
Recibir un paquete inesperado de una empresa reconocida como Amazon puede parecer una simple confusión logística o, incluso, una pequeña sorpresa. Sin embargo, puede esconder una modalidad de estafa, conocida como “brushing”, que afecta a consumidores de plataformas de comercio electrónico en distintos países.
En muchos casos, esta práctica implica la utilización fraudulenta de datos personales con fines de suplantación de identidad y fraudes asociados, lo que representa un riesgo tanto para la privacidad como para la seguridad financiera de los usuarios.
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El fraude, que afecta a usuarios en Estados Unidos, España y otros países, se ha sofisticado hasta incluir técnicas de phishing mediante códigos QR y enlaces maliciosos.
El brushing es una táctica de fraude en la que un estafador envía productos de bajo costo a destinatarios aleatorios, utilizando sus nombres y direcciones obtenidas de bases de datos digitales o filtraciones.
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De acuerdo con la Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos (FTC), el objetivo principal es generar una “validación” de entrega que permita a los vendedores publicar reseñas falsas en tiendas como Amazon. Así, los estafadores buscan mejorar artificialmente la reputación de sus productos o tiendas.
Los paquetes asociados a esta estafa suelen contener artículos baratos e intrascendentes, como toallitas húmedas, cepillos de dientes o sobres de semillas.
Además, el envío proviene de compañías desconocidas o nombres genéricos, lo que dificulta rastrear su origen. Según la FTC, la simple recepción de uno de estos paquetes podría indicar que la información personal del destinatario ha sido obtenida o está en riesgo de robo.
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El brushing no solo afecta la reputación de las plataformas de comercio electrónico, representa un riesgo de exposición de datos personales. El Instituto Nacional de Ciberseguridad de España (INCIBE) señala que recibir un paquete no solicitado puede ser la primera señal de que una identidad ha sido comprometida.

Los datos personales utilizados para estos envíos pueden provenir de filtraciones de información, ataques informáticos o compras de bases de datos ilegales.
En ocasiones, los estafadores incluyen en el paquete una nota con un código QR o un enlace web. De acuerdo con la FTC, los destinatarios pueden ser inducidos a escanear el código para obtener más información sobre el remitente o para gestionar una devolución.
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Sin embargo, estos códigos pueden dirigir a sitios de phishing diseñados para recolectar contraseñas o números de tarjetas de crédito, amplificando el riesgo de sufrir un ataque cibernético.

INCIBE advierte que hay indicios claros para detectar el brushing. El primero es la recepción de paquetes sin haber hecho pedidos recientes, sobre todo de productos de bajo costo y marcas desconocidas. Otro signo es la ausencia de información clara sobre el remitente en el paquete, lo cual dificulta hacer un reclamo o una devolución.
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Asimismo, recibir notificaciones de entrega de paquetes que el destinatario no reconoce puede ser una alerta. Según el INCIBE, este tipo de comunicaciones suelen llegar mediante correos o mensajes de texto, lo que puede facilitar la confusión y aumentar el riesgo de que la persona caiga en algún tipo de trampa digital.
De igual modo, la insistencia en que el destinatario realice acciones como escanear códigos o ingresar a enlaces extraños debe considerarse una señal de alarma.
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La FTC e INCIBE sugieren actuar con cautela frente a cualquier paquete no solicitado. En primer lugar, no se debe abrir ni usar el producto recibido, porque el hecho de aceptarlo no implica ninguna obligación hacia el remitente. Es preferible mantener el paquete cerrado y contactar con la plataforma de comercio electrónico para reportar el incidente.
El siguiente paso consiste en revisar las cuentas de compras online. Se debe verificar que no existan pedidos no autorizados y analizar el historial de compras para detectar cualquier actividad inusual.
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Según la FTC, cambiar las contraseñas de las cuentas, sobre todo si se sospecha una filtración, es una medida preventiva clave. Se debe elegir credenciales robustas y diferentes para cada plataforma.