Gerardo Germán Pineda, mejor conocido como el ‘Búho’, dedicó cerca de tres décadas al arbitraje en la lucha libre de Hidalgo, después de pasar 15 años como gladiador. El réferi murió anoche, durante una función en Mineral de la Reforma tras un castigo de Hijo de Fishman, a los 75 años.
Antes de convertirse en una de las figuras del arbitraje hidalguense, Pineda conoció el cuadrilátero detrás de una máscara. Su trayectoria inició por la influencia de su hermano y acumuló más de 30 suturas en la cabeza como resultado. Actualmente, Hijo de Fishman está detenido por el presunto homicidio del juez.
¿Cómo comenzó ‘El Búho’ en la lucha libre?
La relación de Pineda con el pancracio comenzó por su hermano, quien utilizó el personaje de ‘El Búho Negro I’. Tras seguir sus pasos, Gerardo adoptó el nombre de ‘El Búho Negro II’ y permaneció aproximadamente 15 años como luchador. “La lucha libre se la debo a mi hermano, en paz descanse”, dijo en entrevista con Criterio Hidalgo en enero de 2026.
La muerte de su hermano marcó aquella etapa, pero Pineda no se alejó del deporte. Su paso al arbitraje ocurrió por casualidad, cuando una función se quedó sin juez y le pidieron que ocupara su lugar. “Faltó el réferi y me dijeron: ‘súbete a referir’”, recordó.
Lo que comenzó como una sustitución de emergencia terminó por convertirse en una carrera de casi 30 años. Su experiencia como luchador le permitió comprender los movimientos, las distancias y los tiempos de cada combate, conocimientos que aplicó para impartir justicia en el ring.
Así fue la trayectoria de el ‘Búho’ como réferi en la lucha libre
La Arena Afición de Pachuca fue uno de los escenarios centrales de su trayectoria. Ahí se consolidó como árbitro de encuentros de alta exigencia y compartió funciones con figuras reconocidas de la lucha libre mexicana.
En ella, a Pineda le tocó arbitrar a grandes leyendas como Mil Máscaras, Dos Caras, Canek, Último Guerrero, Solar, El Hijo del Santo o Blue Panther.
Su primera experiencia en aquella arena estuvo acompañada de nervios. “Yo sudaba, era la primera vez en ese nivel; me desvié tantito, pero volví a recoger”, relató sobre su debut.
Durante su carrera también coincidió con réferis de la vieja escuela, como El Cangrejo, El Escarabajo y Rudy Sánchez, con quien incluso participó en una función en la que los árbitros se enfrentaron entre sí.
Después de su etapa en la Arena Afición trabajó con promotoras independientes como CLLT, Lucha Libre Vanguardia y Producciones IRC y estuvo activo hasta el último de sus días.
El trabajo de Pineda también dejó consecuencias físicas, pues sufrió muchísimas heridas a lo largo de su carrera: “Tengo más de treinta costuras en la cabeza”, presumió.
Entre los episodios que recordó estuvo una lesión cervical ocurrida en 2022. Después de un tropiezo, cayó de cabeza durante una función en Pachuca, en un incidente en el que participaron Penta OM y Fénix.
El réferi aclaró que no los responsabilizaba por lo sucedido. “Me resbalé y caí de cabeza; sentí feo, pero no fue culpa de ellos”, explicó.
También recordó otro accidente en la Arena Afición, tras recibir un fuerte azotón durante una lucha con Henry, Niko y Harry; sin embargo, nada lo logró alejar de los cuadriláteros.
Fuera del ring, Pineda recibía muestras de reconocimiento de aficionados que lo identificaban, lo cual le provocaba una gran satisfacción. “Se siente bonito ir por la calle y que la gente te pida la foto”, expresó a Criterio Hidalgo.
Su vínculo con la lucha libre también continuó en su familia. Su hijo, conocido como ‘El Búho Jr.’, siguió sus pasos como luchador. Pineda le aconsejaba tener cuidado, especialmente por el estilo aéreo que caracteriza sus presentaciones.
“Lucha libre, no te debo nada ni me debes nada. Gracias, bendito deporte de la lucha libre”, expresó el árbitro ‘Búho’ sobre su relación con la lucha libre.