Santander es el gran banco europeo más protegido ante un ‘shock’ geopolítico

2026/08/03

S&P analiza la exposición a los sectores más vulnerables por los conflictos. BBVA y CaixaBank están entre los más afectados por sus créditos corporativos.

El mundo está viviendo tal concatenación de golpes geopolíticos que blindarse al 100% se ha convertido en un imposible, pero Santander está muy cerca de haberlo conseguido. Es el banco más protegido frente a la morosidad corporativa entre los 20 mayores de Europa, según los cálculos de S&P Global. BBVA y CaixaBank tienen un escudo mucho menor.

La agencia de ráting ha buceado en los informes donde los bancos detallan su exposición al crédito por industrias porque cree que el escenario favorable que se anticipaba en el arranque de año ya no es tal.

La guerra en Irán ha cambiado la partida y donde los impagos se preveían nulos han comenzado a aparecer algunas sombras. S&P cree que la mora que venga será «manejable» y que los bancos tienen beneficios de sobra para afrontarla, pero que hay que vigilar el préstamo a empresas, sobre todo a algunos sectores muy concretos.

Deterioros

«Los resultados de las exposiciones corporativas —especialmente en los sectores químico, agrícola, automovilístico y de transporte, que son más sensibles al aumento de los precios de la energía y las materias primas, así como a las interrupciones en la cadena de suministro— tendrán más propensión a deteriorarse», asegura.

Son los cuatro sectores sobre los que S&P ha puesto la lupa, ya que los considera «vulnerables». Santander es el menos expuesto. Sus préstamos a estas industrias sobre el total de su cartera de crédito no llegan al 2,5%, según la agencia de ráting.

Las empresas químicas y automovilísticas son las que tienen el mayor peso dentro de ese 2,5%, seguidas de la agricultura. La financiación a las líneas áreas y al transporte marítimo es mínima en el balance de Santander.

La mayor parte de los 20 bancos europeos más grandes no llega al 5% de exposición. En ese grupo están Deutsche Bank, Crédit Agricole, ING, Intesa Sanpaolo, Société Générale, Nordea y UniCredit, entre otros.

ABN Amro ya se acerca mucho a la cota del 5%; Erste la toca. Los otros dos grandes bancos españoles se sitúan justo por encima. BBVA y CaixaBank se encuentran entre los cinco de la lista con más peso de los sectores vulnerables.

Químicas y automovilísticas

BBVA ocupa la quinta posición por la cola. Las químicas y automovilísticas consumen más de dos tercios de su exposición total. CaixaBank es el cuarto. Su proporción es parecida a la de BBVA, aunque con algo más de peso del transporte y la agricultura.

Las dos entidades están por debajo de Commerzbank y BNP Paribas, que ocupan la tercera y la segunda plaza. Por encima de todos y muy destacado como banco europeo que peor lo podría pasar si empiezan los impagos está Rabobank.

La entidad neerlandesa tiene más de un 15% de su cartera de crédito dedicada a los sectores más conflictivos en estos momentos. La agricultura copa la práctica totalidad.

S&P advierte de que pocas veces ha hecho proyecciones tan tentativas. El grado de imprevisibilidad de los acontecimientos y de su impacto en los precios de las materias primas, las cadenas de suministros, las economías y las condiciones crediticias es tal que cualquier vaticinio corre el riesgo de equivocarse o quedarse viejo a toda velocidad.

«Nuestras previsiones de referencia conllevan un grado significativo de incertidumbre», reconoce.

Hipotecas

La parte positiva es que las carteras hipotecarias, que conforman el grueso de la exposición crediticia de los bancos, mostrarán su resistencia en el actual entorno, señala S&P.

La negativa, que puede haber ramificaciones. «Los efectos secundarios del aumento de los tipos de interés y la inflación también podrían afectar al sector inmobiliario comercial y a los bienes de consumo discrecionales», resalta.

Pero los tipos más altos también ayudarán a la banca. Pese a que la agencia espera una cierta parálisis del préstamo por la ralentización de la actividad económica, la menor confianza y los precios más caros, unas tasas más altas «podrían mejorar los márgenes de la mayoría de los bancos», añade.