(BUENOS AIRES).- “Quiere jugar ante O’Higgins pese a la lesión”. Leandro Paredes regresó a Boca con esa idea fija y ya se puso a disposición del cuerpo técnico para el partido del jueves por la Copa Sudamericana, aun con una fisura en una costilla que arrastra del Mundial 2026.
El mediocampista se reincorporó al plantel apenas terminó la participación de la Selección Argentina en la Copa del Mundo. Sin tomarse días de descanso, se presentó en el predio de Ezeiza y dejó en claro que su prioridad es ayudar al equipo en un duelo que puede definir la continuidad internacional del club. La velocidad del regreso sorprendió puertas adentro, pero también expuso el compromiso del capitán con el momento que atraviesa Boca.
Paredes terminó el Mundial con una fisura en una de sus costillas, una molestia que sufrió durante la competencia y que hoy encabeza la lista de preocupaciones del cuerpo médico. A eso se suma el impacto anímico de la derrota de Argentina en la final ante España: para el volante, volver rápido a Boca fue una manera de canalizar el golpe y enfocarse de lleno en los objetivos inmediatos.
Charla clave con Arruabarrena
El jugador mantendrá una conversación con Rodolfo Arruabarrena y los médicos del club para definir los pasos a seguir. El entrenador, que asumió hace poco y busca darle forma a su ciclo, necesita cada pieza disponible para encarar una serie donde no hay margen de error. La presencia de Paredes en la mitad de la cancha le cambia la estructura al equipo y por eso la decisión se va a tomar sobre el filo del partido.
Boca afronta el encuentro de este jueves en La Bombonera con la obligación de avanzar en una Copa Sudamericana que se volvió prioritaria. La jerarquía y el liderazgo del volante surgido de las inferiores son argumentos de peso, pero Arruabarrena también debe proteger al futbolista de una recaída. Forzar al capitán sin estar al ciento por ciento podría acarrear consecuencias físicas mayores, y el cuerpo médico ya advirtió que la evaluación será minuciosa.
Por ahora, nadie en Boca se anima a descartarlo. La intención de Paredes es concreta: quiere vestir la camiseta azul y oro ante O’Higgins y meterse de lleno en el nuevo proyecto. El plantel ajusta los últimos detalles tácticos mientras los hinchas miran atentos la evolución del capitán, que busca volver a jugar apenas días después de haber disputado el partido más importante del fútbol mundial. La última palabra la van a tener los estudios, el cuerpo médico y la evaluación del entrenador.