Receta de chiles en nogada: la versión deliciosa y tradicional que preparan en Puebla

2026/08/30

Dos chiles poblanos con crema blanca, granada y perejil en un plato de barro sobre una mesa de madera junto a cubiertos y flores.

Los chiles en nogada combinan en un solo plato ingredientes dulces, salados y cremosos, lo que los hace únicos en la cocina mexicana. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cada septiembre, los chiles en nogada coronan la mesa como un símbolo de la gastronomía poblana.

El verde del perejil, el blanco de la nogada y el rojo de la granada no fueron planeados originalmente con intención patriótica, sino que surgieron de la rica tradición culinaria virreinal del siglo XVIII.

Nadie sabe con certeza el nombre de quien inventó este platillo, pero su resonancia fue inmediata.

Nació en los conventos poblanos, esos grandes centros del buen comer de la época, y desde entonces se convirtió, junto con el mole, en uno de los mayores orgullos de la cocina de Puebla.

PUBLICIDAD

Una mujer con cesta de mimbre toma chiles poblanos de una pila sobre un puesto de mercado con hortalizas y una vendedora al fondo.
La temporada oficial de los chiles en nogada en Puebla va de julio a septiembre, cuando los ingredientes frescos están en su punto óptimo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Se preparan en los meses de septiembre y octubre, cuando las nueces de Castilla están frescas y las granadas en su punto.

Los chiles en nogada son chiles poblanos rellenos de un picadillo de carne de cerdo con frutas de temporada, capeados en huevo batido, fritos y bañados con una salsa fría de nuez de Castilla.

La técnica tiene 3 etapas bien definidas: el relleno, la nogada y la capeada. Cada una se puede preparar por separado, e incluso es recomendable comenzar desde la víspera.

Chile poblano relleno cubierto con crema blanca, semillas de granada y perejil, sobre un plato decorado de cerámica y mesa de madera.
La nogada es una salsa muy delicada: se prepara solo el día que se va a consumir, ya que aún refrigerada puede cortarse y perder su textura. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Para los chiles:

Para el relleno (picadillo):

Vista superior de chiles poblanos, granada, nueces, duraznos, peras, manzanas verdes, piñones, pasas, perejil y queso sobre madera.
El relleno lleva frutas de temporada en un orden específico de cocción: primero el durazno, luego la manzana y la pera, y al final el plátano macho, que se agrega cuando las demás frutas ya están cocidas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Para la nogada:

Para decorar:

Desde la víspera:

1. Pela las nueces de Castilla, ponlas a remojar en agua que las cubra, tapa y refrigera en la parte baja del refrigerador toda la noche.

PUBLICIDAD

San Nicolás de los Ranchos acogerá el festival del chile en nogada con actividades culturales, musicales y turísticas únicas (Gobierno de Puebla)
El plátano macho maduro que se incorpora al final del relleno aporta una dulzura suave y una textura sedosa que redondea todos los sabores del picadillo. (Gobierno de Puebla)

El día de la preparación:

2. Tuesta los chiles directamente en el fuego o en comal. Envuélvelos en una bolsa de plástico y deja reposar 30 minutos. Desvenados, quítales la piel y lávalos en agua corriente. Ábrelos por un lado sin llegar a los extremos.

3. Fríe en aceite el ajo y la cebolla finamente picados. Agrega la carne de cerdo y fríe hasta dorar.

4. Incorpora el puré de jitomate y deja cocinar. Añade las pasas, las almendras y el acitrón.

Un pimiento poblano verde oscuro en una encimera de madera. Al fondo, una ventana, azulejos de talavera y utensilios de cocina.
El contraste entre el chile poblano ligeramente picante y la cremosidad fría de la nogada es lo que hace que cada bocado sea una experiencia distinta. (Imagen Ilustrativa Infobae)

5. Agrega las frutas en este orden: durazno, manzana, pera. Cuando estén cocidas, incorpora el plátano macho. Sazona con sal y pimienta. Retira del fuego cuando el relleno espese. Tapa y deja reposar.

PUBLICIDAD

6. Escurre las nueces del remojo de la víspera y agrega la leche. Muele las nueces con un poco de leche, el queso de cabra y la copita de oporto hasta obtener una salsa tersa. Reserva en frío. Esta nogada es delicada: prepárala solo para el momento de servir.

7. Rellena cada chile con el picadillo, cuidando no excederte para que no se revienten.

Infografía ilustrada de ocho recuadros con explicaciones sobre la preparación de chiles en nogada y un plato servido en la parte superior.
Las nueces de Castilla deben remojarse desde la víspera en leche para poder pelarlas con facilidad. Este paso es clave para lograr una nogada tersa y de color blanco limpio. (Imagen Ilustrativa Infobae)

8. Bate las claras a punto de nieve, incorpora las yemas una a una. Pasa cada chile relleno por harina y luego por el huevo batido.

9. Fríe en aceite muy caliente, volteando por todos lados. Pasa a papel absorbente para escurrir.

10. Coloca los chiles en el plato, baña con la nogada fría, decora con granos de granada y perejil chino. Sirve de inmediato.

(foto: Gobierno de Puebla)
Hay tantas versiones de esta receta como personas que la preparan. Algunos añaden al relleno piña, canela o pimienta, según la tradición familiar. (foto: Gobierno de Puebla)

Rinde para 6 porciones (2 chiles por persona).

Cabe señalar que estas son estimaciones, y los valores nutricionales precisos dependen de los ingredientes específicos utilizados en la preparación y las cantidades de cada porción.

PUBLICIDAD

Una mujer sentada ante una mesa de madera corta un chile en nogada servido en un plato de talavera con tenedor y cuchillo.
La textura del chile capeado cruje apenas al primer corte, y desde ahí el relleno tibio contrasta con la nogada fría que lo baña por encima. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El relleno se conserva hasta 2 días en refrigeración en recipiente hermético.

La nogada es muy delicada: se prepara el mismo día y no se recomienda guardarla, ya que puede cortarse incluso refrigerada. Los chiles ya capeados se consumen preferentemente recién hechos.