Por qué las uñas se deterioran más rápido a partir de los 40 años y cómo evitarlo

2026/07/24

Dos manos adultas sobre superficie gris. Las uñas son naturales y limpias. Una mano lleva un anillo dorado con joya ovalada.

La disminución de la producción de queratina afecta la salud de las uñas y las vuelve más delgadas, frágiles y propensas a quebrarse - (Imagen Ilustrativa Infobae)

El paso del tiempo deja huellas visibles en todo el cuerpo, y uno de los signos menos comentados pero más frecuentes es el cambio en la apariencia y la salud de las uñas a partir de los 40 años. Muchas personas advierten que sus uñas se vuelven más frágiles, pierden brillo, presentan estrías o incluso muestran manchas que antes no existían.

Estas transformaciones, en general progresivas, suelen generar inquietud y preguntas sobre su origen y sobre la mejor forma de conservar unas uñas saludables. Las uñas, compuestas principalmente por queratina, cumplen una función protectora y también reflejan el estado general de salud.

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La disminución progresiva de la producción de queratina constituye una de las causas centrales detrás de los cambios ungueales vinculados a la edad. A medida que el organismo envejece, la capacidad de regeneración celular disminuye y esto repercute directamente en la calidad de las uñas, que se tornan más delgadas y menos resistentes.

Dana Stern, dermatóloga especializada en salud ungueal, indica que la matriz ungueal —responsable de producir nuevas células de la uña— reduce su tasa de actividad con el paso de los años. Este proceso, en la mayoría de los casos silencioso, se traduce en un crecimiento más lento y en una mayor vulnerabilidad ante traumatismos cotidianos, como el contacto con detergentes, el uso de esmaltes o las pequeñas lesiones. Stern detalla que las uñas de las manos suelen mostrar antes los signos de envejecimiento que las de los pies, ya que están más expuestas a factores externos.

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Dos manos humanas, una aplicando una mancha de crema blanca en el dorso de la otra. Un envase de crema y un aplicador de uñas se observan en el fondo.
Dana Stern explicó que la matriz ungueal reduce su actividad con la edad y eso provoca un crecimiento más lento de las uñas - (Imagen Ilustrativa Infobae)

Uno de los motivos más frecuentes es la disminución de la producción de queratina, una proteína esencial para la formación de las uñas, la piel y el cabello. Esta reducción se asocia directamente con el envejecimiento y provoca que las uñas se vuelvan más delgadas, frágiles y propensas a quebrarse. A partir de la cuarta década de vida, la matriz ungueal, responsable del crecimiento de las uñas, reduce su actividad.

Este fenómeno desemboca en un crecimiento más lento y en una mayor vulnerabilidad ante agresiones externas, como productos de limpieza o exposición continua al agua. Por su parte, la American Academy of Dermatology (AAD) señaló que los cambios hormonales, como los vinculados a la menopausia, impactan en la salud de las uñas. Las alteraciones en los niveles de estrógeno pueden derivar en uñas más secas y con tendencia a presentar líneas o surcos verticales.

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En un informe de la Mayo Clinic, se destaca que la circulación sanguínea disminuye progresivamente con la edad, afectando la llegada de nutrientes esenciales a las extremidades. Esta situación se refleja en uñas que pierden brillo, se tornan opacas o muestran manchas. Además, algunas enfermedades crónicas frecuentes en adultos, como la diabetes o problemas de tiroides, también pueden manifestarse en el aspecto de las uñas.

Las fuentes consultadas coinciden en que el uso continuo de esmaltes, quitaesmaltes con acetona y la exposición a detergentes sin protección aceleran el deterioro de la lámina ungueal. Según la doctora Stern, “las uñas tienen una estructura porosa y absorben con facilidad sustancias químicas, lo que puede provocar deshidratación y fragilidad”.

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Dermatóloga con bata y guantes examina la mano de un paciente con lupa. Un hombre está sentado frente a ella en un consultorio médico.
La disminución de la circulación sanguínea con la edad reduce la llegada de nutrientes y puede hacer que las uñas se vean opacas o con manchas - (Imagen Ilustrativa Infobae)

Especialistas entrevistados por la American Academy of Dermatology subrayan la importancia de adoptar cuidados específicos para conservar la salud de las uñas después de los 40 años. Entre las recomendaciones principales, se destaca el uso de cremas hidratantes ricas en ingredientes como la urea o la glicerina, que ayudan a mantener la flexibilidad y resistencia de la lámina ungueal.

Además, la propia asociación enfatiza que consultar a un dermatólogo ante cualquier cambio abrupto en el color, la forma o el grosor de las uñas es fundamental para descartar condiciones subyacentes. Cambios como manchas oscuras, deformidades o desprendimiento pueden ser señales de problemas de salud más serios.

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De acuerdo con el equipo médico de la Mayo Clinic, la hidratación desde el interior es igualmente relevante: beber suficiente agua y evitar hábitos como morderse las uñas o usar las uñas como herramientas son medidas efectivas para preservar su integridad.

A medida que avanza la edad, la atención a los pequeños detalles de la rutina diaria resulta fundamental para conservar la fortaleza y el buen aspecto de las uñas. La información proporcionada por American Academy of Dermatology y la Mayo Clinic sirve como guía confiable para quienes buscan mantener la salud ungueal a partir de los 40 años y detectar a tiempo posibles señales de alerta.

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