Un nuevo ataque ruso sacudió a Ucrania y dejó un saldo devastador durante las últimas horas. Al menos 37 personas murieron y otras 42 resultaron heridas, entre ellas cuatro niños, luego de que un dron impactara contra un depósito de municiones.
Tras el impacto de los drones en suelo ucraniano, comenzó un incendio de grandes dimensiones y posteriormente se produjeron numerosas detonaciones por el material almacenado en las instalaciones.
La magnitud del desastre obligó a desplegar un amplio operativo de emergencia. Más de 300 rescatistas trabajaron en el lugar y 381 personas, entre ellas 59 menores, tuvieron que ser evacuadas.
- El ataque alcanzó un depósito de municiones en la localidad de Myla, cerca de Kiev, y desencadenó un incendio seguido de fuertes detonaciones.
Ataque con drones en Ucrania:
Rusia intensificó durante las últimas jornadas su ofensiva aérea contra Ucrania con sucesivas oleadas de drones dirigidas contra diferentes puntos del país.
La campaña rusa tuvo entre sus principales blancos a la capital y sus alrededores, donde fueron alcanzadas instalaciones industriales, depósitos y centros logísticos.
Los ataques de los días previos también provocaron daños en infraestructura energética y comercial, mientras Moscú sostuvo que sus fuerzas apuntaron contra objetivos vinculados con la capacidad militar ucraniana.
En medio de esa ofensiva ocurrió el episodio más devastador. Alrededor de las 20.10 del viernes 28 de agosto, un dron ruso impactó contra un depósito militar de municiones en Myla, una localidad situada a unos cinco kilómetros al oeste de Kiev.
El impacto inició un gran incendio y provocó la detonación del arsenal almacenado, que incluía proyectiles, minas, otras municiones y drones. De hecho, las explosiones se sucedieron durante horas y alcanzaron las zonas residenciales cercanas.
Los reportes indican que al menos 130 viviendas resultaron dañadas, además de un establecimiento destinado al cuidado de adultos mayores y personas con discapacidad.
En paralelo, las autoridades evacuaron a 381 personas, entre ellas 59 chicos, mientras más de 300 integrantes de los servicios de emergencia fueron desplegados en el lugar.
El saldo fatal del ataque ascendió a al menos 37 personas, aunque las autoridades advirtieron que la cifra podría aumentar mientras continúan las tareas de búsqueda.
Entre las víctimas se encontraba Taras Didych, jefe de la comunidad de Dmytrivka, quien murió mientras colaboraba con las tareas de rescate. Además, autoridades locales informaron que 34 de los fallecidos eran residentes de un centro para adultos mayores y personas con discapacidad alcanzado por las consecuencias de las explosiones.
La Fiscalía ucraniana inició una investigación para determinar si el almacenamiento del material explosivo cumplía con las normas de seguridad y contaba con las autorizaciones correspondientes.
Al respecto, Volodímir Zelenski cuestionó duramente que semejante cantidad de material explosivo estuviera almacenada cerca de una zona habitada. "Hay normas: las municiones no pueden almacenarse cerca de viviendas u otras zonas residenciales", afirmó recientemente.
En tanto, el primer ministro Sergii Koretskyi también cuestionó lo sucedido y recordó un antecedente similar registrado en julio. "Cometer los mismos errores una y otra vez es negligencia criminal", manifestó.
Sin dudas, la escalada vuelve a mostrar la intensificación de los ataques de largo alcance, mientras las operaciones de rescate continúan en Myla y las autoridades buscan establecer responsabilidades por las condiciones en las que se encontraba almacenado el arsenal.