En entrevista con El Diario de Cooperativa, el Presidente José Antonio Kast descartó este lunes retirar del Congreso el proyecto de reforma constitucional en materia de seguridad presentado hace dos semanas, en medio del incipiente debate político y los cuestionamientos provenientes de diversos sectores por la extensión y facultades propuestas en la iniciativa.
Al ser consultado directamente sobre si retirará la propuesta del trámite legislativo, el Mandatario afirmó que mantendrá la tramitación y se mostró abierto a introducir ajustes durante su discusión en el Parlamento.
"No, estamos recién comenzando y creo que el debate que se ha dado es muy interesante. Algunos dicen: 'se fueron con el tejo pasado'. Otros dicen: 'es inaceptable tantos días'. Yo siempre veo el vaso medio lleno y digo: esto permitió abrir un debate cuando hay cerca de 30, 40 modificaciones constitucionales presentadas de distintas índoles, incluso en estado de excepción", aseveró.
Las críticas al diseño del Ejecutivo radican en los amplios márgenes de acción que entregaría al Presidente de la República, pues se propone por un periodo inicial de 120 días, prorrogable de forma unilateral por él por otros 120 días, sumando un total de 240 días (ocho meses) sin requerir la aprobación del Congreso Nacional.
La iniciativa también permite al Jefe de Estado suspender o restringir la libertad personal, la de locomoción, de reunión y de asociación, al tiempo que otorga facultades para interceptar, registrar comunicaciones privadas y requisar bienes.
Parlamentarios y expertos han calificado la medida como un paso hacia una "democracia iliberal" o una "dictadura constitucional", argumentando que entrega atribuciones superiores a las de otros estados de excepción y debilita los contrapesos institucionales del Parlamento.
"No es renunciable" la creación del nuevo estado de excepción
Frente a las advertencias parlamentarias sobre la falta de votos para aprobar la idea de legislar —como lo señaló la presidenta del Senado, Paulina Núñez (Renovación Nacional)—, Kast remarcó que el Gobierno se mantiene abierto a incorporar perfeccionamientos durante el trámite legislativo, pero enfatizó que la creación del nuevo mecanismo de excepción es un pilar estratégico indispensable para combatir a las bandas de mayor peligrosidad.
"El crimen organizado hoy día no es el de los delincuentes habituales. Es una especie de Estado paralelo que funciona con líneas de acción y económicas distintas. Si usted me dice si es renunciable o no, para nosotros no es renunciable, pero entendemos que el debate legislativo puede hacerle modificaciones a cualquiera de las presentaciones que hicimos", sostuvo.
Rechazo a cuestionamientos
El Jefe de Estado desestimó las acusaciones de autoritarismo formuladas por juristas, tildándolas de "caricaturas" y reafirmando su compromiso con el Estado de Derecho.
"Ustedes jamás van a haber visto en mí una actitud autoritaria, negándole el espacio a la prensa (...) Quien me atribuye esa característica tiene que explicar por qué lo dice a partir de mis acciones. Una democracia liberal es respetar el Estado de Derecho, la libertad de prensa, la de expresión y la de enseñanza. Por lo tanto, no hay espacio para que alguien diga que yo podría representar una postura iliberal", afirmó el Mandatario, asumiendo además la responsabilidad política de los contenidos del proyecto junto a su gabinete.
"Lo importante aquí es quién la firma y, así como el ministro de Seguridad dice: 'bueno, yo la firmé', yo también la firmé (...) Siempre me hago cargo de la responsabilidad política a pesar de que digan: 'pero por qué se tiene que hacer cargo de esto'... Bueno, porque soy el Presidente de la República y para eso me eligió la ciudadanía: para hacerme responsable", señaló Kast.