Publicado 16/09/2026 - 13:52 CEST•última actualización 15:30
Arabia Saudí guarda silencio ante sus cancelaciones de envíos de crudo a refinerías europeas tras los ataques hutíes de la semana pasada contra su oleoducto Este-Oeste, mientras sigue sin estar claro el alcance de la interrupción de las entregas a Europa.
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La agencia de precios de la energía Argus informó el martes de que al menos tres refinerías europeas vieron cancelados o aplazados cargamentos previstos para finales de septiembre, en algunos casos hasta noviembre, citando a fuentes del mercado que solicitaron el anonimato.
La petrolera estatal saudí Aramco ha comunicado a 'Euronews' que "rechaza hacer comentarios" sobre estas y otras informaciones similares. El ministerio de Energía de Arabia Saudí anunció el pasado viernes el cierre preventivo del oleoducto, después de que el día anterior fuera objeto de ataques con drones en las regiones de Riad y Medina.
El ministerio señala que sus equipos técnicos están inspeccionando el oleoducto, pero no ha precisado cuándo se reanudaría el bombeo. El oleoducto transporta crudo desde los yacimientos del este de Arabia Saudí hasta el puerto de Yanbu, en el mar Rojo controlado parcialmente por los hutíes, lo que permite que las exportaciones eviten el estrecho de Ormuz.
Desde Yanbu, los petroleros con destino a Europa navegan hacia el norte en dirección al canal de Suez. El oleoducto egipcio SUMED ofrece otra ruta para que el crudo llegue al Mediterráneo desde el mar Rojo.
El petróleo almacenado en las terminales de exportación puede mantener el volumen habitual de exportaciones durante una situación de bloqueo como esta. No obstante, la duración de esas reservas depende del volumen disponible y de la rapidez con que se reanuden los envíos por el oleoducto. El secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, afirmó el martes que la interrupción del oleoducto se mediría "en días".
Bab el-Mandeb, en el punto de mira de los hutíes
La coalición liderada por Arabia Saudí aseguró el miércoles que había interceptado un dron hutí al sur de La Meca la noche anterior. Los hutíes negaron haber tenido como objetivo la ciudad. La semana pasada, los hutíes de Yemen, respaldados por Irán, se hicieron con el control del estrecho de Bab el-Mandeb, en el mar Rojo, tras tomar el puerto de Mokha y varias islas cercanas al Gobierno yemení internacionalmente reconocido y apoyado por Arabia Saudí.
Bab el-Mandeb se encuentra al sur de Yanbu, en la ruta directa hacia Asia. Los petroleros con destino a Europa que navegan hacia el norte desde Yanbu no pasan por allí, pero el estrecho es un paso clave para el comercio entre Europa y Asia. Qatar advirtió el martes de que perder el acceso a Bab el-Mandeb agravaría las perturbaciones que ya afectan al tráfico marítimo por Ormuz.
Ibrahim bin Sultan Al Hashmi, director de Medios y Comunicación del ministerio de Exteriores de Catar, declaró en una comparecencia en Doha que esto sería "catastrófico para todo el mundo" y pidió esfuerzos internacionales para mantener abierta esta vía marítima.
Mientras tanto, el príncipe heredero saudí, Mohamed bin Salman, y el presidente egipcio, Abdel Fatah El Sisi, abordaron el martes en El Cairo la seguridad de las rutas marítimas regionales. Este último afirmó que la seguridad de Arabia Saudí y de los países del Golfo forma parte de la seguridad nacional de Egipto, expresó su apoyo a las medidas saudíes para proteger el reino y pidió una solución política en Yemen.