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La navegación por Ormuz continúa bajo mínimos y apenas una docena de embarcaciones osan cruzar el estrecho a diario. El tránsito por el Canal de Suez sigue sin recuperarse por culpa de las amenazas hutíes a la navegación mercante que se aventura por Bab el Mandeb. El Canal de Panamá anuncia nuevas restricciones a partir de septiembre para hacer frente a la sequía causada por el Niño. Ante las recurrentes crisis de las principales vías de paso del comercio marítimo mundial, el desarrollo de la Ruta Ártica para conectar Asia con Europa (Ruta del Noreste) e incluso con la costa Atlántica americana, aprovechando el deshielo ártico, coge impulso.
Hace tan sólo un lustro, sólo osaban navegar por el Ártico petroleros y metaneros rusos que transportaban combustibles fósiles extraídos de la península de Yamal. Posteriormente se aventuraron a sus aguas los primeros barcos chinos, fruto de la aprobación de la ruta polar ártica china y la creciente cooperación entre el gigante asiático y Rusia. Este año, la compañía Sea Legend ha lanzado el primer servicio regular de contenedores. Su barco Dubai Tower, que partió de Ningbo hace unos días, se dirige veloz hacia Europa vía el estrecho de Bearing.
Hace lo propio el Panstar Arco, que zarpó del puerto de Busan el fin de semana. El primer servicio ártico coreano debería alcanzar el puerto inglés de Felixtowe a principios de septiembre. Si hubiese hecho el trayecto entre Corea y la UE por el Cabo de Buena Esperanza, como llevan haciendo desde finales del 2023 buena parte de los buques entre Asia y Europa, hubiese alcanzado las costas europeas en octubre.
No es casualidad que el Panstar Arco y el Dubai Tower tengan prevista su primera escala en Europa en el Reino Unido. Con ello evitan la compra de los derechos de emisión a la que estarían obligados si lo hiciesen en puertos de la UE, en aplicación de su directiva de ETS. Una factura de decenas de miles de euros por escala. Otro tiro al pie de la UE, uno más, que los últimos años está generando desvíos de rutas, tráficos y escalas hacia puertos de Marruecos, Egipto y Reino Unido.
La salida del Panstar Arco coincide con la amenaza de Trump de reducir la ayuda militar a Coreal del Sur y desafía las posibles sanciones americanas, ya que para navegar por el Ártico se requiere la autorización de la agencia nuclear rusa Rosatom. La ruta Ártica, sin embargo, se ha convertido en una prioridad del nuevo gobierno coreano, que quiere aprovecharla para convertir al puerto de Busan, en el Singapur Ártico. Esto explica también el reciente traslado de su Ministerio de Transporte (llamado de océano y pesca) a Busan.
India ha sido el último país en sumarse a la fiebre del Ártico con servicio en 2027
India ha sido el último en sumarse a la fiebre Ártica y ha anunciado que estudia el lanzamiento de un servicio en 2027.
La persistencia de los conflictos entorno a las principales vías de paso del comercio marítimo mundial; el imparable deshielo que cada año permite que se pueda navegar más semanas sin necesidad de ir precedido por rompehielos rusos; y la menor distancia a recorrer con el ahorro de combustible correspondiente, son razones suficientes para creer que el uso de la ruta Ártica no parará de crecer en los próximos años.