¿Puede uno apellidarse Windsor y ser moderno?

2026/08/16

El próximo 8 de septiembre se cumplirán cuatro años de la muerte de Isabel II de Inglaterra, a los 96 años. La reina falleció discretamente, mientras dormía, en su castillo escocés de Balmoral, pero las pompas fúnebres para su despedida no fueron en absoluto discretas. Tampoco lo fue la coronación, unos meses después, de su hijo Carlos y su segunda esposa, Camila, como nuevos reyes. Otro acto multitudinario, esta vez festivo, en el que estuvo Chris Jackson, quien ostenta el singular título de “fotógrafo real” de la agencia Getty.

“Poder trabajar entre bambalinas para esa ocasión fue un privilegio”, asegura Jackson por correo electrónico a Magazine. Ese día, cuenta, tomó una de las fotos más importantes de su carrera. “Los nuevos reyes se asomaron al balcón del palacio de Buckingham para saludar a la multitud y, de repente, me encontré a poco más de un metro detrás de ellos. Capturar ese momento histórico, con ambos coronados, en ese ambiente de celebración, fue importante”.

Chris Jackson ostenta el singular título de “fotógrafo real” de la agencia Getty.

La fotografía, con los reyes de espaldas, ataviados con capas de armiño y coronas cuajadas de diamantes, ocupa la portada del último libro de Jackson: Modern majesty, publicado por la editorial Rizzoli. Su hilo conductor es el cambio que ha experimentado la monarquía británica en los últimos años. Los Windsor se han modernizado, asegura. Y estas imágenes, algunas inéditas, lo demuestran.

Pero ¿puede uno apellidarse Windsor y ser moderno? ¿Se puede trasmitir aire fresco siendo miembro de una monarquía ungida por “la gracia de Dios”, epítome de la pompa y circunstancia? Jackson no tiene duda de que en el reinado de Carlos III se está logrando: “Creo que una monarquía puede ser moderna y mantener a la vez sus raíces históricas y sus tradiciones”, porque, continúa, “aunque la familia real está profundamente conectada a siglos de historia, con ceremonias muy antiguas que forman parte de la identidad británica, a la vez, tienen mucha conexión con la gente”.

Carlos III y Camila revelan sus retratos oficiales, con motivo de la coronación, en el 2023

Carlos III y Camila revelan sus retratos oficiales, con motivo de la coronación, en el 2023Chris Jackson

Los Windsor, añade el fotógrafo, pasan gran parte del año visitando el país y conociendo a personas de todo tipo. “He visto de primera mano la increíble reacción que reciben y no solo en el Reino Unido, sino también a escala internacional”. Los miembros en activo de la familia real “forman un equipo muy sólido y efectivo que equilibra tradición y modernidad”.

Jackson recalca el papel que tienen los príncipes de Gales, Guillermo y Catalina, en transmitir este aire nuevo. “Los dos son muy accesibles y cercanos. Hacen un verdadero esfuerzo para conectar con la gente, conversando, tomándose selfies o conociendo el máximo número posible de individuos”. El rey Carlos y la reina Camila, dice, “son algo más formales, debido a su rol algo más sénior, pero son exactamente igual de buenos a la hora de conectar con personas de diferentes culturas y comunidades”.

La princesa Catalina tira con arco durante una visita a Bután

La princesa Catalina tira con arco durante una visita a ButánChris Jackson

En Modern majesty es palpable la debilidad del fotógrafo por la princesa de Gales, protagonista de muchas de sus páginas. “Ella es una figura fundamental en la familia real. Su compromiso con diversas causas sociales es muy importante, pero su influencia va más allá”, dice Jackson. Destaca “su calidez, su sentido del humor y su diplomacia” y un estilo aclamado globalmente, con elecciones de vestuario que “apoyan de forma consistente a los diseñadores británicos”. Para Jackson, Catalina “es algo así como ‘un arma secreta’ para la familia real”. Junto a su esposo, Guillermo, “representan un enfoque unido y moderno de las obligaciones reales”, sintetiza.

Fotografiarlos el día de su boda, en el 2011, fue otro de los momentos importantes de una carrera iniciada a principios de este siglo. “Estudié Fisiología y Psicología, pero la fotografía siempre me atrajo, así que, en paralelo a la universidad, me formé como fotógrafo”. Empezó como asistente y freelance para la agencia Getty. En esa poderosa plataforma se convirtió en royal photographer, una figura habitual en el panorama mediático del Reino Unido. “Fue algo que se desarrolló de forma gradual: me asignaron varios actos en los que había miembros de la familia real y enseguida encontré que esta experiencia era estimulante y significativa”. Más de dos décadas después, para él, retratar a los Windsor sigue siendo un privilegio: “Por vivir en primera persona momentos históricos, por viajar mucho y poder construir un archivo visual de estos individuos extraordinarios”.

La portada del libro ‘Modern majesty: The British royal family in a new era’. Chris Jackson Editorial Rizzoli www.rizzoliusa. com

La portada del libro ‘Modern majesty: The British royal family in a new era’. Chris Jackson Editorial Rizzoli www.rizzoliusa. com

Ese archivo incluye tanto fotos oficiales de los Windsor como imágenes de su vida pública y privada: viajes, inauguraciones, desfiles, bodas, entierros y coronaciones se complementan con celebraciones más íntimas. Una de ellas, la foto familiar para conmemorar el 70.º cumpleaños del entonces príncipe Carlos, en su residencia en Clarence House, el 2018. En ella aparecen fugazmente el príncipe Enrique y Meghan Markle, duques de Sussex, quienes dos años después decidieron apartarse de sus funciones para la corona. Esta renuncia y los posteriores enfrentamientos familiares explican su práctica ausencia en el libro.

Quien sí está totalmente fuera es Andrew Mountbatten-Windsor, defenestrado por el rey por su estrecha relación con el pederasta Jeffrey Epstein. Su arresto, a principios de este año, ha sido uno de los golpes más duros para la institución en su larga historia. El cortafuegos con el expríncipe hace que ni se acepten preguntas de esta periodista sobre el impacto de su caso en la institución.

Entre tanto, los Windsor en activo siguen ejerciendo de reyes, reinas, príncipes y princesas, siempre bajo el inagotable escrutinio público. Y es que el mundo parece no cansarse de ellos. Una fascinación que, reitera Chris Jackson, no tiene visos de acabar. Pese a los escándalos, las enfermedades, los disgustos y los sobresaltos, la “larga vida” que el himno oficial del Reino Unido desea a sus monarcas continúa. De momento, como dice su letra, “Dios salva al rey”Carlos III.