor del presente de Las Garzas. El equipo había comenzado la temporada con grandes expectativas y tiene a Messi como principal figura, pero la estadística reciente encendió las alarmas.
Frente a Nashville, el capitán de Inter Miami tuvo la chance de poner a su equipo en partido, pero el arquero Brian Schwake contuvo su remate. El argentino intentó definir engañando al guardameta, aunque el disparo no tuvo el destino esperado. Se trató de su tercer penal consecutivo errado, después de los fallos registrados durante el Mundial 2026 ante Austria y Egipto.
La situación resulta particularmente llamativa por tratarse de un futbolista que históricamente convirtió una enorme cantidad de penales y que suele asumir la responsabilidad en los momentos importantes. La noche de Messi ante Nashville sumó además una tarjeta amarilla, un gol anulado y dos remates estrellados en los palos durante los minutos finales. El rosarino terminó sin el gol que buscaba y con una goleada adversa para Inter Miami.
Un presente colectivo que no acompaña
El funcionamiento del equipo tampoco ayuda. Inter Miami recibió cuatro goles ante Nashville y mostró dificultades defensivas que se vienen repitiendo. La inestabilidad en el arco es uno de los aspectos señalados en este tramo de la temporada, mientras que el conjunto dirigido por Guillermo Hoyos no consiguió encontrar regularidad para sostenerse entre los principales candidatos.
Más allá de la falla puntual desde los doce pasos, el problema para el equipo de Florida es que el rendimiento colectivo no acompaña el nivel de su máxima estrella. La eliminación temprana de la Leagues Cup ya había generado preocupación y la derrota ante Nashville profundizó todavía más las dudas alrededor del presente de Las Garzas.
El contexto personal de Messi
El contexto personal también pesa. Messi atraviesa días difíciles por el fallecimiento de su padre, Jorge Messi, una figura fundamental a lo largo de toda su carrera. A pesar de esa situación, volvió a ponerse la camiseta de Inter Miami. El propio entrenador Guillermo Hoyos había reconocido semanas atrás la magnitud del momento que atravesaba el futbolista.
La temporada 2026 no está terminada y Messi sigue siendo una de las principales armas ofensivas del equipo. Las Garzas necesitan recuperar confianza rápidamente para volver a competir por los primeros lugares de la MLS. La derrota frente a Nashville dejó claro que no alcanza únicamente con la presencia de su máxima estrella: el funcionamiento colectivo deberá mejorar si pretende volver a ser protagonista.
El desafío inmediato para el rosarino será recuperar la precisión desde el punto penal y transformar las situaciones que genere en goles, pero también liderar a un Inter Miami que necesita respuestas urgentes. Después de una sola victoria en cinco encuentros y de tres penales consecutivos desperdiciados, el equipo de Florida tendrá que reaccionar cuanto antes para evitar que la mala racha condicione el tramo decisivo de su temporada.