Se cumplen 20 años de la segunda desaparición de Jorge Julio López | El Dia

2026/09/18

Se cumplen hoy 20 años de la segunda desaparición de Jorge Julio López, el albañil de Los Hornos que fue visto por última vez con vida el 18 de septiembre de 2006, un día antes de que el Tribunal Oral Federal N° 1 de La Plata condenara a reclusión perpetua por unanimidad al represor y exdirector de Investigaciones de la Policía bonaerense, Miguel Etchecolatz, responsabilizándolo por los “delitos de lesa humanidad cometidos en el marco de un genocidio”. Era la primera vez que un tribunal incluía la figura del genocidio en la parte resolutiva de una sentencia en el marco del primer juicio tras la anulación de las leyes de obediencia debida y punto final.

Para la condena de Etchecolatz fue clave el testimonio de López, desaparecido por primera vez el 27 de octubre de 1976, en plena dictadura militar, cuando lo confinaron a distintos centros clandestinos de detención, entre ellos uno que estaba al mando de Etchecolatz, que era a su vez mano derecha del exjefe de la Policía bonaerense, Ramón Camps. López sobrevivió a casi tres años de tormentos y torturas con picanas. Sufrió en carne propia el terror de la represión, vio cómo ejecutaban a varios de sus compañeros y finalmente fue liberado el 25 de junio de 1979.

Casi 30 años después pudo reconstruir su caso con una declaración que todavía sigue helando la sangre a quien la escuche. Ante los jueces, recordó su paso por el tristemente célebre Pozo de Arana; casi entre lágrimas evocó los gritos de las víctimas antes de morir bajo las garras de los represores y reconoció que en aquellas noches aciagas hubiese preferido que lo maten a seguir vivo: “Por Dios, les digo, para qué iba a estar sufriendo”, juró en su alegato del 28 de junio de 2006, cuando definió a Etchecolatz como “un asesino serial sin compasión” y afirmó que el represor era quien “dirigía las matanzas. [...] Él iba y los pateaba (a los detenidos)”.

Esas palabras, que dos décadas después siguen doliendo tanto como su ausencia, fueron capitales para que la Justicia pudiera develar la trama del Circuito Camps y avanzar con la condena contra Etchecolatz, que murió en una cárcel común en julio de 2022, a los 93 años y sin arrepentirse de las atrocidades cometidas.

El derrotero judicial del torturador terminaría sellando también la suerte de López, que el 18 de septiembre de 2006 debía pronunciar el alegato final de su caso. Pero salió de su casa de Los Hornos, donde vivió toda su vida, y nunca llegó a destino. Un testigo protegido había desaparecido por segunda vez, ahora en democracia y bajo la presidencia de Néstor Kirchner.

Desde entonces, la causa para dar con su paradero avanzó poco y nada. “No hay mucho para contar, solo que por intermedio de la Dirección General de Investigaciones y Apoyo Tecnológico a la Investigación Penal (DATIP) -organismo del Ministerio Público Fiscal- se están tratando de rastrear llamadas del 18 de septiembre de 2006”, le dijo a EL DIA Rubén López, hijo del vecino de Los Hornos, que también ratificó que “hay millones de llamadas que todavía no se sabe de quién son” y que espera que “ojalá” se pueda dar con alguna pista certera.

A dos décadas de la desaparición más resonante ocurrida en democracia, hoy a las 17 se realizará una marcha desde Plaza Moreno a la Gobernación. Allí se reeditará el reclamo de Justicia y una pregunta que sigue interpelando: “20 años sin López, ¿a qué te podés acostumbrar?”.

A las 17 habrá una marcha para exigir Justicia desde Plaza Moreno hasta la Gobernación

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