Podemos protege la negociación con el Frente Amplio: carga sólo contra el PSOE y promete ser “el Robin Hood que coja el dinero a los ricos”

2026/10/10

Elecciones generales 2026

Irene Montero y la cúpula morada acusan al sistema de "matar en vida" con los alquileres y reclaman una redistribución de la riqueza frente al rentismo antes de las urnas

Irene Montero en una imagen de archivo

Irene Montero en una imagen de archivoEFE

María Santamaría Madrid

Actualizado Sábado, 10 octubre 2026 - 12:45

Podemos ha elevado la tensión con el Gobierno de Pedro Sánchez en un firme acto de precampaña en Getafe bajo el lema Así de básico: paz, casa y trabajo. Ante la inminente cita electoral, la exministra Irene Montero ha irrumpido con un alegato anticapitalista en el que ha acusado al sistema actual de "matar en vida" a la clase trabajadora a través del encarecimiento del coste de la vida, las listas de espera sanitarias y los desahucios.

Montero ha situado la crisis de la vivienda como el verdadero obstáculo político contra los grandes fondos de inversión, señalando directamente a firmas internacionales como Blackstone o a cadenas de distribución como Mercadona por hacer "beneficios récord" a costa del asfixiante encarecimiento de la cesta de la compra y los alquileres.

Frente al discurso de la derecha y lo que consideran pasividad por parte del PSOE, los dirigentes morados, con intervenciones de la secretaria general, Ione Belarra, y de miembros como Jacinto Morano, han pedido a sus bases "mirar hacia arriba y seguir el rastro del dinero" para arrebatar la riqueza a los poderosos y redistribuirla entre las familias. "Necesitamos en el Congreso a muchos Robin Hood que cojan el dinero de los ricos y lo devuelvan a la gente trabajadora", ha proclamado Montero para cerrar filas en torno a su candidatura.

La formación morada apuntala así su estrategia electoral apelando a la movilización callejera y la huelga general, buscando desmarcarse definitivamente del perfil de gestión del Ejecutivo de Sánchez para erigirse en la única fuerza "dispuesta a cambiarlo todo" sin someterse a los poderes económicos.

Durante una jornada cruzada por la precampaña, en la que Pedro Sánchez y Alberto Núñez Feijóo se lanzaban reproches cruzados sobre la cuestión inmobiliaria en sus respectivos compromisos, Montero ha endurecido sus ataques recordando los casos de inquilinos que se han quitado la vida ante un desalojo inminente. Apoyándose en versos de Bertolt Brecht, ha tachado de "criminal" la dinámica del mercado rentista y ha exigido frenar el ahogamiento económico que sufren las familias en los municipios del sur de Madrid.

Poco antes de este alegato, Ione Belarra cedía el micrófono tras escenificar una sintonía absoluta con Montero. La secretaria general de la formación no escatimó en gestos personales al calificarla como "la mejor candidata de este país", rematando con un directo "te quiero" y presumiendo de que en la dirección del partido nadie "se dobla ni se rinde" cuando vienen presiones institucionales o mediáticas.

En su turno de palabra, Belarra reprochó a Pedro Sánchez que intente "envolverse en la bandera de la vivienda" justo ahora, después de haber evitado intervenir el mercado del alquiler en lo que va de mandato. Como solución radical, la líder morada defendió abiertamente "expropiar el uso de las viviendas en manos de los fondos buitre" para levantar un parque público real, animando además a secundar una huelga general contra lo que considera un saqueo continuado a los salarios.

En la jornada destaca la desaparición deliberada de cualquier alusión al concepto de "Gobierno progresista", así como la ausencia de referencias a Sumar o al propio proceso de primarias de Podemos. La cúpula morada ha evitado ajustar cuentas internas o mencionar a otros socios del espacio y ha concentrado la arremetida directamente contra las siglas del PSOE. Una búsqueda en pro de desacreditar la vía socialista y presentar a los de Pedro Sánchez como un tapón institucional incapaz de topar alquileres o frenar el beneficio de las grandes empresas.

Belarra remató el mensaje afianzando el ideario antirracista y anticapitalista del grupo. Describió como un "genocidio" tanto la incursión en Gaza como el pasado colonial en América Latina, al tiempo que tildaba de maniobra de distracción la alarma social de la derecha sobre la migración, asegurando que la verdadera "invasión" la ejecutan "fondos extranjeros que acaparan inmuebles y exprimen los sueldos a base de rentas abusivas".

A lo largo de todo el mitin junto al Mural Feminista de Getafe, la cúpula morada evitó cualquier gesto o alusión a confluencias, listas unitarias o a Frente Amplio, recalcando su intención, por ahora, de acudir a la cita con las urnas con su propia sigla. El acto reservó también un espacio para representantes de las educadoras infantiles en huelga, que denunciaron sueldos "indignos" de 1.080 euros y el "maltrato" a la red pública, así como para la plantilla en conflicto de Airbus, que agradeció el respaldo de Belarra criticando el papel del Ministerio de Industria y de la representación sindical mayoritaria durante sus negociaciones.