Obras maestras ocultas, los álbumes más infravalorados de siempre

2026/08/28

La semana pasada, el equipo de Euronews Culture se levantó dispuesto a dar guerra y seleccionó a dedo los discos que considerábamos sobrevalorados al elegir a dedo los discos que considerábamos sobrevalorados. Muchos se pusieron en contacto y algunos no estabais muy contentos, a juzgar por cierto lenguaje florido.

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Esta semana hacemos lo contrario y equilibramos la balanza cósmica al seleccionar diez discos que creemos infravalorados. Son trabajos que han sido criticados sin merecerlo, ignorados con demasiada facilidad o sencillamente olvidados. Sea cual sea el caso, merecen mucho más cariño.

Sin más preámbulos, aquí van las joyas poco apreciadas que necesitáis en los oídos y en vuestra colección.

Jeri Southern - You Better Go Now (1956)

¿Habéis oído hablar de Jeri Southern? Es comprensible si no es así. Yo tampoco hasta que la escuché sonar en una tienda de discos, lo que me hizo lanzarme a buscarla con mi fiel aplicación Shazam. Aquel tema resultó pertenecer a su precioso álbum de 1956 'You Better Go Now'. Southern no era una desconocida en su época, se decía que Frank Sinatra y Miles Davis eran grandes admiradores, y llegó a grabar la primera versión vocal de 'When I Fall in Love'. Pero hoy su nombre ha desaparecido en gran medida de la conversación. En parte puede deberse a la ansiedad escénica incapacitante que padecía, que acabó llevándola a retirarse de los escenarios mientras contemporáneas como Peggy Lee, Julie London, Ella Fitzgerald y Doris Day se convertían en nombres imprescindibles. Pero basta con darle al play a este disco para que te arrastre de inmediato a un mundo onírico, bellamente arreglado, de romance, anhelo y desgarro, todo ello servido con la voz deliciosamente contenida de Southern. Así que...You Better Go Now y escucha esta joya olvidada. TF

Labi Siffre – Crying Laughing Loving Lying (1972)

Si tuviera que quedarme tirado en una isla desierta con un tocadiscos y solo un puñado de LP, el tercer álbum de estudio de Labi Siffre estaría sin duda entre ellos. El cantautor, poeta y escritor inglés, con una voz capaz de hacer llorar a los ángeles, creó un disco a la vez luminoso y agridulce para todas las épocas. Te hará llorar, reír y querer amar. En cuanto a lo de mentir, eso solo ocurre si, después de escucharlo, no llegas a la conclusión de que se trata de una obra de belleza trascendente que lleva demasiado tiempo infravalorada. La forma en que Siffre canalizó su vulnerabilidad emocional para moldear estas canciones confesionales y genuinamente conmovedoras es asombrosa, y cada pista resulta más impactante que la anterior. De forma agradable, Siffre ha vivido recientemente algo parecido a un resurgir en la cultura pop, con nuevas generaciones descubriendo su gloriosa música. Algunos de sus temas se han sampleado ampliamente, quizá el más famoso por Kanye West en 'I Wonder' ('My Song'); sus canciones 'Crying Laughing Loving Lying' y 'Cannock Chase' se utilizaron en The Holdovers y en la nominada al Oscar Sentimental Value respectivamente; y su tema 'Bless The Telephone' se hizo viral en TikTok el año pasado. Así que cabe esperar que sea una señal de que este álbum está dejando de ser infravalorado y por fin se está elevando a la categoría de obra maestra imprescindible. Siffre, que ahora tiene 80 años, también va a publicar un nuevo disco antes de que termine 2026, el primero en 28 años. No hace falta decir que estoy entusiasmado. DM

Bill Withers - +'Justments (1974)

'+'Justments' de Bill Withers está injustamente olvidado. Publicado en 1974, fue su tercer álbum de estudio, pero ha quedado en gran medida eclipsado por sus trabajos más conocidos. Hay mucho que amar aquí. 'You' y 'The Same Love That Made Me Laugh' convierten el tormento de su matrimonio en ruinas en soul feroz y marcado por el ritmo, mientras que las más desnudas 'Can We Pretend' y 'Make A Smile For Me' son dos de las canciones más bellamente melancólicas que ha grabado nunca. Como es lógico, su voz es majestuosa de principio a fin. Withers ya había vivido mucho antes de convertirse en estrella, nueve años en la Marina, trabajos como montador mecánico en fábricas de todo el país, y '+'Justments' parece destilar todas esas experiencias en diez temas. Merece mucho más cariño del que recibe. En pocas palabras, es una obra maestra. TF

Cocteau Twins & Harold Budd – The Moon And The Melodies (1986)

Seguramente todos hemos oído hablar de Cocteau Twins. El trío escocés ayudó a definir el dream pop gracias a sus guitarras brillantes, su producción brumosa y la voz inconfundible de Elizabeth Fraser, con 'Heaven or Las Vegas' como su niña bonita de la crítica. Pero si los emparejas con el pionero compositor de música ambient Harold Budd, obtienes 'The Moon and the Melodies', de 1986, un disco que parece haberse deslizado por las grietas de la historia de la música. Hay algo increíblemente especial en este álbum, al que no dejo de volver constantemente. Como su título sugiere, evoca una atmósfera nocturna, soñadora y celeste, oscura pero extrañamente reconfortante. Tiene temas impresionantes como 'Sea, Swallow Me' y 'She Will Destroy You', que ofrecen el sonido más familiar de la banda, mientras que 'The Ghost Has No Home' y 'Bloody and Blunt' se inclinan más hacia el territorio ambient de Budd. De algún modo, ambos estilos se mezclan a la perfección. 'Why Do You Love Me', por su parte, es en mi opinión uno de los instrumentales más hermosamente inquietantes jamás hechos. Para un disco tan precioso, 'The Moon and the Melodies' no ha recibido el reconocimiento de otros títulos de su catálogo. Y, sinceramente, es casi un delito. TF

Fleetwood Mac – Tango In The Night (1987)

Cuando se habla de Fleetwood Mac suele ser para ensalzar 'Rumours' como uno de los mejores discos de todos los tiempos (o quizá no, como ha defendido mi ilustre colega) o para comentar que 'Tusk' es una obra maestra maniática. Luego están quienes usan la grabación de 'Rumours' como motivación, en plan: "Si Fleetwood Mac pudieron escribir 'Rumours' en una desenfrenada vorágine de cocaína durante meses mientras todos rompían entre sí, entonces yo puedo superar esta semana". Hay que reconocer que es un mantra de lo más útil. Sin embargo, pocos mencionan el olvidado 'Tango In The Night', el último álbum del grupo con la formación clásica de cinco miembros, ya que Lindsey Buckingham decidió seguir su propio caminito... Deberían hacerlo, porque es puro pop cinematográfico de los 80, con éxito tras éxito tras éxito, desde 'Big Love' y 'Seven Wonders' hasta 'Everywhere', 'Little Lies' e 'Isn’t It Midnight'. Es cierto que el disco vendió más de 15 millones de copias (el segundo mayor éxito comercial de la banda), pero hace frío cuando vives a la sombra de 'Rumours'. 'Tango In The Night' fue, al parecer, una odisea de 18 meses de grabación, y la conocida adicción a la cocaína de Stevie Nicks no ayudó; pero para mí, mereció la pena el esfuerzo. Puede que no tenga la energía rock cruda de sus trabajos anteriores y que sea indudablemente cursi por momentos... Pero qué gloriosa cursilería. Es hora de dejar 'Rumours' a un lado y darle a este álbum el 'Big Love' que verdaderamente merece. DM

AZ - Doe Or Die (1995)

'Doe or Die' llegó en 1995, más de un año después de el seminal 'Illmatic' de Nas, el disco que presentó por primera vez a AZ a la mayoría de los oyentes con su inolvidable verso en "Life's a Bitch", posiblemente uno de los mejores cameos de la historia del rap. Difícil acto al que seguir, por decirlo suavemente, y más aún cuando Mobb Deep publicó 'The Infamous' ese mismo año. La comparación es inevitable. Puede que 'Doe or Die' no tenga la cohesión perfecta ni el mismo impacto cultural que 'Illmatic', pero como retrato del Nueva York duro de los años 90 se sostiene por sí solo. Pocos álbumes de hip hop pueden presumir de una racha de tres temas mejor que de 'Gimme Yours' a 'Ho Happy Jackie' y 'Rather Unique', mientras que la manera de rimar de AZ es increíblemente fluida durante sus 45 minutos de duración. Demasiadas veces 'Doe or Die' se reduce a "el disco del tipo que salió en 'Illmatic'". Merece su reconocimiento. TF

Beck – Midnite Vultures (1999)

Si le preguntas a cualquier fan de Beck cuáles son sus discos favoritos, lo más probable es que mencione títulos como 'Mellow Gold', 'Odelay', 'Sea Change' y el ganador del Grammy al Álbum del Año 2015 'Morning Phase'. Todas son buenas elecciones, pero suelen olvidarse de 'Midnite Vultures'. Es un batiburrillo extravagante, absurdo, groovy, muy subido de tono y directamente disparatado de synth-funk y R&B que te hará sonreír de oreja a oreja. El tema inicial 'Sexx Laws' y sus trompetas te ponen en situación; 'Nicotine & Gravy' es una oda a ambas cosas; 'Mixed Bizness' hará que "todos los b-boys griten"; 'Real Get Paid' es un corte sugerente perfecto para la banda sonora de cualquier orgía digna de tal nombre; 'Peaches & Cream' es también una oda insinuante a ambas cosas; y 'Pressure Zone' es un tema pop-rock en clave de broma con un delicioso efecto sonoro de navaja / película de slasher para empezar. ¿Y cómo se cierra semejante jaleo lúdico? Con un falso número soul a lo Prince titulado 'Debra', así. Dios, me encanta esta extrañamente infravalorada locura. DM

Coldplay – Parachutes (2000)

Coldplay han vendido cientos de millones de discos, así que llamar "infravalorado" a su álbum debut 'Parachutes' puede sonar un poco ridículo. Pero, en cierto modo, lo es. Sus éxitos 'Yellow' y 'Sparks' siguen siendo muy populares (con razón), pero si le pides a alguien que nombre otro tema del disco, probablemente se quedará en blanco. Si vuelves al álbum, sin embargo, hay mucho que disfrutar. 'Don’t Panic', 'Spies', 'Shiver' y 'High Speed' son canciones hermosas y contenidas que muestran a unos Coldplay que la mayoría parece haber olvidado. Es un debut increíblemente sólido, cálido, melancólico, romántico y refrescantemente sencillo. Es Chris Martin en su versión más anhelante. Tampoco hay temas de relleno. Antes de convertirse en la banda de estadios que muchos adoran odiar, eran simplemente muy, muy buenos escribiendo canciones. 'Parachutes' es la prueba. TF

Massive Attack – 100th Window (2003)

Los legendarios pioneros del trip hop de Bristol tuvieron una racha impresionante entre 1991 y 1998, con el seminal 'Blue Lines', el soñador 'Protection' y su magnum opus 'Mezzanine'. Luego llegó '100th Window', que terminó siendo prácticamente un disco en solitario de Robert "3D" Del Naja. Andrew "Mushroom" Vowles dejó el grupo tras 'Mezzanine' y Grant "Daddy G" Marshall optó por no participar en la producción, dejando solo a 3D al timón. Estilísticamente, el cuarto álbum era distinto, sin uso de sampling y sin esa habitual fusión de hip hop y jazz prog. El colaborador habitual Horace Andy sí pasó por el estudio de grabación, igual que la vocalista invitada Sinéad O’Connor, que aparece en tres de los nueve temas. Pese a lo que digan los rankings de discos, el resultado es una obra ominosa y llena de texturas, injustamente despreciada como menor. La interpretación vocal de O’Connor es impactante, sobre todo en la doliente 'What Your Soul Sings' y en el gran tema del álbum, 'Special Cases', mientras que la voz inquietante de 3D en cortes como 'Future Proof' y 'Butterfly Caught' pone la piel de gallina. Puede que '100th Window' no esté a la altura de los trabajos más celebrados del grupo, pero sin duda es su álbum más infravalorado. DM

Tom Waits – Real Gone (2004)

Por muy anacrónico que hubiera sido Tom Waits hasta 2004, nada preparó a los oyentes para que el legendario artista publicara un disco inspirado en el hip hop. Y aunque no esté a la altura de títulos como su revolucionario 'Swordfishtrombones', cima de su carrera 'Rain Dogs' o el magistral 'Mule Variations', es un álbum que merece mucho más cariño. Con ritmos enérgicos y platos en lugar de su habitual piano, así como beatboxing del propio Waits, que abrazó toda una nueva gama de tics vocales y rugidos, 'Real Gone' incorporó nuevas influencias sin alienar a sus seguidores más fieles. La primera mitad de los 72 ruidosos minutos es impecable y muy evocadora, y aunque hay algún bache en la segunda parte, el tema final 'Day After Tomorrow' es increíble y una de las canciones más abiertamente políticas de su carrera. Hasta que llegó 'Boots On The Ground', claro. 'Real Gone' fue visto en su mayoría como un caos estruendoso cuando salió y los críticos se equivocaron. Es un álbum inventivo, sorprendente y vibrante que ha envejecido como el buen vino. Sin querer menospreciar 'Bad As Me' (2011), su último disco de estudio hasta la fecha, 'Real Gone' es el último gran esfuerzo del dadaísta musical. Esperemos que no el último. Han pasado 15 años, Tom. Y necesito otra dosis. DM

Ya está. ¿Conocíais alguno de ellos? ¿Os hemos hecho cambiar de opinión? No dudéis en poneros en contacto. Pero no os molestéis si aún estáis dolidos por la lista de discos sobrevalorados de la semana pasada. The Eagles siguen siendo pésimos, y ese álbum de Daft Punk no es tan grande como lo recordáis.