Tras la dura derrota contra el Veszprem en la final del Mundial de clubs (33-42), el técnico del Barça, Carlos Ortega, y sus jugadores siguen haciendo autocrítica con el objetivo de redirigir el trabajo y recuperar el juego que tan buenos resultados les ha dado en el pasado: 65 triunfos consecutivos tras un año y 13 días invicto que acabaron en Egipto.
"Contra el Dinamo no estuvimos estables, fue un partido con altibajos, pero es normal. El equipo aún se está sacudiendo después de la derrota del otro día, pero vamos a ir para arriba seguro. Sacamos los dos puntos holgadamente, pero podemos hacerlo mejor, en eso estamos trabajando", afirmó Ortega tras ganar al Dinamo de Bucarest en la Champions (34-27).
El equipo aún se está sacudiendo después de la derrota del otro día, pero vamos a ir para arriba seguro
Carlos Ortega
Entrenador del Barça
"Hay una clara mejoría en algunos jugadores que tienen que aportar mucho, pero hay camino por recorrer también. Cuando sufres una sacudida y tenemos que rehacernos, hay que hacer todo lo posible para que las cosas vayan bien. Nosotros necesitamos hacer las cosas más firmes para ayudar a salir lo antes posible de esto", señaló el entrenador azulgrana.
"Al final es un momento duro para el vestuario porque te cuestionas muchas cosas, pone en duda mucha parte del trabajo que llevas hecho, pero de las grandes derrotas nacen los grandes equipos y creo que es importante que nos miremos todos a la cara, como hicimos durante toda la semana, y sigamos confiando unos en otros. Yo veo al vestuario bien, seguimos unidos y con los objetivos claros", explicó Dani Fernández.
Es un toque de atención que aceptamos y respetamos. Tenemos que digerirlo. Rehacerse es una de las virtudes para poder seguir adelante, es lo que toca
Dani Fernández
Jugador del Barça
"La derrota fue importante porque perdimos un título y nuestro objetivo siempre es luchar por todos los títulos. No nos gusta perder y menos tal como fue, y en una final, pero esto es deporte. Rehacerse es una de las virtudes para poder seguir adelante, es lo que toca. Ya no podemos cambiar el pasado, es un toque de atención que aceptamos y respetamos. Tenemos que digerirlo y tirar hacia adelante. Si nos quedamos pensando en esto, no mejoraremos. Ha pasado, trabajaremos para que no vuelva a pasar y seguiremos adelante", añadió el extremo azulgrana.

Tras consolidar su liderato en el grupo E de la Champions, el Barça visitará este domingo (12.30 h) al Tubos Aranda en la 5ª jornada de la Liga ASOBAL, donde se reencontrará con tres jugadores salidos de la cantera azulgrana, Robert Rosell, Artur Parera y Filip Saric, este último hasta el verano pasado portero titular del filial y tercero del primer equipo.
"El Villa de Aranda es un equipo que este año ha hecho grandes fichajes, como Filip y Artur Parera, y tiene un gran entrenador, Javi Márquez, le conozco bien personalmente y sé que prepara bien a sus jugadores. Será un partido difícil", aseguró el extremo azulgrana. Sola estuvo el verano pasado a las órdenes de Márquez, también seleccionador español sub-18, en el Europeo de la categoría.
"El Villa de Aranda ha empezado un poco regular la temporada, pero es un equipo que siempre aprieta mucho en su casa, su afición le ayuda un montón. Nosotros tenemos que trabajar como toda la temporada, tomarnos con la máxima seriedad todos los partidos y, con eso, sacar resultados", dijo Adrián Sola.
Castigado por un calendario inicial mortífero, enfrentado siempre a rivales punteros de la Liga, el equipo burgalés sólo suma un punto en cuatro partidos, el que obtuvo en la 1ª jornada ante el BM Caserío Ciudad Real (30-30). Luego perdió contra Valladolid (34-26), Bidasoa Irún (32-39) y Torrelavega (28-21) y, rizando el rizo, ahora le toca ya el 'coco' intocable del Barça, que recupera a Viktor Hallgrimsson después de superar su proceso gripal.