El líder del partido de ultraderecha británico Restore Britain se ha ofrecido a colaborar con Nigel Farage, de Reform UK, en un intento de derrotar a la izquierda británica, si Farage acepta ciertas condiciones.
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En un vídeo publicado en redes sociales el domingo, Rupert Lowe instó a Farage a dejar de lado las "personalidades" y los "desacuerdos del pasado" y a trabajar juntos para unir lo que describió como una derecha "irremediablemente dividida".
Lowe, que fue diputado de Reform UK hasta 2025, cuando fue expulsado del partido, expuso cinco puntos sobre los que, dijo, tendrían que ponerse de acuerdo para encontrar una "vía común de avance".
Expulsión y "vandalismo demográfico"
En primer lugar, Lowe sostuvo que garantizar las fronteras del Reino Unido debe ser una prioridad. "Poner fin a la inmigración masiva no basta, ya es demasiado tarde para eso, hay que revertirla", afirmó, y añadió: "Cada migrante en situación irregular debe ser expulsado".
La segunda condición de Lowe se centraba en la "seguridad demográfica" y en "revertir la islamización en el Reino Unido". Lowe citó proyecciones no concretadas que, según afirmó, muestran que los británicos blancos podrían llegar a ser minoría en el Reino Unido, y señaló: "Nada ilustra mejor el vandalismo demográfico de la inmigración masiva que eso".
Añadió que cualquier cooperación entre Restore Britain y Reform UK dependería de un acuerdo para prohibir el burka, el sacrificio halal y kosher y los matrimonios entre primos, además de los "tribunales de la sharía" y los "rezos islámicos masivos y dominantes en espacios públicos".
Referéndum sobre la reintroducción de la pena de muerte
La tercera condición planteada por Lowe era un referéndum sobre la reintroducción de la pena de muerte. "Al pueblo británico se le debe ofrecer un referéndum completo, libre y justo" sobre esta cuestión, dijo a Farage.
En cuarto lugar, Lowe insistió en que deberían comprometerse a "restaurar un Reino Unido autosuficiente", algo que, según dijo, podría lograrse controlando el gasto, recortando las prestaciones sociales y combatiendo la inflación.
Lowe advirtió de que habría que aplicar "recortes enormes" para hacer realidad el plan y tomar "decisiones difíciles e impopulares". Su última condición era un acuerdo para restaurar la confianza en la política del Reino Unido, ya que, según afirmó, el país ha "perdido por completo la fe en Westminster".
"Los antiguos ministros conservadores que han fallado a nuestro país y a nuestra gente en tantos aspectos importantes no deben formar parte de ningún futuro gabinete", añadió. "Ya tuvieron su oportunidad".
Para concluir su mensaje en vídeo, Lowe dijo creer que Reform UK y Restore Britain pueden encontrar "una base común suficiente" para "destruir la inminente alianza de izquierdas que acabará con la poca esperanza que queda para este país".
La derecha británica dividida se enfrenta a Burnham
La oferta de Lowe llega mientras el Partido Laborista ha adelantado a Reform UK en dos encuestas y ha empatado en una tercera a finales de julio, coincidiendo con el rápido arranque del nuevo presidente del Gobierno británico, Andy Burnham, en Downing Street. Burnham, exalcalde de Gran Manchester, se convirtió en el séptimo presidente del Gobierno del Reino Unido en una década tras sustituir el mes pasado a Keir Starmer.
Burnham protagonizó un regreso llamativo a Westminster en junio, tras lograr una amplia mayoría en la elección parcial de Makerfield, derrotando con holgura a los candidatos de Reform UK y del partido Restore Britain de Lowe.
El nuevo Gobierno británico fija sus prioridades
Se había pronosticado que la contienda sería mucho más reñida entre Reform UK y los laboristas, pero el desempeño de Restore Britain, mejor de lo esperado, dividió el voto de la derecha, aunque no lo suficiente como para cambiar el resultado, ya que Burnham obtuvo en torno al 55% de los votos.
Desde su llegada al cargo, Burnham se ha centrado principalmente en los asuntos internos, detallando cambios en el sistema educativo británico, presentando planes para reformar en profundidad la atención social y avanzando en sus compromisos sobre la devolución de competencias.
También ha anunciado una inversión de 8.400 millones de libras (9.819 millones de euros) en la disuasión nuclear del Reino Unido y ha prometido mantener el apoyo a Ucrania en su guerra en curso contra las fuerzas invasoras del presidente ruso Vladímir Putin.