Qué es el CGRI y por qué EE.UU. ofrece 15 millones por información sobre la organización - LA NACION

2026/07/13

WASHINGTON.– Estados Unidos ofrece hasta 15 millones de dólares a quienes aporten información que permita identificar, interrumpir o desmantelar los mecanismos financieros del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica de Irán (CGRI), una de las organizaciones militares, políticas y económicas más poderosas de Medio Oriente.

La recompensa forma parte del programa “Rewards for Justice”, administrado por el Departamento de Estado, y alcanza tanto al CGRI como a sus diferentes ramas, incluida la Fuerza Quds, responsable de sus operaciones en el extranjero. Washington busca datos sobre empresas fachada, intermediarios, instituciones financieras, transferencias de fondos, ventas de petróleo, redes de contrabando y otros mecanismos utilizados para obtener y mover dinero fuera del sistema financiero formal.

Mojtaba Khamenei, hijo del asesinado líder supremo iraní, el ayatollah Ali Khamenei, durante una protesta con motivo del Día de Al-QudsSaeid Zareian - dpa DPA

El anuncio cobró nueva relevancia en mayo, cuando el gobierno norteamericano impuso sanciones contra personas y compañías acusadas de facilitar ventas de petróleo iraní a compradores chinos y de canalizar los ingresos hacia el CGRI. Según el Departamento del Tesoro, la organización utiliza compañías pantalla y operadores instalados en distintos países para comercializar cargamentos, recibir pagos y eludir las restricciones internacionales.

Un ejército dentro del Estado

El Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica fue creado después de la Revolución Islámica de 1979, que derrocó al sha Mohammad Reza Pahlavi y llevó al poder al ayatollah Ruhollah Khomeini.

Su misión original era defender la revolución y proteger al nuevo sistema teocrático frente a golpes militares, levantamientos internos y amenazas externas. A diferencia de las Fuerzas Armadas regulares, el CGRI no depende principalmente del gobierno elegido, sino que responde directamente al líder supremo de Irán, la máxima autoridad política y religiosa del país.

Un clérigo corea consignas durante la manifestación anual del Día de Al-Quds, o Día de Jerusalén, una jornada de carácter antiisraelí en apoyo a los palestinos, en TeheránVahid Salemi - AP

Con el paso de las décadas, dejó de ser solamente una fuerza ideológica o paramilitar. Actualmente cuenta con unidades terrestres, navales y aeroespaciales, controla buena parte del programa iraní de misiles balísticos y posee una extensa estructura de inteligencia, seguridad y operaciones cibernéticas.

También tiene bajo su órbita a la milicia Basij, utilizada para la movilización social, la vigilancia interna y la represión de protestas contra el gobierno. Esa presencia le permite actuar tanto como una fuerza militar convencional como un aparato de control político dentro de Irán.

La Fuerza Quds y la proyección regional

Una de sus ramas más importantes es la Fuerza Quds, el brazo encargado de las operaciones fuera del territorio iraní. Su función incluye entrenar, financiar, asesorar y suministrar armamento a organizaciones aliadas de Teherán en diferentes países de Medio Oriente.

Estados Unidos acusa al CGRI y a la Fuerza Quds de respaldar a Hezbollah en el Líbano, a Hamas y otros grupos palestinos, a milicias chiitas en Irak y Siria y a los hutíes de Yemen. Ese entramado es conocido como el “eje de la resistencia” y constituye una de las principales herramientas de Irán para proyectar influencia regional y confrontar indirectamente a Israel y Estados Unidos.

Una explosión en el complejo del Aeropuerto Internacional de SanáAL-MASIRAH TV NEWS CHANNEL

Para Teherán, en cambio, esas organizaciones forman parte de una alianza destinada a enfrentar la presencia militar estadounidense y las acciones israelíes en la región. Las autoridades iraníes rechazan las acusaciones de terrorismo y sostienen que Washington utiliza esas imputaciones para justificar sanciones, operaciones militares y campañas de presión política.

Un gigante económico

El poder del CGRI no se limita a los cuarteles. A través de fundaciones, constructoras, bancos, compañías energéticas, empresas de telecomunicaciones y redes comerciales, la organización se convirtió en un actor central de la economía iraní.

Su expansión se aceleró durante los años de sanciones internacionales. Muchas compañías extranjeras abandonaron el país, mientras empresas vinculadas a los Guardianes ocuparon áreas estratégicas como la construcción de infraestructura, el petróleo, el gas, la minería, los puertos y el transporte.

El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) ha sido una rama vital para sostener el régimen religioso.Getty Images

Ese entramado también facilitó la aparición de una economía paralela diseñada para esquivar restricciones financieras. Según Washington, el CGRI obtiene ingresos mediante ventas encubiertas de crudo, redes de compañías pantalla, transferencias a través de terceros países, documentos comerciales falsificados y embarcaciones que cambian de nombre o bandera para ocultar el origen de sus cargamentos.

Por eso, la recompensa de hasta 15 millones de dólares no apunta únicamente a información militar. El Departamento de Estado busca detalles sobre cuentas bancarias, entidades financieras, rutas de pago, corredores petroleros, empresarios, transportistas, intermediarios y firmas que actúen en nombre de los Guardianes.

¿Por qué EE.UU. lo considera una organización terrorista?

Washington sancionó al CGRI en 2017 bajo una autoridad vinculada al terrorismo, por su apoyo a la Fuerza Quds. Dos años después, durante el primer gobierno de Donald Trump, lo incorporó formalmente a su lista de Organizaciones Terroristas Extranjeras.

Fue una decisión excepcional: por primera vez, Estados Unidos incluyó en esa categoría a una parte oficial de las Fuerzas Armadas de otro Estado.

El gobierno norteamericano responsabiliza a los Guardianes de planificar o respaldar atentados, secuestros, operaciones clandestinas y complots contra ciudadanos, militares e instalaciones estadounidenses. También los acusa de financiar grupos armados y de suministrarles misiles, drones y otros sistemas militares.

El presidente Donald Trump habla con reporteros a bordo del Air Force One tras aterrizar en la base de la Fuerza Aérea de Estados Unidos en RAF Mildenhall, en SuffolkAlex Brandon - AP

La designación permite congelar activos bajo jurisdicción estadounidense, impedir transacciones y sancionar a personas o empresas que brinden apoyo material a la organización.

Aunque el monto de 15 millones de dólares puede hacer pensar en una búsqueda individual, la iniciativa apunta a algo más amplio: penetrar en la arquitectura financiera que permite al CGRI sobrevivir a las sanciones y financiar sus operaciones.

Agencias AP y Reuters