
La Asociación Colombiana de Generadores de Energía Eléctrica (Acolgen) se refirió al programa de ahorro de energía que la Comisión de Regulación de Energía y Gas (Creg) puso en marcha el 1 de septiembre en Colombia, ante la amenaza de la sequía generada por el fenómeno de El Niño de fuerte intensidad y en medio de un consumo eléctrico en máximos históricos.
El gremio dice que apoya la medida porque busca frenar el consumo antes de que un posible El Niño muy fuerte reduzca los aportes de agua a los embalses y eleve la presión sobre el sistema eléctrico, aunque advirtió que ese esfuerzo no bastará por sí solo para evitar un racionamiento. Apuntó que también harán falta embalses bien gestionados y generación térmica disponible.
PUBLICIDAD
“Desde Acolgen respaldamos el programa de ahorro de energía establecido por la Creg”, señaló, por medio de X, la presidenta del gremio, Natalia Gutiérrez, al referirse al esquema transitorio fijado mediante la Resolución CREG 101 120 de 2026.

Como se recordará, la directora ejecutiva de la Creg, Adriana María Jiménez, explicó que “los pronósticos internacionales estiman una probabilidad de hasta el 81% de que El Niño alcance una intensidad muy fuerte entre octubre y diciembre de 2026, con menores aportes de agua a los embalses justo cuando la demanda de energía alcanza máximos históricos”.
Gutiérrez coincidió con ese diagnóstico y afirmó que “hay hasta 81% de probabilidad de un Niño muy fuerte entre octubre y diciembre, en el que la demanda de energía va en aumento, y en el que el margen entre energía firme y consumo es deficitario”.
PUBLICIDAD
El mecanismo no modifica la tarifa base de la electricidad. Cada usuario recibirá una meta propia de consumo calculada con su historial de los últimos 12 meses. Entre el 100% y el 110% de esa meta no habrá cobro ni beneficio. La Creg fijó ese margen para no penalizar variaciones normales en el consumo.
Solo el excedente que supere el 10% de la meta generará un cobro adicional. Ese cargo se aplicará únicamente sobre los kilovatios hora que superen ese límite, con tarifas diferenciadas del 30%, 50% y 70% según el estrato o el tipo de usuario. Los usuarios que reduzcan su consumo en más de 10% frente a su meta podrán recibir un saldo a favor en la factura. La CREG precisó que ese beneficio “no está garantizado” y dependerá de los recursos que efectivamente se recauden en la bolsa de cada mercado de comercialización.
PUBLICIDAD
La primera factura posterior al 1 de septiembre tendrá carácter pedagógico y no incluirá cobros adicionales. Aun así, el ahorro sí quedará contabilizado desde ese primer ciclo.
La principal preocupación del gremio está en la velocidad con la que crece la demanda. Gutiérrez aseguró que “hoy el consumo está en máximos históricos: 263,25 GWh diarios el 28 de agosto, creciendo 6,26% anual, frente a un crecimiento histórico cercano al 3%”. Para Acolgen, ese repunte explica por qué el ahorro actúa sobre una sola variable del balance: el consumo. El gremio remarcó que la estabilidad del sistema también depende del agua disponible en los embalses y del respaldo térmico.
PUBLICIDAD
“Si bien apoyamos la medida y consideramos que es necesaria, también creemos que no es suficiente”, dijo Gutiérrez. Añadió que “El sistema necesita que funcionen simultáneamente tres elementos: ahorro de energía, buena gestión de los embalses y generación térmica disponible”.
La presidenta de Acolgen también advirtió que el margen actual es más estrecho que en episodios anteriores del fenómeno. “La situación exige actuar rápido porque el margen es menor hoy que en Niños anteriores”, señaló.
Sustentó esa advertencia con la estructura de generación del país. La generación hidráulica representa cerca del 61% de la capacidad efectiva, y un embalse completamente lleno cubre hoy alrededor de 66 días de demanda, frente a los 87 días que cubría durante El Niño de 2015-2016.
PUBLICIDAD
Gutiérrez resumió así el alcance de la medida: “El programa reduce el riesgo, pero no elimina por sí solo el riesgo de racionamiento”. También sostuvo que el resultado dependerá de cuánto llueva, de cuánto pueda aportar la generación térmica y de cuánto se logre reducir la demanda.

El esquema dejará por fuera a los usuarios con medidor prepago o con el servicio suspendido. Tampoco aplicará para hospitales, colegios, organismos de emergencia y municipios afectados por el terremoto del 10 de agosto de 2026.
XM hará el seguimiento con tableros públicos sobre el avance del ahorro. La Creg, el Ministerio de Minas y Energía y la Superintendencia de Servicios Públicos vigilarán el cumplimiento durante los seis meses iniciales de vigencia.
PUBLICIDAD
Frente a esto, Acolgen expresó su disposición a acompañar la medida durante ese periodo. El gremio planteó que ese plazo debe aprovecharse para reforzar al mismo tiempo el ahorro, la administración de los embalses y la capacidad de respuesta térmica. El objetivo, según esa visión, es preservar la confiabilidad del sistema eléctrico con varias herramientas a la vez. Colombia acumula 33 años sin racionamientos y busca evitar que la presión climática y el aumento del consumo pongan esa trayectoria en riesgo.