A nueve meses del nacimiento de Alanna, la hija de Melina Noto y Pangal Andrade, la periodista volvió a referirse a uno de los episodios más delicados que enfrentó mientras esperaba a su primera hija.
Durante una conversación con Tanza Varela en el podcast de Revista Sarah, la comunicadora repasó el impacto que tuvo la divulgación anticipada de su embarazo, luego de que Raquel Argandoña hiciera pública la información antes de que la pareja pudiera comunicarla a su entorno más cercano.
Según explicó, en ese momento ni sus familiares ni sus amigos sabían que estaba embarazada, por lo que la situación la tomó completamente por sorpresa y marcó uno de los momentos más difíciles de ese proceso.
“Hoy da lo mismo, es una persona que en mi vida no tiene ningún tipo de importancia. Si algún día me toca trabajar con ella, yo seré lo más profesional que exista. Es un tema que tampoco me interesa volver a repetir”, comentó.
No obstante, aseguró que, tras convertirse en madre, su visión sobre lo ocurrido se fortaleció y cuestionó la decisión de revelar una noticia tan personal.
“Lo único que hoy puedo decir, ya como mamá, es que a mí, siendo que ella tiene tantos problemas como mamá, no se me cruzaría en la cabeza hacerle mal a una embarazada”.
“Ella tiene dos hijos, vivió dos embarazos y sabe todo lo que eso significa. ¿Por qué generar ese dolor en otra persona si conoce lo que implica vivir ese proceso?”, reflexionó.
El temor por la salud de su bebé
En la entrevista, Meli Noto también reveló las consecuencias que tuvo el episodio en su estado emocional. Contó que el impacto fue tan fuerte que sintió miedo de que el estrés hubiera afectado el embarazo, lo que la llevó a contactar de inmediato a su médico.
“La misma noche que ella lo dijo llamé al ginecólogo y le dije: ‘Necesito ir mañana urgente porque tengo miedo de haber perdido a mi hijo de todo lo que lloré’”.
La periodista explicó que la angustia no solo fue emocional, sino que también se manifestó físicamente. “Había llorado tanto y estaba en un estado de tanto nerviosismo que empecé a temblar, me empezó a dar como urticaria”, confesó.
Frente a ese escenario, decidió no involucrarse públicamente en la controversia para evitar que la situación siguiera creciendo. “No quería seguir alimentando una bola de nieve. Yo solamente quería proteger a mi bebé”, recordó.
La preocupación fue tal que incluso pidió el apoyo de su madre, quien viajó desde Argentina para acompañarla durante esos días.
“La había pasado tan mal que por un momento pensé que lo había perdido. Imagínate que tuvo que venir mi mamá desde Argentina porque yo se lo pedí”.
Finalmente, al ser consultada por las razones detrás de la filtración, fue enfática en su interpretación de lo ocurrido:“Sé que fue con maldad. Sé que fue para herir”.
Asimismo, señaló que nunca mantuvo una relación cercana con Raquel Argandoña y que, de hecho, jamás existió un contacto directo entre ambas. “Nunca tuvo un contacto conmigo. Entonces verme herida simplemente por ser la pareja de alguien me hizo sentir muy vulnerable”, expresó.