Minería: la inversión extranjera se triplicó en menos de siete años y ya roza los 25.000 millones de dólares

2026/09/13

Mina a cielo abierto con grandes excavadoras, camiones de carga, infraestructura industrial y varios trabajadores con equipos de seguridad.

La minería sigue rompiendo récords históricos, tanto en exportaciones como en inversiones. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La minería argentina atraviesa un momento de expansión que combina el ingreso sostenido de capitales extranjeros con un desempeño exportador sin precedentes. Se trata de un proceso que se da en medio de un contexto de precios internacionales elevados para los principales minerales que produce el país. Un informe elaborado en conjunto por la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM) y la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) permite dimensionar el alcance de ese fenómeno.

De acuerdo con datos del Banco Central (BCRA), el stock de Inversión Extranjera Directa (IED) del sector minero alcanzó los USD 24.849 millones a marzo de 2026. La cifra representa un máximo histórico y se ubica por encima de los USD 22.049 millones registrados en el trimestre inmediato anterior. Desde la BCR remarcaron que “más IED implica más empresas extranjeras invirtiendo capital en Argentina para potenciar la producción y las exportaciones mineras del país”.

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El stock de IED es un indicador distinto al de los flujos trimestrales: mientras estos últimos registran cuánto capital entra o sale de un sector en cada período, el stock funciona como una fotografía del total acumulado. El informe lo describe como “el valor total de la inversión que empresas del exterior tienen efectivamente colocada en la minería argentina en un momento dado”, una cifra que incluye los aportes de capital de las casas matrices, las utilidades reinvertidas en el país y el financiamiento que reciben las filiales locales de sus grupos empresariales. Su relevancia radica en que se trata, en su mayor parte, de capital inmovilizado en activos de larga vida, como minas, maquinarias, campamentos e infraestructura industrial.

La comparación histórica permite entender la velocidad del crecimiento reciente. En dos años, el stock de IED minera se duplicó: en marzo de 2024 se ubicaba en USD 12.402 millones. Si la comparación se extiende a un plazo mayor, la diferencia es todavía más marcada. En septiembre de 2019 el stock era de USD 8.361 millones, lo que implica que la inversión extranjera acumulada en el sector “casi se triplicó en menos de siete años”. A comienzos de 2017, cuando comienza la serie desagregada disponible, el stock rondaba los USD 6.000 millones.

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La apertura por actividad muestra en qué segmento se concentró ese crecimiento. La explotación de minas y canteras pasó de superar apenas los USD 1.000 millones en 2017 a más de USD 13.000 millones en el último dato disponible, con lo cual pasó a explicar el mayor bloque del stock total. La extracción de minerales metalíferos y los servicios de apoyo a la actividad minera completan el cuadro, con expansiones significativas en ambos casos durante los últimos tres años.

En el primer trimestre de 2026 ingresaron USD 2.799 millones netos de inversión extranjera directa en minería, el registro trimestral más alto de toda la serie del BCRA. La cifra supera en un 36% al récord anterior, de USD 2.055 millones, correspondiente al segundo trimestre de 2024.

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El contraste con el comportamiento previo del sector es muy marcado. Entre 2017 y 2021, los flujos trimestrales rara vez superaron los USD 500 millones y, en varios trimestres, fueron directamente negativos. La BCR señala que la caída registrada a fines de 2023 “da la pauta de lo perjudiciales que resultan para el sector las fluctuaciones económicas en nuestro país para el sector minero, siendo ésta una actividad de largo aliento”.

A partir de 2023 el patrón cambia: los ingresos comienzan a superar con regularidad los USD 500 millones, y desde 2024 la mayoría de los trimestres se ubicó por encima de los USD 1.000 millones, con algunos registros puntuales en terreno negativo que no alteraron la tendencia de fondo. El sostenimiento de estos flujos a lo largo de los últimos dos años es lo que explica, según el informe, tanto la duplicación del stock como, con los tiempos propios de la actividad minera, la expansión exportadora que hoy se observa en las estadísticas de comercio exterior.

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En paralelo con los máximos de inversión, las exportaciones mineras argentinas totalizaron USD 4.742 millones en la primera mitad de 2026, el mayor nivel exportador registrado para un primer semestre desde que existen estadísticas comparables para el sector. La cifra implica una expansión de casi el 75% respecto de los USD 2.712 millones del mismo período de 2025 y del 156% frente a los USD 1.852 millones de 2024.

La magnitud del salto se aprecia con mayor claridad en perspectiva histórica. El récord anterior para un primer semestre correspondía a 2011, en el pico del ciclo previo de precios de los metales, cuando las exportaciones rondaron los USD 2.260 millones: el registro de 2026 lo supera en más del 100%. Respecto de las estadísticas de hace veinte años, las ventas externas se multiplicaron por más de ocho. Entre 2012 y 2021, en tanto, las exportaciones del primer semestre se habían movido en una franja relativamente estrecha, entre los USD 1.184 millones del piso de 2020, afectado por la pandemia, y valores en torno a los USD 2.000 millones, sin lograr recuperar los niveles de 2010 y 2011.

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La apertura por mineral muestra que el resultado no responde a un único producto. El oro continúa siendo el principal mineral exportado y aporta alrededor del 61% del total del semestre, con un valor muy por encima del promedio de los años anteriores. La plata acompaña ese desempeño y sostiene su participación como tercer mineral del período. Sin embargo, el informe advierte que las perspectivas productivas para ambos minerales en 2026 son de menor producción, con un incremento de costos asociado, por lo que el impacto positivo sobre las exportaciones proviene de los elevados precios internacionales que actualmente rigen para estos bienes.

El cambio estructural más significativo, según la BCR, proviene del litio, que se consolidó en el primer semestre de 2026 como el segundo mineral más relevante en las exportaciones mineras, por encima de la plata desde 2023. Con cerca de una cuarta parte del total exportado, el litio viene creciendo desde representar menos del 5% de las exportaciones mineras hace una década y menos del 3% hace dos décadas. La puesta en marcha y la ampliación de operaciones en el país explican, de acuerdo con relevamientos de la Secretaría de Minería, una suba en cantidades exportadas del complejo litio de más del 68% respecto al primer semestre del año pasado.

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CAEM y la BCR destacan que la coincidencia entre ambos máximos —el exportador y el de inversión— constituye el dato central del período. La minería es una actividad de ciclos largos, en la que “entre la decisión de inversión y el primer embarque pueden transcurrir varios años”. Que el récord de exportaciones del primer semestre de 2026 coincida con el récord de ingreso de capitales del primer trimestre del mismo año indica que se están capturando dos etapas distintas de un mismo proceso: la maduración de inversiones realizadas en un contexto alcista de precios y el compromiso de nuevos capitales para sostener la producción de los próximos años, con especial énfasis en litio y cobre.