Petroperú ganó US$121 millones en medio de la guerra en Irán, pero produjo menos combustibles por falta de dinero para comprar petróleo

2026/08/03

La petrolera estatal dejó atrás las pérdidas registradas un año atrás gracias a un mejor margen entre el precio del crudo y los combustibles, además de un recorte de gastos. Sin embargo, reconoce que sus problemas de liquidez limitaron la compra de petróleo y afectaron su producción y ventas.

Petroperú cerró el primer semestre del 2026 con una utilidad neta (ganancias) de US$121 millones, revirtiendo la pérdida de US$278 millones registrada en el mismo periodo del año pasado. Sin embargo, la mejora de sus resultados no respondió a un aumento en la producción o en la venta de combustibles, sino principalmente a un contexto internacional favorable de precios para el negocio de la refinación.

De acuerdo con el análisis reportado a la Superintendencia de Mercado de Valores (SMV), la empresa se benefició del incremento de los precios internacionales del petróleo registrado entre marzo y mayo, impulsado parcialmente por la guerra en Medio Oriente. Ese escenario permitió ampliar el margen entre el costo de compra del crudo y el precio de venta de los combustibles refinados, elevando la rentabilidad de la compañía.

A ello se sumó una reducción de los gastos operativos, comerciales y administrativos, así como un mayor aporte de los lotes petroleros X y Z-69 a los resultados de la empresa.

Menor producción por falta de liquidez

Pese al retorno a las ganancias, la propia empresa reconoció que continúa enfrentando problemas financieros que impactan directamente en su operación.

La gerencia señala que la falta de liquidez redujo la disponibilidad de recursos para comprar petróleo crudo, situación que derivó en una menor producción de diésel de bajo azufre y combustible para aviación (Turbo A1). A ello se sumaron las paradas programadas de algunas unidades de la Nueva Refinería Talara por mantenimiento.

Como consecuencia, Petroperú también registró un menor volumen de ventas de combustibles, principalmente de diésel y gasoholes, debido a la menor disponibilidad de producción.

Incluso la empresa admite que las restricciones de crédito siguen presionando su capital de trabajo y la obligan a priorizar los pagos a proveedores considerados críticos para garantizar el abastecimiento de petróleo y derivados.

¿Por qué Petroperú ganó más si vendió menos combustibles?

Si bien Petroperú registró una utilidad neta de US$121 millones en el primer semestre, sus ingresos por ventas cayeron de US$1.733 millones a US$1.680 millones respecto al mismo periodo de 2025.

La diferencia estuvo en que la empresa logró un mayor margen entre el precio al que compró el petróleo crudo y el precio al que vendió los combustibles refinados, favorecida por el alza internacional del petróleo. Además, redujo gastos operativos, administrativos y comerciales, lo que permitió mejorar su rentabilidad pese a comercializar un menor volumen de combustibles.

Por otro lado, el déficit de capital de trabajo, indicador que mide si una empresa cuenta con suficientes recursos para afrontar sus obligaciones de corto plazo, se redujo desde US$2.296 millones al cierre de 2025 hasta US$1.427 millones en junio de este año. 

Además, Petroperú mantiene calificaciones crediticias consideradas de alto riesgo por las principales agencias internacionales. Moody's ratificó la nota Caa1, mientras que S&P Global Ratings mantuvo la calificación B-, ambas con perspectiva negativa.

A ello se suman gastos financieros por US$186,7 millones, derivados principalmente del pago de intereses de bonos, financiamiento para capital de trabajo y procesos tributarios relacionados con el Impuesto al Rodaje.

Pese a la mejora en sus resultados, Petroperú todavía enfrenta una crisis de liquidez para recuperar su ritmo de producción. En ese contexto, la empresa permanece a la espera de la implementación del esquema de financiamiento privado de hasta US$2.000 millones, aprobado por el Gobierno y estructurado por ProInversión, cuyos recursos estarán destinados principalmente a garantizar la compra de petróleo crudo y combustibles para asegurar la continuidad de sus operaciones.

Sin embargo, la calificadora Moody's advirtió recientemente que ese mecanismo aún no se ha concretado y que "persisten dudas" sobre su ejecución, lo que mantiene la incertidumbre sobre el acceso oportuno a esos recursos.