Samsung ha renovado su televisor más 'artístico' para que su pantalla con aspecto de obra de arte sea también una buena opción en cuanto a calidad de imagen.
Samsung presentó la nueva generación de The Frame en el CES 2026, con mejoras de imagen, nuevas funciones de software y soporte para el último formato HDR, además de ampliar la gama con tamaños de 55, 65, 75 y hasta 85 pulgadas.
Tras varias semanas probando The Frame en casa, tengo que reconocer que colgar la pantalla como si fuera una obra de arte en el salón me ha parecido una decisión sin vuelta atrás.
The Frame
Lo primero que se nota con la nueva versión de The Frame es el efecto que consigue en la estancia. El Modo Arte convierte la pantalla en parte de la decoración, y ese es precisamente el objetivo con el que Samsung lleva desde 2017 empujando esta categoría de "Art TV".
Para 2026, la marca ha revisado la tecnología antirreflejos Glare Free con el objetivo de que los reflejos sean prácticamente inexistentes, buscando que las obras se vean realistas incluso en habitaciones muy luminosas. Y lo consigue. El efecto del paspartú en las imágenes, la ausencia de brillos y el encaje perfecto en la pantalla hacen que la tele se convierta en un auténtico lienzo. Además, los marcos de madera (en mi caso) completan esa sensación casi real de tener un Dalí en el comedor. Estos marcos se pueden elegir y son fáciles de quitar y poner, pero si buscas la experiencia de cuadro, son imprescindibles.
Eso sí, para que todas estas imágenes encajen perfectamente y luzcan como se merecen, lo ideal es pagar un extra. Samsung tiene una tienda de obras de arte con colecciones de la Tate, el MoMA o el Orsay, pero es necesario pagar 4,99 euros al mes o 49,90 al año.
El plan B, más barato, es descargarse de internet cuadros que te gusten y probar hasta dar con alguno que encaje bien con el tamaño de la tele. No queda igual. Las obras de la tienda oficial están optimizadas específicamente para aprovechar el panel y la corrección de color de la tele (cuenta con certificación Pantone Validated ArtfulColor), algo que una imagen genérica de internet no puede igualar en términos de gama tonal y nitidez.

Con este sistema, usando la app de SmartThings, también es posible subir fotos familiares y convertir la tele en un marco digital.
Otro problema que puede emborronar un poco la imagen de cuadro real es el cable, aunque hay dos opciones: esconder el enchufe detrás de la tele u optar por el modelo Pro con Wifi, que permite conectar el equipo a la caja externa sin necesidad de cables.
Algo que sí está muy cuidado es el soporte. Al comprar la tele viene incluido el soporte para colgarla en la pared, SlimFit, que permite dejarla casi pegada a la pared para reforzar esa sensación de obra de arte.
Imagen e IA
En la parte técnica, la tele monta un panel QLED 4K con resolución 3.840 x 2.160, tasa de refresco de hasta 144 Hz y compatibilidad con AMD FreeSync Premium, además de soporte para HDR10+. El procesador NQ4 AI Gen2 se encarga del escalado por IA hasta 4K. En sonido, integra dos altavoces en configuración estéreo con 20 W de potencia total y compatibilidad con Dolby Atmos, más funciones como Adaptive Sound Pro o Q-Symphony para sincronizar el sonido con barras de sonido y altavoces Samsung adicionales.
También destaca el sistema antirreflejos, que elimina casi por completo los puntos de luz en el panel, tanto en pleno día como con luz artificial por la noche.
Para tratarse de una tele pensada ante todo como pieza decorativa, el nivel de imagen y audio está muy por encima de lo que cabría esperar de un dispositivo de diseño.
El otro gran eje de esta generación es Samsung Vision AI, que actúa como asistente interactivo: responde preguntas sobre el contenido en pantalla y ofrece recomendaciones personalizadas en tiempo real.
Además, Samsung busca convertir el equipo en el eje central del hogar conectado, y si se cuenta con otros electrodomésticos Samsung compatibles con SmartThings, no será raro recibir notificaciones en la propia pantalla del televisor, como que la lavadora ha terminado. El sistema es compatible con Matter y Zigbee, reforzando esa idea de la tele como centro de la vida conectada del hogar más que como un simple televisor.
El precio de la nueva The Frame parte de los 1.499 euros para el modelo de 55 pulgadas y llega hasta los 3.499 euros en el tamaño de 85 pulgadas.
Lo mejor:
- Estética discreta y elegante que realmente cambia la percepción de una sala
- Panel QLED con buena calidad de imagen y refresco de 144 Hz
- Sonido notable para el tamaño de los altavoces integrados
- Vision AI y la integración con SmartThings aportan valor real, no solo marketing
- Siete años de actualizaciones de software prometidos por Samsung
Lo peor:
- El cable de alimentación queda visible
- El catálogo completo de la Art Store requiere suscripción de pago
- Usar imágenes propias o de internet es un apaño válido, pero no iguala el resultado visual de las obras optimizadas de la tienda oficial